Un fortín antipiratas que regresa gracias al 3D


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  • Arqueólogos han hecho una propuesta de reconstrucción virtual en tres dimensiones (3D) de un antiguo fortín antipiratas de hace 2.500 años (época ibérica) descubierto en la costa de Alicante, un yacimiento que ha sido arrasado ilegalmente hace unos meses con una máquina excavadora.

Arqueólogos han hecho una propuesta de reconstrucción virtual en tres dimensiones (3D) de un antiguo fortín antipiratas de hace 2.500 años (época ibérica) descubierto en la costa de El Campello. Foto: Morell / EFE en español

 

Se trata de un pequeño recinto militar de planta trapezoidal de 350 metros cuadrados formado por un patio de armas y tres estancias no comunicadas entre sí que albergó una pequeña guarnición para la vigilancia y defensa contra los piratas entre los siglos V y IV antes de Cristo en la costa del término de El Campello.

Con un perímetro amurallado de piedra de un metro de anchura, se usó el control del tráfico marítimo del litoral comprendido entre el cabo de las Huertas (Alicante) y la serra Gelada (Benidorm).

Una de las arqueólogas, Feliciana Sala, ha explicado a EFE que, pese a sus reducidas dimensiones, es un yacimiento “único” porque es el primero de estas características y cronología que se encuentra en el litoral mediterráneo español.

Debía haber más recintos fortificados de este tipo porque todo apunta a que formaba parte de una red para vigilar la costa -“uno solo no era operativo”, según Sala- y el hecho de conocer el “modelo” de El Campello facilitará hallar otros en el futuro.

Los arqueólogos han presentado el hallazgo y la propuesta de reconstrucción en un congreso internacional organizado el pasado octubre en Madrid por la cátedra de Historia Militar de la Universidad Complutense.

El yacimiento (www.aiguesbaixes.wix.com/elcampello) se sitúa en una parcela privada no urbanizable sobre una colina de 30 metros de alto frente a la playa de Cala Piteres, en la partida de Aigües Baixes, y fue descubierto en 2003 aunque no fue hasta el verano de 2013 (16-26 de julio) cuando se efectuó una excavación arqueológica que permitió documentar el conjunto con ortofoto y en 3D.

Además de Sala, el equipo de excavación estuvo formado por los arqueólogos Fernando Prados y Jesús Moratalla (Universidad de Alicante) y por Ana Valero y David López (empresa Estrats, Treballs d’Arqueología SL), además de alumnos universitarios y voluntarios.
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Con el permiso de la Generalitat Valenciana y el dueño de la parcela, se efectuó la limpieza superficial de los muros perimetrales y se documentaron las estructuras mediante un alzado topográfico, fotografía aérea con un dirigible y una ortofoto con escáner láser 3D, tras lo cual se cubrió todo con una malla geotextil y una capa de tierra para su protección.

Sin embargo, todos los muros y estructuras descubiertas en el verano de 2013 fueron destruidas ilegalmente con una máquina excavadora entre enero y febrero de 2014 a causa, según creen los arqueólogos, de supuestos “intereses y expectativas urbanísticas”.

Se pretendía evitar la inminente declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) -el pleno del ayuntamiento de El Campello ya lo había solicitado a Cultura- para lo cual los infractores dejaron al descubierto la protección y arrasaron los restos, que han quedado esparcidos por los alrededores.

Se denunció ante el Seprona de la Guardia Civil y el juzgado de Instrucción 7 de Alicante ha abierto una causa por un presunto delito contra el patrimonio arqueológico en la que ya han declarado dos personas imputadas, mientras sigue la práctica de diligencias.

El equipo científico se propone pedir a la Generalitat un permiso de excavación de salvamento para, a continuación, reconstruir el fortín “piedra a piedra” hasta volver a alcanzar el aspecto inicia.

Escáneres de última generación para momias del Antiguo Egipto


El Pais

  • El Museo Británico expone el resultado de las exploraciones practicadas con nuevas tecnologías a ocho de los ejemplares más valiosos de su colección

´“¿Dónde están las momias?”, es la pregunta recurrente que el personal del Museo Británico debe atender cada uno de los días del año, porque la fascinación del público ante esos cuerpos embalsamados en el Antiguo Egipto no tiene parangón con ninguna de las otras y extraordinarias joyas atesoradas en su sede londinense. Descubrir que bajo los vendajes y sarcófagos yacen, por ejemplo, los restos de una niña cantante que fuera estrella de su tiempo es uno de los nuevos incentivos que la institución presenta desde esta semana, gracias a las herramientas tecnológicas de última generación que han permitido recuperar biografías con varios milenios a sus espaldas.

Desde la veneración hacia esa chiquilla que integraba uno de los coros del templo de Tebas, hasta el atroz dolor de muelas que sufría un egipcio de clase privilegiada, pasando por el tatuaje cristiano de una sudanesa de la ribera del Nilo, las identidades de esos personajes que se esconden tras las piezas de egiptología del Museo Británico acaban de ser desveladas por los avances de la tomografía computarizada. En otras palabras, al igual que los escáneres médicos radiografían nuestras dolencias y el interior de nuestros cuerpos, ocho de las 120 momias que conforman una de las grandes colecciones del mundo han sido examinadas hasta el mínimo detalle en hospitales de la red pública sanitaria británica, en una suerte de “excavación electrónica” de la historia.

Han sido examinadas en hospitales de la red pública sanitaria británica

Las holgadas dimensiones del sarcófago que protege los restos de una mujer embalsamada en el año 800 antes de Cristo hizo creer hasta hoy a los expertos que se trataba de una adulta. Tjayasetimu tenía en realidad unos siete años, tal como muestran las imágenes de su estructura ósea, de la piel, de algunos órganos internos preservados e incluso de una larga mata de pelo, y que han sido obtenidas con un sofisticado software ideado por los ingenieros de la Fórmula 1. La riqueza de los jeroglíficos y ornamentación de su sarcófago indican la importancia de esa niña que cantó ante los faraones en el templo de Amon (antigua Tebas) y a quien, una vez muerta, se reservó el mismo complejo proceso de momificación que a los miembros de la realeza o familias nobles.

Una mujer observa una de las momias escaneadas. / WILL OLIVER

El resultado de estas investigaciones se exhibirá hasta el 30 de noviembre en imágenes tridimensionales que acompañan a las momias —protegidas en urnas de cristal— en la muestra Vidas antiguas, nuevos descubrimientos. La exposición consigue desvelar algunos de los secretos de ocho personajes que vivieron en Egipto y Sudán entre el año 3.500 antes de Cristo y el 700 sin necesidad de desenvolver los vendajes de esos cuerpos embalsamados y extremadamente frágiles, que por ello permanecen intactos desde que la colección empezara a recalar en el museo a mediados del siglo XVIII. Las primeras indagaciones con rayos X datan de la década de los sesenta, pero sólo la tecnología de los escáneres, que empezó a desarrollarse 30 años más tarde, han permitido una visualización tan precisa del interior de los sarcófagos.

Preservar el cuerpo, embalsamarlo para que sobreviviera a la muerte, era parte esencial de la práctica funeraria del antiguo Egipto. En ese proceso por el que se extraía el cerebro a través de las fosas nasales también se producían errores, como revela el instrumento médico en forma de espátula que un médico olvidó entre las vendas con las que recubrió los restos después de aplicarles resina. De ese hombre momificado en una necrópolis de Tebas, miembro de las clases opulentas, sabemos ahora que padeció tremendos dolores en vida, como revelan los abscesos dentales identificados por el escáner y que probablemente acabaron resultando en una infección mortal.

La labor ha permitido identificar a una niña cantante que fue una estrella

En ese ritual con el que aquellos egipcios respondían a la muerte cobraban especial importancia los objetos y amuletos que se colocaban bajo los vendajes, a los que se atribuía poderes mágicos para proteger a los difuntos y ayudarles a alcanzar la inmortalidad. Piezas exquisitas como las escaneadas en el sarcófago de Tamut, otra cantante del templo de Tebas que tendría entre 30 y 50 años cuando murió a causa de un problema de calcificación de las arterias.

La naturaleza también puede intervenir en el proceso de momificación sin que intervenga la mano del hombre. La arena caliente del desierto ha conseguido preservar hasta nuestros días el cuerpo de un adulto que vivió hace casi 4.000 años en un Egipto todavía no unificado bajo un solo rey. Sin otra protección que la urna que lo exhibe a la entrada de la muestra se distingue perfectamente su estructura ósea, restos de los músculos, de la piel y de algunos órganos internos como el cerebro y los intestinos. Enterrada de forma sencilla en un hoyo cubierto con losas de piedra, también los restos de una mujer cubiertos con vendajes, pero sin inscripciones u objetos que sugieran su identidad fueron preservados por el clima árido del norte de Sudán. Pero el tatuaje del arcángel Miguel que presenta en lo que fue el muslo interno ha permitido imaginar su vida en una comunidad cristiana medieval en torno al año 700.

La reproducción de las imágenes en 3D y en algunos casos interactivas del interior de esa tumba y, sobre todo, del de los sarcófagos que siguen siendo la principal atracción del museo británico desde tiempos victorianos, conforma el relato de otro tiempo, lejano y fascinante. De quiénes fueron sus protagonistas, cómo vivieron y también cómo murieron.

Reconstruyen una persecución de dinosaurios de hace 110 millones de años


ABC.es

  • El modelo digital, realizado a partir de viejos mapas y fotos, reproduce cómo un terópodo carnívoro intentaba dar caza a un saurópodo en la actual Texas
Reconstruyen una persecución de dinosaurios de hace 110 millones de años

Falkingham PL, Bates KT, Farlow JO Reconstrucción en 3D de las huellas de los dinosaurios a partir de fotos y mapas de Roland Bird

Un equipo de científicos ha reconstruido digitalmente la escena de una persecución de dos dinosaurios ocurrida hace 110 millones de años a través de las fotografías de las huellas de un terópodo y un saurópodo excavadas hace 70 años en el río Paluxy, en Texas (EE.UU.), uno de los conjuntos paleontológicos más famosos del mundo.

El paleontólogo estadounidense Roland Bird excavó originalmente las huellas de dinosaurios extensas y bien conservadas en 1940, pero después de la excavación, los paleontólogos eliminaron las pistas de su ubicación original, al dividirlas en bloques y transportarlas a varios lugares alrededor del mundo. Antes de su eliminación, Bird documentó el sitio original con fotos y mapas, pero desde entonces se ha perdido parte de las huellas.

Para reconstruir digitalmente el sitio como estaba antes de la excavación, los científicos del Royal Veterinary College en Londres, escanearon 17 fotos, desarrollaron un modelo y compararon el modelo con los mapas dibujados por Bird. Según explican en la revista PLoS ONE, a pesar de la variación entre las fotos y los mapas dibujados a mano, fueron capaces de reconstruir y ver toda la secuencia de 45 m de largo en 3D por primera vez desde la excavación.

Al acecho de la presa

Las huellas pertenece a dos dinosaurios. Un gran saurópodo herbívoro y un terópodo carnívoro, el grupo de depredadores al que pertenecía el Tiranosaurio rex. Las huellas, algunas superpuestas, muestran cómo el terópodo iba detrás de su presa.

Reconstruyen una persecución de dinosaurios de hace 110 millones de años

Las huellas de los dos dinosaurios PLOS ONE



El modelo digital en 3D ayudó a los autores a corroborar los mapas dibujados por Bird cuando las huellas fueron descritas por primera vez. Los científicos esperan que este estudio ayude a otros a recrear digitalmente especímenes paleontológicos, geológicos o arqueológicos que se han perdido o deteriorado con el tiempo, pero para los que existe documentación fotográfica antigua.

«En los últimos años, la tecnología ha avanzado hasta un punto en el que los modelos 3D de alta precisión ya se pueden producir fácilmente a muy bajo coste solo a partir de fotos digitales, y esto ha revolucionado muchos campos diferentes. Que podamos aplicar esa tecnología a los especímenes, o incluso a sitios enteros que ya no existen pero que se registraron fotográficamente es muy emocionante», explica Peter Falkingham, autor del estudio.

La dinastía Ming en 3D


El Pais

Detalle de plato de cobre esmaltado de finales de la era Ming (1449-57) / Museo de Nankín/Nomad Exhibitions (EL PAÍS)

  • China refuerza su diplomacia cultural mostrando los tesoros de la dinastía Ming.
  • La Iglesia Nueva de Ámsterdam expone 125 obras de arte que ilustran el esplendor y la apertura hacia Occidente de los penúltimos emperadores.

Ming significa brillante en chino, y no es un apellido sino el lema escogido por la penúltima dinastía del país (1368-1644) para ilustrar el tono que deseaba darle a su gobierno. Durante tres siglos, dieciséis emperadores lograron largos periodos de estabilidad y bienestar en los que el crecimiento económico, y la apertura a Occidente, animaron la cultura hasta desembocar en su propio Siglo de Oro. Pero si Ming es casi una marca de calidad, sobre todo por sus porcelanas, la imagen actual del país está marcada por el poder creciente de su economía y la rigidez de su sistema político. Falta la cultura, que hoy es mostrada en el exterior para mejorar su imagen y promover el entendimiento mutuo. En un esfuerzo conjunto, la Iglesia Nueva de Ámsterdam ha llevado 125 obras excepcionales del Museo Nacional de Nankín, que recorren el momento de mayor esplendor de China.

Nada menos que 22 de las piezas expuestas en Ming, emperadores, artistas y mercaderes de la antigua China, se consideran tesoros nacionales. Son porcelanas, ilustraciones a tinta china, joyas, adornos de tumbas y esculturas que han precisado de un permiso especial para viajar a Holanda. Aquí está, en una vitrina de la Iglesia Nueva, un imponente jarrón (meiping) utilizado para poner ramas y flores de ciruelo. Procedente de la época de Hongwu, el primer emperador de los Ming, es el único de su clase decorado en rojo cobre que todavía conserva el tape intacto. Muy cerca aparece una joya que representa uno de los símbolos más antiguos de China. Es una cigarra de oro sobre una hoja de jade casi transparente encontrada en 1954 en una tumba. Apareció junto a dos pasadores de cabello de plata, y recuerda un adagio tradicional que describía a las damas aristocráticas y bellas con la frase: “rama de oro y hoja de jade”.

“Es verdad que parte de la herencia de los Ming se perdió durante la Revolución Cultural, pero lo más importante se conserva y ha sido protegido por el Estado”, asegura Lumin Huang, director del Museo de Nankín, que ha viajado a la capital holandesa para apadrinar la muestra. Marlies Kleiterp, jefa de exposiciones, recuerda que estos emperadores enviaron misiones diplomáticas y estimularon el comercio con Occidente. “Se relacionaron con portugueses, británicos, españoles o holandeses. Gracias a ello, llegó hasta nosotros la porcelana, creada a medida para el emperador, aunque también se usara a diario. Un producto que se hizo famoso”. Fabricada primero para el mercado interno, la porcelana, y la seda después, dominaron el comercio externo chino. Tal fue su éxito, que se adaptaron los motivos a los gustos del comprador extranjero y provocó un fenómeno insólito.

“Solemos bromear con eso de que los chinos son maestros en copiarlo todo. Pues bien, su porcelana creó el efecto contrario. Los artesanos de Delft, ahora conocidos por sus dibujos azules, se vieron sobrepasados por el interés del cliente local por otros modelos. Para no quedare atrás, pusieron manos a la obra y acabaron dominando la técnica china. Luego imitaron sus motivos, en otros tonos”, señala la experta. La exposición ha traído varias obras de la colección del Gemeentemuseum (Museo Municipal) para comparar ambos estilos. Y sí, hay platos de Delft con personajes, flores y patos chinos que no desmerecen de los originales.

Durante la dinastía Ming se trasladó la capital de Nankín (capital del sur) a Pekín (capital del norte). Allí permanece desde entonces, aunque la Ciudad Prohibida de la primera no fue olvidada. Se levantó de nuevo, piedra a piedra y sobre el trazado original, en la segunda. En la Iglesia Nueva han dispuesto una impresora en 3D que reproducirá los 980 edificios a escala. Para el 2 de febrero, al cierre de la muestra, habrán completado una maqueta muy especial. Muy cerca de esta Ciudad Prohibida de última generación cuelga “el mapa más antiguo del mundo guardado en China, con ella en el centro, desde luego”, bromea Marlies Kleiterp. Fechado en 1602 y de casi cuatro metros de largo, fue encargado al jesuita italiano Matteo Ricci, que pasó treinta años predicando allí. Antártica y América aparecieron por primera vez ante los chinos gracias a la mano de Ricci, que llegó a tener roces con el Vaticano por tratar de adaptar el cristianismo a la realidad local. Algunos dibujos, como Dama tocando la flauta, firmado por Tang Yin, rozan la perfección. Pero los que de verdad dejan huella son los retratos de los funcionarios del imperio. Algunos sonrientes, otros hieráticos, y todos en primer plano, son el rostro de una época que favoreció sin rubor el desarrollo personal.

La nebulosa del Anillo como nunca se había visto


El Mundo

Nebulosa del Anillo en Lira. | NASA/ESA

Nebulosa del Anillo en Lira. | NASA/ESA

El telescopio espacial Hubble ha tomado la imagen más detallada obtenida hasta la fecha de la nebulosa del Anillo en Lira, el arquetipo de las nebulosas planetarias. Esta imagen también se ha completado con otras tomadas con el Gran Telescopio Binocular en Arizona (LBT). Las nuevas observaciones, que nos ofrecen una visión exhaustiva tanto de la ‘rosquilla’ principal como de sus enormes halos difusos, han permitido a los astrónomos reconstruir la estructura real en 3D de la nebulosa.

Situada en la constelación de la Lira al sur de la brillante estrella Vega, la nebulosa del Anillo es una de las nebulosas planetarias de mayor brillo aparente y de mayor belleza. Por ello es uno de los objetos favoritos de los astrónomos, tanto profesionales como amateurs, y uno de los más observados con todo tipo de telescopios.

Su distancia a la Tierra es de unos 2.300 años-luz y el tamaño del anillo principal alcanza un año-luz. La nebulosa está formada por una estructura en forma de gran cilindro o barril inclinado respecto de la línea de mirada, lo que nos permite examinar la parte interior. La nueva imagen muestra que esta región interior no está vacía, el color azul representa el brillo del Helio ionizado y hay material más frío (representado en un color blanco-gris) aún a distancias relativamente cortas de la estrella central.

Vega y la constelación de la Lira | NASA

Vega y la constelación de la Lira | NASA

Particularmente interesantes son los pequeños glóbulos oscuros que, en muy gran número, pueblan el borde interior del anillo principal. Estos tentáculos gaseosos se forman, muy probablemente, según el gas caliente se expande y empuja la envoltura más fría que fue expulsada por la estrella central en una fase anterior. Las zonas más resistentes al ultravioleta procedente de la estrella son las que forman estos pequeños glóbulos siguiendo un proceso de erosión que acabará fotodisociando e ionizando todo el material. Este tipo de glóbulos no son una rareza de la nebulosa del Anillo, si no que puede ser observado, aún con mayor detalle en la más cercana nebulosa de la Hélice.

Estas observaciones tan detalladas han sido utilizadas por por C. R. O’Dell de la Universidad Vanderbilt (EEUU) y sus colaboradores para construir un modelo en 3 dimensiones de la nebulosa que está ilustrado en este vídeo.

Energía nuclear, radiación ultravioleta

La explosión de una estrella varias veces más masiva que nuestro Sol es lo que originó la nebulosa del Anillo hace ahora unos 3.500 años. Pero ¿por qué explotó aquella estrella?

El interior de una estrella es un gigantesco reactor de fusión nuclear en el que el hidrógeno es convertido en helio. El pequeño déficit de masa que tiene lugar en esta reacción nuclear se convierte en energía (según E=mc2) y genera la luminosidad estelar. Cuando el hidrógeno se agota, tres átomos de helio forman uno de carbono y de manera análoga, mediante otras reacciones nucleares, se van formando elementos más y más pesados, y se va produciendo más radiación.

Pero según pasa el tiempo, el combustible nuclear se va consumiendo y llega un momento en el que la energía generada en las reacciones nucleares no es suficiente para contrarrestar el propio peso de la estrella. Entonces el interior estelar se comprime y calienta enormemente (hasta varias decenas de millones de grados) y, para contrarrestar este colapso, las capas exteriores de la estrella se expanden y enfrían. Durante este violentísimo proceso la estrella se convierte en una ‘gigante roja’ experimentando enormes pulsaciones, aumentando y decreciendo de tamaño de manera periódica. Tales pulsaciones, con periodos del orden de varios años, se acentúan y aceleran progresivamente ocasionando, al final, una gran explosión con la eyección al espacio de la propia atmósfera estelar.

El futuro del sol

En ese momento la estrella progenitora del Anillo, ya moribunda, quedó convertida en una enana blanca de características extremas. A pesar de contener una masa poco mayor que la mitad del Sol, su temperatura superficial alcanza hoy los 140.000 grados y su luminosidad supera en 120 veces a la de nuestra estrella. Esta intensísima radiación no solo hace brillar las capas gaseosas expulsadas previamente, si no que las va erosionando, disociando e ionizando el gas, ocasionando así la rica estructura en glóbulos observados en el borde interior del Anillo.

Estudiando la evolución de la nebulosa del Anillo en Lira, podemos hacernos una idea de los procesos por los que deberá pasar nuestro Sol dentro de unos 6.000 millones de años. El Anillo continuará su expansión durante otros 10.000 años más, antes de diluirse en el medio interestelar. La materia de aquella estrella que explotó hace ahora unos 3.500 millones de años, será así incorporada a nubes interestelares que sufrirán su propia evolución. Las regiones más densas de tales nubes, al colapsar por el efecto de su propio peso, formarán nuevas estrellas y nuevos planetas. Estrellas y planetas futuros que guardarán en su seno parte del material que constituye la hoy resplandenciente nebulosa del Anillo.

También interesante

    • Las nebulosas planetarias recibieron este nombre en el siglo XVIII pues muchas de ellas, al ser observadas con los modestos telescopios de la época, presentaban un aspecto esferoidal, parecido al de los planetas gigantes. El término es pues muy poco acertado pues las nebulosas planetarias no tienen ninguna relación con los planetas

.

    • La Nebulosa del Anillo fue descubierta hacia 1779 por los astrónomos franceses Antoine Darquier de Pellepoix (1718-1802) y Charles Messier (1730-1817) quién la incluyó en su famoso catálogo con el número 57

.

    • El análisis de las observaciones del Anillo realizadas por el Hubble han sido llevadas a cabo por un equipo internacional de astrónomos liderado por C. R. O’Dell de la Universidad Vanderbilt (EEUU) y han sido publicadas en tres artículos de la revista The Astronomical Journal (el último de ellos está ún en prensa). Los manuscritos de tales artículos pueden ser consultados aquí, aquí y aquí

.


Rafael Bachiller es director del Observatorio Astronómico Nacional (Instituto Geográfico Nacional) y académico de la Real Academia de Doctores de España.

Mapa en 3D del universo remoto


El Pais

La luz emitida por 14.000 quasares, galaxias situadas a miles de millones de años luz de distancia con agujeros en sus centros, ha sido utilizada por unos científicos del proyectoSloan Sky Digital Survey (EEUU) para trazar el mapa más completo hasta ahora, en tres dimensiones, del universo de hace unos 11.000 millones de años, cuando era muy joven. El mapa es un éxito de su estrategia de observación y no ha hecho más que empezar, puesto que piensan seguir tomando datos hasta 2014 y extender su cartografía celeste con observaciones de 140.000 quasares. Pero la investigación es mucho más ambiciosa: pretende averiguar como ha cambiado la tasa de expansión del universo a lo largo del tiempo y así ayudar a aclarar algo acerca de la misteriosa energía oscura, lo que se considera el descubrimiento cosmológico más inesperado y desafiante de los últimos 20 años.

“Los quasares son los objetos más brillantes del universo y nosotros los utilizamos como focos de fondo muy apropiados para iluminar el hidrógeno gaseoso que llena el cosmos entre ellos y nosotros”, ha explicado Anze Slosar en una reunión de la Sociedad Americana de Física donde se han presentado estos resultados el pasado fin de semana. “Podemos ver las sombras [de los quasares] y detalles en ellas, lo que nos permite ver cómo ese gas está agrupado a lo largo de nuestra línea de visión”, continúa. “Lo sorprendente es que con esto podemos ver el universo muy lejano donde es difícil medir las posiciones de muchas galaxias individuales”. Es algo así como observar la Luna entre nubes de manera que puedes ver las formas de éstas últimas precisamente por la luz lunar que bloquean.

Las observaciones de estos científicos son el primer intento, explican los especialistas del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley (EE UU), de utilizar las llamadas oscilaciones acústicas bariónicas (BAO, en sus siglas en inglés) como instrumento de precisión para medir la energía oscura. Hasta ahora, los mapas tridimensionales hechos con esas oscilaciones se basaban en la distribución de galaxias visibles, mientras que los científicos de este proyecto, denominado BOSS (Rastreo de Oscilaciones Acústicas Bariónicas), lo hacen por primera vez también con el hidrógeno utilizando los quásares. Ellos han presentado sus resultados en un artículo que está disponible en internet.

Los 14.000 primeros quásares y el mapa confeccionado demuestran que es posible determinar las variaciones en la densidad del hidrógeno intergaláctico a distancias cosmológicas y, por tanto, medir los efectos de la energía oscura a dichas distancias. Se ha llamado energía oscura a un inexplicado fenómeno por el cual la expansión del cosmos se está acelerando, como si estuviera actuando en el universo una fuerza repulsiva, una especie de atracción gravitatoria de signo opuesto. Los científicos aún no saben explicar por qué, pero este fenómeno se ha convertido en el reto de moda en cosmología y varios equipos internacionales compiten para diseñar y poner en práctica estrategias de observación que permita descifrarlo.

La cuestión, de momento, es averiguar si la tasa de expansión a partir del Big Bang ha cambiado a lo largo de la historia del universo o se ha mantenido constante y para esto es muy útil el nuevo mapa del cosmos profundo. “Nadie tiene ni remota idea acerca de qué es la energía oscura, y nosotros lo estudiamos estudiando por la historia de la expansión y el crecimiento de las estructuras del universo, para lo cual hacemos estos mapas del cosmos en diferentes épocas”, añade Slosar.

En el proyecto Boss los científicos se centran en diferentes tipos de estrategias de medición en el cielo, de manera que cubren, por un lado, distancias de 2.000 a 6.000 millones de años luz (con métodos estándar bien calibrados) y por otro, con los quásares, distancias de 10.000 a 11.000 millones de años luz. En realidad, los científicos se centran, en las llamas lineas Lyman-alpha del hidrógeno en el espectro de la luz de los quásares captada, lo que permite localizar con precisión las nubes de gas interpuestas en la línea de visión.

“Cuando terminemos el proyecto BOSS, habremos sido capaces de medir cómo de rápido se estaba expandiendo el universo hace 11.000 millones de años con una precisión de aproximadamente un 2%”, ha dicho Patrick McDonald, pionero de la técnica de medición de distancias cósmicas utilizada. Con las observaciones de 160.000 quásares, en 2014, estos físicos obtendrán un mapa del universo distante diez veces mayor que el ahora presentado.