Un reptil preñado que daba a luz como los mamíferos hace 245 millones de años


El Mundo

  • Pensaban que estos animales se reproducían poniendo huevos
  • Hallan en China un embrión en el abdomen de un reptil marino
  • El primer reptil marino anfibio
Reconstrucción de 'Dinocephalosaurus' cazando y del embrión en su abdomen DINGHUA YANG/JUN LIU

Reconstrucción de ‘Dinocephalosaurus’ cazando y del embrión en su abdomen DINGHUA YANG/JUN LIU

El reptil marino Dinocephalosaurus vivió hace unos 245 millones de años en el territorio que hoy es China. Pariente lejano de los cocodrilos y aves actuales, tenía un larguísimo cuello y se alimentaba básicamente de peces. Los científicos pensaban que estos animales se reproducían poniendo huevos. Por eso, cuando examinaron por primera vez un fósil hallado en el sur del gigante asiático y vieron que tenía otro animal en su interior, creyeron que quizás se trataba de su última comida.

Sin embargo, ese animal que encontraron en su abdomen es, en realidad, un embrión porque, para su sorpresa, el reptil estaba preñado. El análisis detallado de este individuo, realizado por un equipo internacional de China, EEUU, Reino Unido y Australia, se publica esta semana Nature Communications.

Los investigadores, liderados por el chino Jun Liu, de la Universidad de Tecnología de Hefei, están seguros de que se trata de un embrión porque no hay duda de que el reptil que hay en su abdomen es de la misma especie que la madre. El tamaño del embrión es de un 12% del de la madre.

El fósil fue descubierto en 2008 en el yacimiento de Luoping, en la provincia de Yunnan, donde se han encontrado miles de fósiles excepcionalmente preservados. Pertenece a un tipo de animales denominados arcosauromorfos (Archosauromorpha) que surgieron hace unos 260 millones de años. El fósil de Dinocephalosaurus pertenece al mismo grupo que los dinosaurios, las aves y los cocodrilos, y los científicos creían que estos animales se reproducían exclusivamente poniendo huevos, pues hasta ahora no habían encontrado ningún fósil que indicara que podían dar a luz a sus crías.

El hallazgo de este fósil sirve, además, para llenar un importante hueco de 70 millones de años en la historia evolutiva de los arcosauromorfos en lo que concierne a su forma de reproducirse. Y es que, aunque se originaron hace 260 millones de años -a finales del periodo Pérmico-, las primeras pruebas que dan pistas sobre su sistema reproductivo son del Jurásico inferior. Se trata de embriones de dinosaurios asociados con huevos calcificados encontradas en China y Sudáfrica.

Evolución de los sistemas reproductivos

“Hasta nuestro descubrimiento no había información sobre cómo se reproducían los arcosauromorfos antes del periodo Jurásico”, señala Jun Liu, que considera que su hallazgo reescribe lo que se sabía hasta ahora sobre la evolución de los sistemas reproductivos.

Dinocephalosaurus era por tanto, un animal vivíparo. El embrión se desarrollaba dentro del vientre de la hembra tras la fecundación. Este proceso se conoce bien en los mamíferos, donde la madre tiene una placenta que sirve para nutrir al feto mientras se desarrolla. Algunas especies de serpientes o de lagartos dan a luz a sus crías, bien porque generan placentas que dan soporte vital a los fetos hasta que nacen o porque los huevos crecen en el interior del cuerpo de la madre y eclosionan poco antes del parto.

Los investigadores han descubierto además que en estos animales el sexo se determinaba por la genética (al igual que ocurre con los mamíferos y las aves) y no por la temperatura ambiental durante la incubación, como sucede con algunos reptiles actuales, como los cocodrilos, las tortugas o algunas especies de lagartos que carecen de cromosomas sexuales.

Los autores creen también que la combinación del parto y de la determinación del sexo por la genética fue necesaria para que animales como Dinocephalosaurus pudieran ser acuáticos.

Anuncios