Category: New York



El Mundo

  • El Metropolitan reúne por vez primera todos los dibujos de Bronzino
  • Es la primera gran exposición dedicada al pintor en 500 años

A veces los artistas, los malditos, se pasan media vida en el purgatorio, la chaquetilla sucia de mendigar aplausos, o incluso queman toda la vida en la tupida oscuridad del anonimato, del que sólo salen, o no, cuando reciben el beso de tornillo de la posteridad. En otras ocasiones, la obra de creador reconocido, de los que comían solemnes en la mesa del príncipe, se eclipsa con la muerte del triunfador. Desaparece, comida por los perros del tiempo. Este ha sido el caso, más o menos, de Angelo di Cosimo di Mariano, o sea, Bronzino (1503-1572). Tampoco decimos que los escolares lo desconocieran, que penara fuera de las enciclopedias, etc., pero nunca, en quinientos años, le habían hecho una gran exposición.

Ahora, y gracias al tesón de Janet Cox-Rearick, Carmen Bambach y George R. Goldner, técnicos del Metropolitan, su suerte ha cambiado. Bambach y cía. han viajado por todo el mundo. Se entrevistaron con coleccionistas privados y convencieron a los directores del British, el Louvre y la Galería de los Uffizi. Gracias a su tesón, y hasta el 18 de abril, el MET ofrece The drawings of Bronzino, la primera exhibición dedicada al maestro florentino.

El clásico artista razonable

Pintor de corte, fue el clásico artista razonable, siempre al servicio de las élites, que pintaba por buen dinero. Medró hasta la cumbre en las callejas que coronaron a los Medicis. No pinto de rodillas y con betunes, como dijo Lorca que hacía el Goya de la Quinta del Sordo, sino con un halo de platas y rosas, embelleciendo a sus retratado. Cobraba bien. Sabía camelar al cliente. Lo suyo era una pintura de costumbres, un caramelo aristocrático, suculento y frío, suntuoso, como craquelado por culpa de su necesidad de agradar y el cálculo crematístico que aplicaba. Pintaba, en suma, por/para los mecenas.

Cossimo I de Medici fue su gran valedor, el hombre que le pagó con oro los servicios prestados, quien hace de él la gran figura de la mitad del XVI. Bronzino triunfó en una Florencia lujuriosa, repleta de racimos eléctricos, leopardos tostados por el sol, seducción y embeleco, oscurantismo y belleza, una Florencia de sueños exasperados, entre la línea clásica del renacimiento y el runrún de cadenas de la contrarreforma, que anunciaba, de paso, el barroco y sus colgaduras. Tras la muerte del pintor, silencio.

Un observador sagaz

Hijo de gente sencilla, poeta de los muy ricos, Bronzino se revela en sus dibujos como un observador sagaz y un retratista que hace de su modelo material fundido, burbujeante, con obvio conocimientos de sus maestros y voz personalísima. Es en los dibujos, como sagazmente observa Holland Cotter para el New York Times, donde asoma la faz menos complaciente del artista. Sin las servidumbres de la obra acabada, sabiendo que se trata de dibujos preparatorios, abandona el vicio de la seducción. Relaja la muñeca. Se entrega al puro gozo de atrapar los quejidos del mundo, la respiración de sus retratados, el vuelo dorado de una mota o el parpadeo incandescente de una dama de sociedad. Saca al raso, en fin, un talento ahormado por las necesidades del oficio y la obligatoria idealización del cliente en el cuadro acabado.

Cotter también recuerda que Henry James, a principios del XX, homenajeó a Bronzino en una novela que acaba revolviéndose en torno a uno de sus retratos. Porque el hombre no se había ido del todo, pero casi, y el Metropolitan nos devuelve su faceta más insospechada. ‘Tour de force’, así describe la exposición, y de sus líneas “vivaces pero con sentido, calientes pero no salvajes”. Cita importante en el invierno de Nueva York.


EFE – Yahoo

Un rollo de pergamino de la Torá de origen español y de unos 700 años de antigüedad, considerado el más completo que existe, se vendió hoy en Nueva York por 330.000 dólares en una subasta de obras hebreas organizada por la firma Sotheby’s.

El manuscrito, adornado con dibujos cabalísticos y que data de finales del siglo XIII, fue el único de los cuatro textos religiosos judíos de origen español que salían a la venta que consiguió comprador, en una puja que recaudó un total de 3,2 millones de dólares con la venta de objetos ceremoniales y obras religiosas hebreas.

“Esta Torá probablemente fue elaborada en Soria, en el círculo de místicos y cabalistas que surgió en el norte de España y el sur de Francia, y que más tarde emigró a Israel”, explicó en declaraciones a Efe el experto en arte judío de Sotheby’s, David Wachtel, quien detalló que la pieza se escribió entre 1278 y 1295.

Ese ejemplar de los textos sagrados judíos, que fue descrito por el experto como “único en el mundo”, fue a parar a manos de un comprador que pujó por teléfono y que pagó un precio de venta que se situó dentro del valor que Sotheby’s había previsto, entre los 300.000 y el medio millón de dólares.

“Lo que hace a esta Torá única es que ha sobrevivido, y pese a que existen fragmentos un poco más antiguos que éstos, no están completos. Esta Torá, el objeto más sagrado de la religión judía, pertenece a una época de la que no quedan demasiados objetos”, explicó Wachtel.

El rollo, que perteneció a una familia de origen español que vivió en Marruecos y que ahora reside en Israel, es “el único libro español de la Torá que incluye las tradiciones cabalísticas de letras anómalas, curvadas y en espiral a través de todo el texto”, precisó.

Esas características se describen en un antiguo manual y se han encontrado también en los escritos del venerado cabalista español Shem-Tov ben Abraham ibn Gaon (1238-1330), así como en diversos textos escritos de la llamada Edad de Oro española.

Con una medida de 58 centímetros de alto y 36,65 metros de largo, el ejemplar está escrito en tinta negra sobre pergamino (gevil), tal como manda la ley judía, y es de una sola pieza.

Asimismo, contiene puntos de anclaje típicos del siglo XIII y su escritura es la sefardita cuadrada de esa época, con algunas correcciones escritas sobre el texto y con ciertos defectos al ser cosidas sus membranas y alguna rasgadura reparada por el reverso con piezas de pergamino.

El rollo, que contiene 48 páginas -cada una con de tres a cinco escritas en 47 líneas-, está preparado con una mezcla de sal, harina y “mey afatzim” (residuos de cera y el extracto de bugalla de roble), que le dan el tono marrón típico de una Torá española.

La Torá fue identificada por el rabino neoyorquino Yitzchok Reisman, quien, para conocer su valor, investigó durante varios años y sometió el pergamino a diversas pruebas, entre ellas la del carbono 14, para determinar su antigüedad.

Otras piezas provenientes de la Península Ibérica que salían a la venta, pero que Sotheby’s decidió retirar al no alcanzar el valor que se les había estimado, eran un compendio gramatical hebreo del siglo XV, obra del rabino David Kimhi, y una colección de tratados cabalísticos de finales del siglo XIV.

La firma de subastas esperaba vender esas piezas por un precio que oscilaba entre los 20.000 y 30.000 dólares para el tratado lingüístico, y entre los 60.000 y los 80.000 dólares para los textos cabalísticos.

El grupo de piezas españolas que no lograron adjudicarse lo completaron un tratado de leyes datado en 1457, valorado entre 50.000 y 60.000 dólares, y un libro de homilías fechado entre los siglos XIV y XV, y que estaba estimado entre 12.000 y 15.000 dólares.


El Mundo

  • En julio hubo una subasta espectacular de objectos de rock
  • Se movieron 71.4 millones de dólares

Tal y como cuenta Carol Vogel en el ‘New York Times’, este martes se realizó una de las subastas clave de Christie’s, en Nueva York.

El mercado del arte vive sus propias turbulencias, con los precios en caída constante desde hace un año. Cierto que en julio, a falta de arte, hubo una espectacular subasta de objetos relacionados con el rock and roll (collages de Yoko Ono y John Lennon, manuscritos de Bob Dylan, contratos de Jimy Hendrix, etc.), pero aquella ceremonia, organizada en la sede neoyorkina del Rock and Roll of Fame, no cuenta a efectos serios.

Con unas estimaciones en la recaudación que iban de los 61,4 millones de dólares a los 88, el resultado final, 74,1 millones, bien puede calificarse de satisfactorio. Triunfaron, dicen las obras pequeñas, los óleos portátiles, las piezas cuya gloria no se mide en metros cuadrados y no concita el desdén de quienes ven en estos menesteres un obsceno podio de millonario cambalache en tiempos de crisis.

Ignoran a Warhol

De Jeff Koons, que será uno de los protagonistas de una espectacular y polémica exposición en el New Museum, se vendieron tres esculturas, tres llamaradas metálicas como las que no hace tanto conquistaron Manhattan desde la terraza del Metropolitan Museum. Sin embargo Andy Warhol y su protegido, el convulso Basquiat, quedaron sin comprador.

Al menos los resultados fueron más optimistas que el pasado noviembre, cuando una emblemática obra de Francis Bacon, Estudio de un autorretrato, no encontró comprador. Entonces Anne Barrawclough, analista del ‘New York Times’, comentó que el desastre había sido provocado, entre otros factores, por la ausencia de los magnates rusos. En esta ocasión fueron los compradores locales, según confirma la casa de subastas, quienes salvaron la jornada.


EFE – ADN

La exposición demuestra que a mediados del siglo XX la música no fue un fin, sino un medio utilizado en otras disciplinas artísticas

actualidad080818mm.jpgEl Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York ha reunido más de cuarenta obras de su colección para crear una exposición en la que refleja la determinante influencia de la música en la etapa artística experimental de los años sesenta.

La muestra inaugurada se titula Examinando la música: Arte de los medios de comunicación de los años sesenta y podrá visitarse hasta el próximo 5 de enero.

Se trata de una selección multimedia con la que el museo pretende estudiar cuál fue el papel de la música en la etapa de experimentación interdisciplinar de mediados del siglo XX.

En esa época las innovaciones tecnológicas del momento, como las cámaras de vídeo o las guitarras eléctricas, se aliaban unas con otras para crear lo que se denominó “arte de mezcla de medios”.

El violín que no necesitaba a Laurie Anderson 

“La música estuvo a la vanguardia de esa tendencia, en la que parecía que todos los artistas estaban en alguna banda, y algunos de ellos incluso estudiaron solfeo antes de acercarse a estas nuevas formas de arte”, explicó la comisaria de la exposición, Barbara London.

La muestra incluye vídeos, piezas de audio, libros, litografías, collages, fotografías, dibujos y cuadros de pensadores radicales como Laurie Anderson, Nam June Paik, Bruce Nauman y John Cage, además de una treintena de documentales y películas experimentales.

La colección comienza con una escultura sin título de 1968 del pianista nacionalizado estadounidense Nam June Paik, que muestra una televisión llena de perlas con una imagen fija, como si fuera una composición musical de una sola nota.

En la misma galería se ha instalado el Self-Playing Violin (El violín que toca solo), una obra de Laurie Anderson creada en 1974, que incorpora un pequeño altavoz en la caja de resonancia del instrumento, de manera que puede reproducir la pieza musical deseada.

El ingenio está pensado para que la artista, que estudió violín clásico, pueda hablar, cantar y hacer un dueto con este instrumento en sus conciertos.


La Razón

  • John Gotti, el último Don
  • Durante la lucha por el poder de la Mafia tras la muerte de Carlo Gambino, se adelantó a todos 

actualidad080813go.jpgJohn Gotti, «John El Elegante», nacido en 1940, en Brooklyn, fue el último gran jefe de la Mafia estadounidense. Murió el 10 de junio de 2002 en la cárcel de Springfield (Missouri), donde cumplía cadena perpetua por catorce delitos entre los que destacan asesinato, extorsión y evasión fiscal. Tenía 61 años y padecía cáncer de garganta. Llevaba diez años encarcelado. Era conocido por sus cortes de pelo, sus trajes caros, los enormes cochazos en los que se desplazaba y su afición a los diamantes. Dicen que Gotti fue a Nueva York lo que Al Capone a Chicago.
Destacó por su violencia y dirigía la familia de los Gambino, una de las cinco que se repartían la gran ciudad junto a los Genovese, los Bonanno, los Colombo y los Lucchese. Nacido en una familia de trece hermanos, hijos de John y Fanni, comenzó como integrante de bandas juveniles en el Bronx, por lo que frecuentaba las comisarías hasta que entró a formar parte de la Mafia bajo la protección de Carlo Gambino.
Acusado de vulgar
Forjado en los duros callejones de lo más bajo de la ciudad no tuvo empacho en saquear los materiales de construcción del aeropuerto JFK, asumir una condena por robo y participar en la desaparición de un irlandés al que el clan consideraba asesino de un sobrino de Don Carlo. Eso le llevó a prisión por dos años, pero le hizo escalar rápidamente puestos en la organización.
La muerte de Carlo Gambino fue su gran oportunidad. Durante la lucha por el poder, Gotti se adelantó a todos. Los refinados capos de otras familias le acusan de vulgaridad: para ellos es la insufrible escalada de un matón. Sin embargo, Gotti actuaba sin complejos. Sabía que su gran obstáculo era la existencia de Big Paul Castellano, lugarteniente que además impedía el desarrollo de la familia con su «anticuada oposición» a la venta de droga.
El 16 de diciembre de 1985, a Big Paul, en los alrededores de uno de sus restaurantes preferidos, el Sparks Steak House, en la calle 46 de Manhattan, le esperaban dos hombres armados que le frieron a tiros. Según recogen los diarios, Gotti observaba la escena envuelto en un rico abrigo de cashemire que le protegía tanto del intenso frío como de la copiosa nieve. Al ver caer el cuerpo se acercó despaciosamente para asumir la sucesión, autorizando el tráfico de cocaína.
«El Príncipe», de Maquiavelo
Los que le tachaban de patán no tenían razón. El viejo capo, Don Carlo, le había enseñado que jamás debía permitir que los escrúpulos le estropearan aquel negocio y también una dimensión aristocrática para la que era imprescindible leer «El Príncipe» de Maquiavelo. Gotti aprendió la lección con tanto empeño que era capaz de recitar los capítulos de memoria.


EFE – El Pais

Un museo de Nueva York expone seis obras maestras de Holbein, Bellini, Tiziano y El Greco que poseía un millonario en un salón de su mansión desde 1915 

actualidad080813ny.jpgSeis pinturas de Bellini, Tiziano, Holbein y El Greco, consideradas entre las obras maestras de esos artistas, se pueden ver desde hoy y hasta el 28 de agosto en el museo Frick de Nueva York. Se trata de seis pinturas que forman parte de los fondos de la prestigiosa institución neoyorquina y que desde 1915 estaban colgadas en las paredes del salón de la mansión de Henry Clay Frick sin que desde entonces se hubieran expuesto en público, a excepción del San Jerónimo, de El Greco.

Durante solo dos semanas y mientras se hacen unas obras, esas seis obras maestras se colocarán en la sala oval”, un lugar privilegiado del museo Frick, para que puedan ser vistas por el público, indicó la organización. Entre estas obras que se pueden contemplar ahora destaca la enigmática San Francisco en el Desierto, de Giovanni Bellini (1430-1516), situada en la pared central de la sala. Esta pintura de Bellini, que se considera la obra renacentista más valiosa que existe en Estados Unidos y una de las más misteriosas porque los expertos no aciertan a ponerse de acuerdo sobre su interpretación, está escoltada en la muestra por dos pinturas de Tiziano (1477/1490-1576).

Son Retrato de hombre con capa roja, pintado por Tiziano hacia 1516, que corresponde a un joven caballero y cuya luminosidad contrasta con otro retrato del mismo artista, Pietro Aretino, realizado hacia 1548, una imagen del autor de numerosas vidas de santos y del inventor de la literatura pornográfica moderna. Frente a ellas, el museo Frick ha colocado una pintura de El Greco (1541-1614), titulada San Jerónimo y que de las seis es la única que ha sido vista por los neoyorquinos, hace siete años, cuando la institución organizó una exposición dedicada a ese artista del Renacimiento español, Doménicos Theotokópoulos. Se trata de una pintura, que forma parte de las varias versiones de ese santo realizadas por El Greco y la única que lleva su firma, indicó el museo. Esa obra, colgada durante años sobre la chimenea del salón de la mansión Frick en Nueva York, refleja a un San Jerónimo vestido con ropa de color naranja brillante y en la que destaca la mirada penetrante del personaje, que posa su mano sobre una Biblia.

El multimillonario industrial Henry Frick (1849-1919), un gran amante de la obra de El Greco e introductor de ese artista en EEUU, adquirió esa pintura en 1905, reuniendo en su colección privada buena parte de la obra artística del pintor español, en la que también se incluyen la Purificación del templo y el retrato de Vincenzo Anastagi. Bajo el título de Cara a cara: retratos de dos grandes adversarios, el museo ha colocado los retratos que Hans Holbein el Joven (1497-1543) realizó de dos enemigos irreconciliables como fueron Thomas More, en 1527, y Thomas Cromwell, hacia 1532-1533.

Desde 1915, recordó la institución, los retratos de los dos hombres que se enfrentaron en el surgimiento de la Iglesia Anglicana, bajo el reinado de Enrique VIII, y que tuvieron finales similares, condenados a muerte por traición, han estado colocados uno frente a otro, cruzándose las miradas.

La institución, según indicó su directora, Anne Poulet, trabaja en la reconstrucción de una de sus salas más importantes -lo que era el salón de la mansión-, en donde se están restaurando los paneles de madera, al igual que los suelos y las alfombras, que serán una réplica de las originales. “Mientras tanto, nos complace exponer estos grandes tesoros”, dijo Poulet, que agregó que el museo completará esta muestra con la celebración de varias charlas sobre esas obras de arte.


El País

El Abu Dabi Investment lo ha comprado por 511 millones de euros

actualidad080710ny.jpgUno de los rascacielos más célebres y reconocibles del sky-line de Nueva York, el edificio Chrysler, tiene nuevo dueño. Por 800 millones de dólares (511 millones de euros) lo ha adquirido un fondo de los Emiratos Árabes, el Abu Dhabi Investment Council, han informado fuentes próximas a la negociación.

Esta torre mide 319 metros y está en el lado este de Manhattan. El edificio, en cuya construcción, en 1929, no murió ningún obrero, era hasta hoy copropiedad de los fondos Real Estate y el fondo Tishman Speyer. El edificio, cuya característica más destacada es su aguja de acero, fue diseñado por William van Alen, el contratista William H. Reynolds y posteriormente se vendió a Walter P. Chrysler como sede para su compañía.

El Chrysler fue brevemente el edificio más alto del mundo, ya que apenas un año después de ser erigido perdió su rango en 1931 ante el Empire State. Su estilo es Art Deco y sus ornamentos imitan a los tapacubos que usaban entonces los automóviles Chrysler.

Esta transacción es la segunda operación inmobiliaria de importancia protagonizada en Nueva York en las últimas semanas por un fondo soberano árabe, después de que otro fondo de Dubai comprara junto a Goldman Sachs el edificio de General Motors.


El Pais

  • La prenda, que permanecía sin utilizar, se ha subastado en la casa de Christie’s en Nueva York
El chaleco del transatlántico de lujo subastado por la casa de subastas Christie's de Nueva York / AP

El chaleco del transatlántico de lujo subastado por la casa de subastas Christie’s de Nueva York / AP

Un chaleco salvavidas del Titanic, el transatlántico de lujo que se hundió en el Atlántico norte al chocar contra un iceberg en 1912, ha alcanzado en una subasta en la casa Christie’s de Nueva York el precio de 68.000 dólares (43.727 euros), una cifra relativamente baja si se compara con la de 119.000 dólares (75.331 euros) que alcanzó una prenda similar subastada el año pasado en Londres.

Es sólo un anticipo de los 18 lotes que la casa subastará el día 28 y por los que espera recaudar un millón de dólares. Entre las piezas figuran telegramas, dos cartas de supervivientes del desastre y tres fotografías.

La prenda, rellena de corcho, sólo presenta algunas manchas y desgarrones, aunque su estado de conservación es muy bueno. Se cree que fue encontrada por el granjero John James Dumbar en la costa de Halifax (Canadá), después de que el transatlántico se hundiera en abril de 1912 mientras hacía su viaje inaugural entre el puerto británico de Southampton y Nueva York.

Gregg Dietrich, especialista en artículos navales, ha afirmado que el chaleco (uno de los seis que se conservan) parece que no ha sido usado porque las correas de los hombros seguían intactas. Los pasajeros del barco solían cortarlas para evitar que les hicieran daño en la piel.


EFE – El Mundo

  • COMO LOS DE DUBAI Y MOSCÚ

080D4CA-OPI-P2_1NUEVA YORK.- El arquitecto italiano David Fisher ha anunciado que Nueva York será el próximo lugar donde se materializará su proyecto de la ‘Torre Dinámica’, el primer rascacielos giratorio y de autosuficiencia energética, idea que ya ha puesto en marcha en Dubai y Moscú.

“Hemos hablado con varios promotores y la tercera torre se construirá en Nueva York, pero ahora mismo no puedo dar más detalles”, ha explicado Fisher durante la presentación de su proyecto en la Gran Manzana, donde añadió que ha recibido peticiones para llevar la ‘Torre Dinámica’ a Canadá, Alemania, Italia, Corea del Sur y Suiza.

El arquitecto también ha anunciado que se abre la lista para poder reservar una de las viviendas en el edificio de Dubai que, al igual que el de Moscú, comenzará a construirse este mismo año y, previsiblemente, estará terminado a finales de 2010.

El rascacielos de Emiratos Árabes medirá 420 metros de altura y tendrá 80 pisos, de los que los primeros, 20 serán oficinas; los 15 siguientes, un hotel de seis estrellas; los 35 siguientes, apartamentos de lujo (desde 124 metros cuadrados), y los últimos diez, viviendas de 1.200 metros cuadrados con ascensor privado, jardín, piscina y aparcamiento dentro del piso.

Según los cálculos previos, el precio de un metro cuadrado en un apartamento en las plantas superiores del futuro rascacielos podría ascender hasta los 30.000 dólares (unos 19.000 euros).

Cada una de las plantas del primer edificio en movimiento gira a una velocidad escogida por el inquilino y rota de forma independiente con respecto a los demás pisos, por lo que el edificio cambia de forma constantemente.

Se trata asimismo del primer rascacielos ecológico y autosuficiente desde el punto de vista energético, ya que genera electricidad transformando la energía del sol y el viento gracias a las 79 turbinas eólicas dispuestas horizontalmente entre cada piso y a los paneles fotovoltaicos de los techos, con lo que se podría suministrar energía también a los edificios colindantes.

La Torre Dinámica, también, es el primer edificio que se construirá enteramente con piezas prefabricadas, con el objetivo de reducir los tiempos de construcción en un treinta por ciento y los costes en más de un diez por ciento.

Según el creador de la idea, la construcción de las torres giratorias sólo requerirá a 600 personas en la obra de montaje y a 80 técnicos en el lugar de construcción, en lugar de las 2.000 personas que habrían sido necesarias para realizar una construcción tradicional de las mismas dimensiones.

En principio, la velocidad de construcción será de un piso por semana, merced a un nuevo método de construcción: el núcleo central de la torre se levantará a pie de obra, y los pisos se realizarán sección por sección en la fábrica y se engancharán al eje central cuando se monten, ya amueblados y con todas las instalaciones.

Otra característica de estos edificios será la facilidad de mantenimiento, considerando que todas las partes se podrán inspeccionar y reparar independientemente, de forma que los edificios podrán durar más que otras construcciones contemporáneas.

Fisher ha destacado que la prefabricación será la forma de construcción del futuro, porque permitirá “obras limpias y verdes sin ruido, polvo, emisiones o desechos, con mayor seguridad en el puesto de trabajo, tiempos de construcción más breves y menores consumos de energía”.

Con este proyecto, el visionario arquitecto pretende introducir una nueva filosofía que desafíe a la construcción tradicional y abra una era para la ingeniería, que él califica como “arquitectura dinámica” porque “introduce una cuarta dimensión en el diseño: el tiempo”.

La ‘Torre Giratoria’ de la capital rusa tendrá las mismas características que la de Dubai, aunque será un poco más baja (tendrá 70 pisos y medirá 400 metros de altura).


EFE – ADN

  • Una copia de ‘De Revolutionibus Orbium Coelestium’ se vendió en Nueva York por la cifra más alta lograda hasta ahora en subasta por una obra del científico polaco

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Una copia de ‘De Revolutionibus Orbium Coelestium’, la obra maestra del astrónomo Nicolás Copérnico, se vendió hoy por 2,2 millones de dólares (unos 1,4 millones de euros) en la sala Christie’s de Nueva York, el precio más alto logrado hasta ahora y en subasta por una obra del científico polaco.

El libro, conocido en español como ‘Sobre las Revoluciones de las Esferas Celestes’, fue escrito por Copérnico (1473-1543) en dos décadas y supuso el inicio de la Astronomía moderna, ya que en él aparece formulada, por primera vez, la Teoría Heliocéntrica del Sistema Solar.

La copia vendida hoy, que salía al mercado valorada entre 900.000 y 1,2 millones de dólares (580.211 y 773.615 euros), pertenece a la primera edición de esta obra datada en el siglo XVI y que había sido adquirida por el físico Richard Green en 1975.

Grandes ventas

Además, de esta copia se han subastado trescientos lotes de la colección privada de este astrónomo aficionado, que durante las últimas décadas ha coleccionado más de seis siglos de libros relativos a la Revolución Científica.

Entre las obras más destacadas se encuentra un atlas de Andreas Cellarius (1596-1665) fechado en 1660 -el único que refleja cuerpos celestes publicado durante la época dorada de la cartografía holandesa-, que se vendió por 266.500 dólares (171.785 euros), más del doble de lo calculado por los expertos de la casa de subastas.

Otro de los artículos más preciados era una colección de 130 separatas de Albert Einstein (1879-1955), entre las que se hallaban artículos con anotaciones manuscritas del científico, apuntes de Física Cuántica y la Teoría general de la relatividad, que se vendió por 314.500 dólares (202.721 euros), cuando se valoró en un principio por no más de 250.000 dólares (161.144 euros).

También, formaba parte de la colección de obras científicas, la primera guía telefónica, que es un librito de 20 páginas que contiene los nombres y números de teléfono de 391 residentes en New Haven (Connecticut) en 1878, dos años después de que fuese inventado el teléfono por Alexander Graham Bell.

El directorio, cuyo precio máximo de venta se calculaba en los 40.000 dólares (25.785 euros), alcanzó los 170.500 dólares (109.909 euros) e incluye algunos consejos útiles para los inexpertos usuarios del teléfono, como “si desea hablar con otros suscriptores, debe comenzar la conversación diciendo ‘Hola'”.

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