Tratado de Anexión de Gulistan y El Kanato de Karabaj


El kanato de Karabaj fue un kanato semi-independiente ubicado en los territorios de la actual Azerbaiyán y Armenia que vio la luz alrededor de 1750 bajo la soberanía persa. Este kanato sobrevivió hasta 1806, cuando el Imperio Ruso obtuvo el control del mismo al arrebatárselo a Persia.

La anexión rusa de Karabaj no se formalizó hasta el tratado de Gulistan, en 1813, cuando, como resultado de la guerra ruso-persa (1804-1813), el soberano de Persia, Fat’h Ali Shah Qajar, cedió oficialmente Karabaj al zar Alejandro I de Rusia.

 

Finalmente el kanato sería fue abolido en 1822, después de algunos años de tolerancia de Rusia hacia sus gobernantes musulmanes, pasando a formar una provincia de Rusia con una administración militar.

Tratado de Viena (1738)


El Tratado de Viena o Paz de Viena fue firmado el 18 de noviembre de 1738 y puso fin a la Guerra de Sucesión Polaca. Estuvo acompañado de una serie de disposiciones dinásticas que modificaron el mapa político europeo y aseguraron un equilibrio entre las dos mayores potencias enemigas del continente: el Reino de Francia y el Sacro Imperio Romano Germánico.

Según los términos del tratado, Estanislao I Leszczynski renunciaba a reclamar el trono polaco y reconocía a Augusto III, duque de Sajonia, como rey de Polonia. Como compensación, Estanislao recibiría en su lugar el Ducado de Lorena que pasaría a Francia tras su muerte, misma que acaeció en 1766. Francisco Esteban, Duque de Lorena, fue indemnizado con el trono vacante del Gran Ducado de Toscana, habiendo fallecido el último Médici en 1737. Francia también aceptó la Pragmática Sanción en el Tratado de Viena. Mientras que, en otra provisión del tratado, el Reino de las Dos Sicilias fue cedido por Austria al Duque de Parma Carlos, el hijo menor del rey Felipe V de España. A cambio, Carlos había cedido Parma a Austria y renunciado a sus derechos al trono de Toscana en favor de Francisco Esteban.

Antecedentes

La derrotada Austria solicitaba la paz, cuyos preliminares fueron firmados en Viena en 1735, tres años antes del tratado final (el tercer tratado de Viena). Siguió entonces una suerte de caza de tronos europeos, favorable a la política de Francia.

Estos artículos preliminares fueron seguidos por una convención franco-austríaca, firmada en Viena el 28 de agosto de 1736, referente a las modalidades de la cesión de Lorena, aceptada por una declaración de Francisco III de Lorena. A cambio, Luis XV reconocía finalmente la Pragmática Sanción del emperador Carlos VI.

La redistribución de los principados

  • El elector de Sajonia, Augusto III, es mantenido en el trono de Polonia, sobre el cual Estanislao I Leszczynski abandona toda pretensión, conservando solamente el título de “rey de Polonia”.
  • Como indemización, Estanislao recibe los dos ducados de Lorena y de Bar con título vitalicio; a su muerte, el 23 de febrero de 1766, ambos ducados son reunidos en el reino de Francia.
  • El duque de Lorena Francisco III, que acababa de prometerse con la archiduquesa de Austria María Teresa, hija del emperador Carlos VI del Sacro Imperio Romano Germánico, renuncia a sus derechos sobre Lorena y Bar, y ofrece a cambio el Gran Ducado de Toscana que se convierte en posesión austríaca. Por la Pragmática Sanción, él podrá acceder al trono imperial junto con su esposa la archiduquesa María Teresa.
  • Don Carlos, hijo de Felipe V de España y de Isabel de Farnesio, quien renuncia a Toscana, recibe a cambio los reinos de Nápoles y Sicilia que le cede el Emperador. Así, don Carlos se convierte en rey de las Dos Sicilias e inaugura la dinastía de los Borbones de Nápoles.
  • El rey de Cerdeña obtiene Novara y una parte del Ducado de Milán.
  • Finalmente, Isabel de Borbón, hija mayor de Luis XV de Francia, se casa con Felipe I, duque de Parma, hermano de don Carlos, matrimonio que significa el restablecimiento de la alianza dinástica entre Francia y España.

Tratado de Monteagudo (1291)


La Paz o Tratado de Monteagudo fue firmado en 1291 en la localidad actualmente soriana de Monteagudo entre la Corona de Aragón y la Corona de Castilla. En él se acordó una alianza castellano-aragonesa, que fue sellada con el matrimonio de Jaime II de Aragón e Isabel de Castilla, hija de Sancho IV de Castilla, que murió poco después de dicho tratado, lo que provocó que se rompiera la frágil alianza entre los dos principales reinos de España.

En la paz de Monteagudo se estipulaba que fueran recíprocamente los monarcas de Aragón y Castilla “Amigos de sus amigos y enemigos de sus enemigos”, no debiendo acoger en sus respectivos reinos a ningún ricohombre o caballero sin previo consentimiento de su soberano. Los reyes de Castilla y Aragón se obligaron a ayudarse obligatoriamente en caso de guerra contra Francia y a mantener lo convenido con Pedro III.

Los reyes de Aragón y Castilla se llevaban enfrentando varios años, especialmente por el apoyo del primero a los infantes de la Cerda, pretendientes de la corona castellana. Los motivos que llevaron a firmar el tratado de Monteagudo fueron varios. Al rey aragonés le interesaba resolver el conflicto de Sicilia y tener las manos libres para sus empresas mediterráneas, en tanto que el rey de Castilla necesitaba cierta estabilidad en su reino para acometer la conquista de Granada. Las paces se firmarían después en Soria de modo más suntuoso.

Uno de los acuerdos a que se llegó en este tratado fue delimitar las esferas de influencia de ambas coronas en el norte de África, estableciendo el río Muluya como límite. Al oeste quedó la zona de influencia castellana; al este, la aragonesa.