La Provincia Romana de Britannia


Britania es el nombre que daban los romanos a la provincia que ocupaba el centro y sur de la actual isla de Gran Bretaña. Existió entre los siglos I y V, y abarcaba dos tercios de la isla de Gran Bretaña. Procopio de Cesárea la menciona también como Brita o Bretón. Los nombres serían derivados del pueblo de los Britanos. Ya antes las islas se mencionaban como islas Brites formadas por las principales Albión e Ierne (Irlanda). Britania sería un nombre aplicado a la parte romana en oposición a Caledonia (Escocia), no dominada

Britania en 410: División provincial en vísperas de las invasiones de jutos, anglos y sajones.

Los nombres Ostrimnides y Casitérides, probablemente de origen fenicio, no se sabe bien a donde pertenecen. Casitérides parece más bien Cornualles que las Islas Scilly pero otros dicen que fueron las Azores. Para Festo Avieno las Ostrimnides eran las islas Británicas mientras que para otros son las Scilly.

 

Localización de los muros de Adriano y Antonino.

Principales minas de metales en la Britania Romana

Las primeras noticias históricas de Britania dicen que el rey Divitiaco de los suesiones (una tribu belga) ejercía la soberanía sobre parte de la isla de Gran Bretaña. Más tarde fueron los Vénetos (de la región de Vannes) los que pidieron ayuda a Julio César contra los britanos.

Fuente: Wikipedia

Capitulaciones de Alfacar – 1491


Las Capitulaciones de Alfacar fueron firmadas por los Reyes Católicos y por los alcaldes de dicho municipio (Mohamad Alfoaty y Yuca Mocatil), el 22 de diciembre de 1491 poniendo fin al asedio y sitio de la villa de Alfacar; con el objetivo de poder conquistar la codiciada plaza de Granada. Con la firma de dicho documento, además de entregarse la plaza conquistada y liberación de los prisioneros cristianos, se viene a establecer el nuevo estatus de la población musulmana que reside y va a seguir permaneciendo alojada en dicho lugar.

Dichas capitulaciones están firmadas por mandato de Fernando, por su secretario Hernando de Zafra.

Texto integro de las Capitulaciones de Alfacar

  1. En el primero, se acoge a los habitantes musulmanes como “vasallos é súbditos e naturales”; se les dejan “sus casas é faziendas” y se les concede la permanencia en su ley y ser juzgados por sus autoridades “con consejo de sus alcadís”, con todas las garantías de justicia, honra, “amparo é seguro é defendimiento Real” como corresponde a servidores y vasallos.
  2. A quienes quisieran pasar “allende”, se les da todo tipo de garantías, según el orden recogido en la capitulación de la ciudad de Granada.
  3. Se les garantiza total libertad de movimientos dentro de los “nuestros Reynos e señoríos”, así como en las transacciones comerciales, disposición de sus haciendas, etc.
  4. No pagarán en los “puertos” más derechos que los cristianos.
  5. Se les perdonan todos los delitos, aun los de sangre, cometidos en el pasado.
  6. Se les conceden franquicias, por tres años, para veinte casas “quales ellos nombraren”.
  7. Asimismo, para sembrar 170 cadahes de tierra y un molino de aceite de los alcaides citados, “sin las lleuar por las dichas tierras nin por el dicho molino cosa alguna”.
  8. Se ordena la liberación de cuatro moros en poder de sendas personas principales, y
  9. Se asienta que el cadí Abenmuza y Alí Mocatil sean alguaciles de Alfacar con todos los privilegios, “segund que fasta aquí”.