Composición de la Materia – La Estructura del Átomo


Las primeras preguntas acerca de la composición del mundo fueron realizadas por Anaxímenes de Mileto. Suponía este filósofo griego que la materia estaba compuesta de cuatro únicos elementos: tierra, agua, aire y fuego, que combinados entre sí en distintas proporciones constituían el universo entero. Más tarde, los filósofos Leucipo y Demócrito afirmaron que la materia está constituida por átomos, no perceptibles por su pequeñez, que son indivisibles y de propiedades variadas, de las cuales dependen las propiedades de la materia. Sin embargo, esta teoría cayó en el olvido hasta mediados del siglo XVII, cuando el descubrimiento de elementos químicos puros, como el oxígeno, y la medida de masas y proporciones con la balanza por parte de Lavoisier, se recuperó la idea corpuscular de la materia.

A comienzos del siglo XVIII el británico John Dalton estudió rigurosamente las proporciones de distintos gases, que le condujeron a la formulación de su teoría atómica. Construyó una pequeña tabla donde reseñó todos los átomos conocidos, asignándoles un símbolo y un peso característico. Desde entonces, su tabla ha crecido, incorporándose los nuevos elementos químicos descubiertos. Su teoría de las proporciones utiliza el concepto de compuesto químico como asociación de elementos químicos simples.

La teoría atómica fue construida sin que existiera evidencia directa de esta estructura granular, aunque ya el botánico británico R. Brown la había sugerido en 1827 al observar el movimiento irregular de pequeñas partículas en suspensión en un líquido (movimiento browniano). Toda la época anterior y contemporánea a la construcción de la tabla periódica de los elementos, por obra de Mendeleiev, cree en la constitución de la materia en partículas indivisibles (significado de la palabra griega átomo). No obstante, el descubrimiento de muchos nuevos elementos químicos y la periodicidad de sus propiedades físicas y químicas en la tabla sugerían una estructura más sencilla para los átomos.

Esta suposición se ve fuertemente sustentada cuando en 1894 J. J. Thomson descubre el electrón, y se concluye que los átomos poseen un cierto número de ellos. Esto lleva a la lógica consecuencia de que, dado que los átomos en estado natural son eléctricamente neutros, debe existir algún tipo de material cargado positivamente. Propone Thomson el llamado coloquialmente modelo del pastel de pasas, pues suponía la materia como un conjunto de cargas positivas sumergidas, como pasas en un pastel, en un mar de electrones. Entre 1911 y 1913 E. Rutherford, J. Geiger y E. Marsden realizan experimentos de dispersión de partículas alfa (núcleos de átomos de helio) que muestran que la carga positiva está concentrada en una región muy pequeña (del orden de 10-4 veces) del átomo, y en ella se concentra la mayor parte de la masa. Así nace el modelo de Rutherford, un sistema solar en miniatura en el cual los electrones orbitan alrededor del núcleo equilibrando su fuerza centrífuga con su atracción electrostática. Los átomos dejaron de ser partículas indivisibles.

Tras este modelo, basándose en los trabajos de Planck y Einstein sobre la naturaleza corpuscular y discreta de la radiación, el sueco Niels Bohr construye en 1913 un modelo cuántico del átomo de hidrógeno, en el que los electrones orbitan alrededor del núcleo atómico en órbitas discretas.

Según dicho modelo, el átomo está constituido por un núcleo, de carga eléctrica positiva, alrededor del cual hay una corteza de electrones, con igual carga eléctrica pero negativa, unida al núcleo por fuerzas electromagnéticas. El núcleo, formado por protones y, eventualmente, neutrones, es extraordinariamente pequeño, unas 100.000 veces menor que el propio átomo, y en él se concentra casi toda la masa del átomo. A las partículas del núcleo se las denomina genéricamente nucleones.

En la corteza atómica se encuentran los electrones situados en órbitas discretas. En estado natural, los átomos son eléctricamente neutros, de forma que el número de protones en el núcleo (llamado número atómico y representado por la letra Z) iguala al número de electrones en las capas externas.

Con el desarrollo de la teoría cuántica se sabe que los átomos más estables son los que poseen capas electrónicas completas, y presentan menor actividad química que aquellos que poseen capas electrónicas incompletas. Las propiedades físicas y químicas de los átomos son explicables por el número de electrones que se encuentren en las últimas capas atómicas.

En general, el número de neutrones presentes en el núcleo es variable. Dos átomos que únicamente difieran en el número de neutrones se denominan isótopos y, en general, presentan propiedades químicas similares. El número de neutrones N en un núcleo suele expresarse formando parte de su número másico A, con A = Z + N.

Aunque esta teoría es adecuada para describir las transformaciones químicas, en las cuales el átomo se comporta como una partícula indivisible, el descubrimiento del neutrón y de los fenómenos radiactivos, junto con lo inadecuado de la interacción electromagnética para explicar la estabilidad nuclear, indujo a los físicos a pensar un modelo de estructura nuclear que diera cuenta de la emisión de partículas alfa, beta y gamma en los procesos de fisión y fusión termonuclear. A pesar de lo atractivo y sencillo del modelo de universo compuesto de protones, neutrones, electrones y fotones, pronto se reveló que tampoco protones y neutrones eran indivisibles. Las investigaciones realizadas durante todo el siglo XX han propuesto un modelo en el cual los nucleones están formados por quarks, los electrones forman parte de la más amplia familia de leptones y las interacciones están mediadas por partículas bosónicas, de las cuales forma parte el fotón.

Cueva de Naica


Escondida, a 300 metros bajo la tierra, La Cueva de los Cristales de NAICA ha esperando hasta ahora para mostrarnos su gran belleza. Una gran geoda de paredes rojas, un útero natural lleno de cristales de selenita, ó “piedra de la luna” llamada así por su color, brillo y transparencia. Tranquila y silenciosa, esta maternidad de piedra acogió lentamente el crecimiento de sus cristales al arrullo del agua, el calor, la oscuridad y el silencio durante más de un millón de años.

La Cueva de los Cristales de NAICA ha esperando hasta ahora para mostrarnos su gran belleza

Nos cautivan su belleza, sus dimensiones, su historia; descubrimos un sitio en el que la apariencia de hielo contrasta con un calor que mata; un ambiente ajeno, no humano, que nos atrapa y nos lleva a recuperar nuestra capacidad de contemplación y admiración por la naturaleza.

Aparece en las profundidades de nuestro planeta cuando los seres humanos habíamos perdido la capacidad de asombro ante todo lo que en la superficie ya nos era conocido.

NAICA es un símbolo. Aparece en las profundidades de nuestro planeta cuando los seres humanos habíamos perdido la capacidad de asombro ante todo lo que en la superficie ya nos era conocido. Un viaje al interior de la tierra, pero también al interior de nosotros mismos, al invitarnos a la comprensión sobre su verdadera trascendencia y a un debate de actualidad sobre nuestra relación con la naturaleza y con nuestro planeta.

Sus cristales, espejos de múltiples facetas e imágenes, nos llevan por diversos caminos: el del conocimiento y la ciencia, para comprender cómo y cuándo pudo crearse esta obra de la naturaleza; el del desarrollo tecnológico, para poner a prueba nuestra capacidad de reto para sobrevivir en su interior y poder registrar en imágenes su gran belleza; el del arte, para poder compartir este patrimonio a través de las expresiones de hombres y mujeres sensibles a la belleza y la armonía, y el de la filosofía y la mística, por la magia y paz que nos comunica.

NAICA, aparece ante nosotros sólo por un instante en su larga vida geológica, instante en el que tenemos una oportunidad única para conocerla, y compartirla antes de que regrese a ocultarse bajo el agua en la profundidades de la tierra.

NAICA, un verdadero privilegio, una responsabilidad.

NAICA, aparece ante nosotros sólo por un instante en su larga vida geológica . antes de que regrese a ocultarse bajo el agua

NAICA Un Tesoro del Planeta en las Entrañas de México

Las cuevas de NAICA, yacen en el corazón de una mina perteneciente a Industrias Peñoles en el sur del estado de Chihuahua al norte de México, formando parte de un sistema geológico alimentado por aguas termales, mismas que permitieron el crecimiento de sus cristales.

Por las características geológicas de la zona, se desarrollaron múltiples cuevas con condiciones semejantes de las 4 que ahora se conocen. Las tres más recientes fueron descubiertas accidentalmente en el nivel -290 gracias a las actividades de exploración en la mina. Su apariencia de hielo, contrasta con su alta temperatura y humedad, formando un ambiente de condiciones extremas y peligrosas que sólo permiten la sobre vivencia en su interior por pocos minutos.

La explotación del mineral en NAICA requiere de la extracción de agua caliente, cuyo nivel freático original se encuentra a 110 metros de profundidad. El principal reto tecnológico es mantener en funcionamiento permanente un complejo sistema de bombeo que permite la extracción del agua desde el nivel -850 donde se encuentra ahora el frente. Este sistema drenó el agua de las cuevas hace aproximadamente 20 años. Circunstancias accidentales lograron posteriormente su descubrimiento en el año 2000.

Este sistema de bombeo que mantiene en operación la mina con la extracción de 22 mil galones de agua por minuto, parará en algún momento cuando la explotación mineral se agote, inundando nuevamente túneles y cuevas, permitiendo que éstas regresen a sus condiciones naturales y continúen alimentando el crecimiento de sus cristales bajo el agua. Por ahora, se procura su estudio, registro, y conservación.

Localización

La Mina de NAICA se encuentra en una región semidesértica del norte de México, a unos 100 m al sureste de la ciudad de Chihuahua. Es la primera mina productora de plomo y también es altamente productiva en zinc y plata, entre otros minerales. La entrada de la mina se ubica a 1385 m. sobre el nivel del mar en la ladera norte de la Sierra NAICA de 12 Km. de largo y 7 de ancho, formada por una estructura en domo de orientación noreste sureste. Está concesionada a Industrias Peñoles , empresa líder en producción de plata en el mundo.

Los orígenes de la primera concesión datan de 1794, fecha a partir de la cual fue trabajada en varias temporadas por gambusinos de la región, llevando a la fundación en 1896 de la sección municipal de Saucillo. La Compañía. Minera de NAICA, inicia la explotación formal en 1900, y la Compañía Minera Peñoles, realiza su explotación de 1924 a1928, dando entrada a la empresa ” The NAICA Mines of Mexico “. No es sino hasta 1952 en que queda cargo de ” The Fresnillo Co. ” quien en 1956 cede sus derechos a ” The Eagle Picher “. En 1962, se da la mexicanización de la industria, con la Cía. Fresnillo S. A. de C. V. en asociación con el Grupo Peñoles.

Artículos sobre diversos aspectos y participantes del “Proyecto NAICA”.

  • Revista GEO Italia. Septiembre 2007. Textos de Jacoppo Pasotti.
  • Revista GEO Alemania. Reedición de la edición italiana. Texto de Tobias Zick. Mayo 2008.
  • Revista GEO Bulgaria, Croacia, Republica Checa, Grecia, Hungría, Rumanía, Slovakia, Slovenia y Turkia. En preparación agosto 2008.
  • Revista National Geographic Internacional. En preparación. Textos de Neil Shea.

Artículos de diversos participantes del Proyecto:

2005
BADINO G., FORTI P. 2005 L’eccezionale ambiente della Cueva de los Cristales, Miniera di NAICA, Messico: problemi genetici ed esplorativ. Iglesias 2004, IIS Mem. XVII, s.2, p.87-92.

2006
BADINO G. 2006 NAICA, il rilievo infernale nel paradiso di cristallo Speleologia. 55, 64.
FORTI P. 2006 Quando i media ci guardano. Speleologia 54, 1.
FORTI P. 2006 Una foresta di cristalli di gesso nel profondo della miniera di NAICA GEO italia n.18, p.25-30.
FORTI P. 2006. Le altre grotte di NAICA. Speleologia 55, 70.

2007
BERNABEI T., FORTI P., VILLASUSO R. 2007 A new type of gypsum speleothems from NAICA (Chihuahua, Mexico). International Journal of Speleology 36(1) 23-30.
BADINO G., FORTI P. 2007 The Exploration of the Caves of the Giant Crystals (NAICA, Mexico) National Speleological Society News 65(2), p.12-18.
FORTI P. 2007 Studio della struttura interna di una stalagmite della Grotta delle Spade (NAICA,)( Mexico) Grotte e Dintorni 6(13), 3-20.
FORTI P. 2007 Dal Messico a Marte Oasis Luglio-Agosto 2007, p.10-11.
GAROFALO P.S., GÜNTER D., FORTI P., LAURITZEN S.-E & CONSTANTIN S. 2007 The fluids of the giant selenite crystals of NAICA (Chihuahua, Mexico) ECROFI-XIX 17-20 July 2007, Switzerland , Abstract of Paper p.1.
GAROFALO P.S., FORTI P., LAURITZEN S.-E., CONSTANTIN S. 2007 The fluids that generated the giant selenite crystals of NAICA (Chihuahua, Mexico) Abstract Congress FIST Rimini September 2007, p.460.

2008
FORTI P., GALLI E., ROSSI A. 2007 Il sistema Gesso-Anidrite-Calcite: nuovi dati dalle concrezioni della miniera di NAICA (Messico) Congresso Nazionale di Speleologia, Iglesias, Aprile 2007, Memorie IIS 2008.
PANIERI G., FORTI P., GASPAROTTO G., SOLIANI L. 2007 Studio delle inclusioni solide della Grotta delle Spade (NAICA, Messico) Congresso Nazionale di Speleologia, Iglesias Aprile 2007 Memorie IIS 2008.
FORTI P., GALLI E., ROSSI A. 2007 Preliminary data on the mineralogy of the Cueva de las Velas (NAICA, Mexico) Congresso FEALC Portorico Agosto 2007, Acta Carsologia 2008.

Artículos importantes de otros investigadores:

NAICA es un fenómeno de presencia y repercusión internacional. Nuestro proyecto no ha sido el único en realizar actividades de investigación y divulgación. Importantes esfuerzos se destacan también por los trabajos publicados por el Dr. Juan Manuel García Ruíz, en colaboración con Roberto Villasuso y fotografías de José Trueba en varias publicaciones internacionales. Este equipo de trabajo inicio sus actividades previamente a nuestro acuerdo con Industrias Peñoles.

Libros:

  • “NAICA, Buscando Plata Encontré un Tesoro”.
  • Grupo Cementos Chihuahua. Edición corporativa sobre las cuevas de México, por Carlos Lascano (Colaboración, foto y textos Proyecto NAICA).

Historia del Chocolate


No se conocen con certeza los orígenes del árbol de cacao (Theobroma cacao). Algunas teorías proponen que su diseminación empezó en las tierras tropicales de América del Sur, de la cuenca del río Orinoco o el río Amazonas, extendiéndose poco a poco hasta llegar al sureste de México. Otras plantean que ocurrió lo opuesto: se extendió desde el sureste de México hasta la cuenca del río Amazonas. Lo que se tiene por hecho es que las primeras evidencias de su uso humano se encuentran en territorio mexicano, que hace mucho tiempo fue ocupado por culturas prehispánicas.

En 2008 el Instituto Nacional de Antropología e Historia de México publicó estudios de las Universidades de Columbia, Arizona, Yale, Wisconsin y Kennesaw, en los que los análisis aplicados a una vasija encontrada en las excavaciones de Cerro Manatí, ubicado dentro del ejido del Macayal, en el municipio de Hidalgotitlán, Veracruz, concluyen que el consumo de cacao puede haberse dado 800 años antes de lo que se creía, en el período formativo (1900-900 a. C.). La vasija está datada mediante carbono 14 en 1750 a. C. y contiene restos de teobromina, componente marcador de la presencia de cacao en las vasijas es de alrededor del 1100 a. C. en el sitio arqueológico de Puerto Escondido (noreste de la actual Honduras), más recientes estudios (octubre de 2007) emprendidos por el equipo de arqueólogos dirigidos por John Henderson (Universidad Cornell) y Rosemary Joyce (Universidad de California en Berkeley) no solo ratifican que ya en el 1000 a. C. se consumía el chocolate en la región sino que muy probablemente en ésta el consumo se inició hacia ca. el 1500 a. C. Se encontró en muestras de cerámica de Belice de entre el 600 al 400  a. C. Según Michael Coe, la bebida fue popularizada en Mesoamérica por los olmecas, pero la evidencia indica una popularidad más temprana.

En los primeros tiempos el consumo parece haber sido en forma de una especie de «cerveza»; es decir, una bebida basada en la fermentación más que de los granos del cacao de la pulpa del mismo. Tal «cerveza de chocolate», cuyos restos se hallan en las vasijas cerámicas de Puerto Escondido, tendría una importante función ritual y muy probablemente se utilizaba en las celebraciones de matrimonios. Bastante posteriormente, los olmecas, mayas y mexicas (entre otras civilizaciones mesoamericanas) comenzaron a consumir el chocolate derivado de la pasta de los granos aliñada o aderezada con chile. En forma semi líquida y líquida, el chocolate solía ser bebida preferida de las realezas, que lo consumían en vasos especiales (jícaras). Igualmente era considerado (con razón) un alimento tonificante o energizante, que se podía consumir mezclado en una masa de harina de maíz mezclada con chiles y miel.

De acuerdo a la mitología maya, Kukulkán le dio el cacao a los mayas después de la creación de la humanidad, hecha de maíz (Ixim) por la diosa Xmucané (Bogin 1997, Coe 1996, Montejo 1999, Tedlock 1985). Los mayas celebraban un festival anual en abril, para honrar al dios del cacao, Ek Chuah, un evento que incluía sacrificios de perros y otros animales con marcas pintadas de chocolate, ofrendas de cacao, plumas, incienso e intercambio de regalos.

  • Siglos después de los mayas, los mexicas (aztecas) continuaron el gusto por el chocolha maya. Se sabe que el emperador Moctezuma gustaba de beber una taza de éste diluido en agua. Una leyenda dice en México que el mismo dios Quetzalcóatl (casi equivalente al Kukulkán maya) en tiempos ancestrales dio a los hombres en sus manos las primeras semillas de cacao. Era un alimento muy común entre los mexicas y mayas. Su preparación se efectuaba de la siguiente manera: las semillas eran primero tostadas y luego molidas para hacer una pasta que después se mezclaba con agua. Esta mezcla se calentaba hasta que la manteca o grasa del cacao subía a la superficie. Se le quitaba la espuma y luego se volvía a mezclar –según ciertas proporciones– con la bebida; finalmente se batía enérgicamente para formar un líquido con una espuma consistente que se bebía frío. A esta preparación de base se le añadían –según el gusto– diferentes ingredientes, como chile, achiote, vainilla y miel como endulzante y harina de maíz como emulsionante básico para absorber la manteca de cacao. El resultado era una bebida sumamente energética pero también muy amarga y picante.
  • En la región de Mesoamérica en México, las semillas de cacao eran tan apreciadas por los aztecas que eran usadas como moneda corriente para el comercio de la época.

El cacao también era utilizado como moneda en las culturas prehispánicas ya que era uno de los productos que se utilizaban para pagar el tributo al “tlatohani”.

Sin embargo, nuevos estudios arqueológicos revelan que el cacao es, en efecto, de origen sudamericano, y que se consumía en Ecuador desde hace unos 5500 años.

De América a Europa

  • El primer europeo que probó esta bebida, antecedente del chocolate, pudo muy bien haber sido el mismo Cristóbal Colón en 1502 al llegar a la isla Guanaja (Isla de Pinos, en la costa de la actual Honduras), en su cuarto viaje a América.
  • Cristóbal Colón, a su vuelta a España, lleva muestras de cacao a los Reyes Católicos; sin embargo no tiene éxito por su sabor amargo y picante y por su aspecto sucio. Aun así es de las muestras que Hernán Cortés –también consciente del valor del cacao entre los aztecas– decidió llevarse consigo a la España de Carlos I en 1528 de donde surge la historia del chocolate en Europa. Cortés, al probar el brebaje preparado por los aztecas, lo había descrito así: “cuando uno lo bebe, puede viajar toda una jornada sin cansarse y sin tener necesidad de alimentarse”. Además del valor alimentario también le había llamado la atención el valor monetario que le daban los aztecas.
  • En el siglo XVI, Hernán Cortés introdujo en la corte española el chocolate que bebían los aztecas. Las damas de la realeza española se lo reservaban para ellas y lo tomaban a sorbitos en secreto, condimentado con especias y a veces con pimienta. La bebida de chocolate fue popular con los religiosos de México, y cuando regresaban a España trajeron el cacao consigo para tener esa bebida. Con el tiempo se introdujo en los estratos más altos de la sociedad europea.
  • La incorporación de azúcar (y de especias como vainilla y canela) a esta bebida –pudiendo así denominarse chocolate con un sentido actual– es una idea con origen incierto: por un lado se sabe que en México alrededor de finales del siglo XVI gracias a la Nao de China llegó a gran escala la canela procedente de la isla de Ceylán o Sri Lanka y está claro que la extensión por parte de los españoles del cultivo de la caña de azúcar en América pudo haber facilitado que fuese allí donde se mezclasen ambos productos por primera vez. Por otro, es recurrente la noticia de que eso sólo ocurrió al llegar el cacao a Europa. En cualquier caso, tal combinación se asocia casi siempre a obra de miembros de órdenes religiosas: las monjas de un convento de Oaxaca (México) que añadieron azúcar al cacao y el Monasterio de Piedra, en Zaragoza, son los dos lugares, en América y Europa respectivamente, que parecen haber sido los primeros en poner en práctica por primera vez esa combinación.
  • Había, por lo demás, algunos desacuerdos entre las altas esferas eclesiásticas por el supuesto poder excitante que generaba en quienes lo tomaban. Por ejemplo, el obispo de Chiapas tuvo que prohibir su consumo dentro del recinto de la iglesia porque las damas españolas para hacer más llevaderos los minuciosos sermones, se hacían servir chocolate por sus criados y lo bebían durante la ceremonia. Este hecho irritó al prelado, quien amenazó con excomulgarlas si seguían con esa práctica.
  • Puede argüirse también que fueron misioneros jesuitas –y no exploradores del Nuevo Mundo– los responsables de llevar por primera vez el chocolate a España, Italia y Francia a través de una red internacional de conventos y monasterios. Fue también gracias a la presión de los misioneros jesuitas como los granos de cacao en crudo, sin procesar, empezaron a exportarse en barco a Europa.

Calendario Gregoriano


El calendario gregoriano es un calendario originario de Europa, actualmente utilizado de manera oficial en casi todo el mundo. Así denominado por ser su promotor el papa Gregorio XIII, vino a sustituir en 1582 al calendario juliano, utilizado desde que Julio César lo instaurara en el año 46 a. C. El papa promulgó el uso de este calendario por medio de la bula Inter Gravissimas.

El germen del calendario gregoriano fueron dos estudios realizados en 1515 y 1578 por científicos de la Universidad de Salamanca, que fueron remitidos a la Iglesia. Del primero se hizo caso omiso y del segundo finalmente fructificó el actual calendario mundial.

Historia

La reforma gregoriana nace de la necesidad de llevar a la práctica uno de los acuerdos del Concilio de Trento: ajustar el calendario para eliminar el desfase producido desde el primer Concilio de Nicea, celebrado en 325, en el que se había fijado el momento astral en que debía celebrarse la Pascua y, en relación con esta, las demás fiestas religiosas móviles. Lo que importaba, pues, era la regularidad del calendario litúrgico, para lo cual era preciso introducir determinadas correcciones en el civil. En el fondo, se trataba de adecuar el calendario civil al año trópico.

En el Concilio de Nicea se determinó que la Pascua debía conmemorarse el domingo siguiente al plenilunio posterior al equinoccio de primavera en el hemisferio norte (equinoccio de otoño en el hemisferio sur). Aquel año 325 el equinoccio había ocurrido el día 21 de marzo, pero con el paso del tiempo la fecha del acontecimiento se había ido adelantando hasta el punto de que en 1582, el desfase era ya de 10 días, y el equinoccio se fechó el 11 de marzo.

El desfase provenía de un inexacto cómputo del número de días con que cuenta el año trópico; según el calendario juliano que instituyó un año bisiesto cada cuatro, consideraba que el año trópico estaba constituido por 365,25 días, mientras que la cifra correcta es de 365,242189, o lo que es lo mismo, 365 días, 5 horas, 48 minutos y 45,16 segundos. Esos más de 11 minutos contados adicionalmente a cada año habían supuesto en los 1257 años que mediaban entre 325 y 1582 un error acumulado de aproximadamente 10 días.

El calendario gregoriano ajusta este desfase cambiando la regla general del bisiesto cada cuatro años, y hace que se exceptúen los años múltiplos de 100, excepción que a su vez tenía otra excepción, la de los años múltiplos de 400, que sí eran bisiestos. La nueva norma de los años bisiestos se formuló del siguiente modo: la duración básica del año es de 365 días; pero serán bisiestos (es decir tendrán 366 días) aquellos años cuyas dos últimas cifras son divisibles por 4, exceptuando los múltiplos de 100 (1700, 1800, 1900…, que no serán bisiestos), de los que se exceptúan a su vez aquellos que también sean divisibles por 400 (1600, 2000, 2400…, que serán bisiestos). El calendario gregoriano ajusta a 365,2425 días la duración del año, lo que deja una diferencia de 0,000300926 días al año de error, es decir, adelanta cerca de 1/2 minuto cada año (aprox. 26 s c/año), lo que significa que se requiere el ajuste de un día cada 3300 años. Esta diferencia procede del hecho de que la traslación de la Tierra alrededor del Sol no coincide con una cantidad exacta de días de rotación de la Tierra alrededor de su eje. Cuando el centro de la Tierra ha recorrido una vuelta completa en torno al Sol y ha regresado a la misma «posición relativa» en que se encontraba el año anterior, se han completado 365 días y un poco menos de un cuarto de día (0,242189074 para ser más exactos). Para hacer coincidir el año con un número entero de días se requieren ajustes periódicos cada cierta cantidad de años.

Sin embargo, intentar crear una regla para corregir este error de un día cada 3300 años es complejo. En tan largo tiempo la Tierra se desacelera en su velocidad de rotación (y también se desacelera el movimiento de traslación) y ello crea una nueva diferencia que es necesario ir corrigiendo. La Luna ejerce un efecto de retraso sobre esta velocidad de giro por la excentricidad creada por las mareas. La disminución de la velocidad de giro creada por esa excentricidad es similar a la que se produce cuando hacemos girar un frisbee poniéndole un poco de arena mojada en un lado del borde inferior: cuando el platillo se hace girar, su velocidad de giro es mucho menor a la que tiene cuando no existe tal excentricidad. Este efecto todavía se encuentra en análisis y medición por parte del mundo científico y adicionalmente existen otros efectos que complican definir reglas con tal precisión. Este error es solo de una parte por millón. Lo más práctico será que cuando la diferencia sea significativa, es decir, cuando llegue a ser de un día, se declare que el siguiente año bisiesto no lo sea. De todas maneras, quedan casi dos mil años de análisis y discusión antes de necesitar este ajuste. Véase año para una descripción un poco más profunda.

Otro problema distinto, como ya se ha señalado, es la disminución de la velocidad de rotación terrestre (y también de la traslación terrestre), la cual se puede medir con gran precisión con un reloj atómico. Es un problema distinto porque no tiene que ver nada con el cálculo del calendario y, por lo tanto, con los ajustes que se le tengan que hacer al calendario. Más bien es al contrario: es el reloj atómico el que tiene que ajustarse a los movimientos de la Tierra, es decir, a la duración del día solar y del año terrestre. El reloj atómico mide un tiempo uniforme que, por lo tanto, no existe en la naturaleza, donde los movimientos del mundo físico son uniformemente variados.

El día, la semana y el mes

División del Calendario
Nombre Días
1 Enero 31
2 Febrero 28 o 29
3 Marzo 31
4 Abril 30
5 Mayo 31
6 Junio 30
7 Julio 31
8 Agosto 31
9 Septiembre 30
10 Octubre 31
11 Noviembre 30
12 Diciembre 31
  • Día: es la unidad fundamental de tiempo del calendario gregoriano. Un día equivale aproximadamente a 86.400 segundos del Tiempo Atómico Internacional o TAI: recordemos que es el TAI el que se tiene que ajustar al verdadero movimiento de rotación terrestre, que se retrasa con respecto a la duración del mismo.
  • Semana: periodo de 7 días.

El impulsor de la reforma del calendario es Ugo Buocompagni, jurista eclesiástico, elegido papa el 14 de mayo de 1572 bajo el nombre de Gregorio XIII. Se constituye la Comisión del Calendario, en la que destacan Cristóbal Clavio y Luis Lilio. Clavio, astrónomo jesuita, el “Euclides de su tiempo“, era un reputado matemático y astrónomo. El mismo Galileo Galilei lo requirió como aval científico de sus observaciones telescópicas. Un cráter de la Luna lleva su nombre. En cuanto a Lilio, médico y astrónomo, sabemos que fue el principal autor de la reforma del calendario. Muere en 1576 sin ver culminado el proceso. Finalmente, un personaje más en esta historia: Alfonso X de Castilla, El Sabio: el valor dado al año trópico en las Tablas alfonsíes de 365 días 5 horas 49 minutos y 16 segundos es el tomado como correcto por la Comisión del Calendario. Pedro Chacón, matemático español, redacta el Compendium con el dictamen de Lilio, apoyado por Clavio, y se llega al 14 de septiembre de 1580 cuando se aprueba la reforma, para llevarla a la práctica en octubre de 1582.

Al jueves -juliano- 4 de octubre de 1582 le sucede el viernes -gregoriano- 15 de octubre de 1582. Diez días desaparecen debido a que ya se habían contado de más en el calendario juliano.

El calendario se adoptó inmediatamente en los países donde la Iglesia Católica tenía influencia. Sin embargo, en países que no seguían la doctrina católica, tales como los protestantes, anglicanos, ortodoxos, y otros, este calendario no se implantó hasta varios años (o siglos) después, e incluso en algunos, se sigue llamando calendario juliano, para no reconocer la autoridad de papa de Roma en su implantación. A pesar de que en sus países el calendario gregoriano es el oficial, las iglesias ortodoxas (excepto la de Finlandia) siguen utilizando el calendario juliano (o modificaciones de él diferentes al calendario gregoriano). Sin embargo, fuera del mantenimiento de un calendario eclesiástico diferente en algunos países, el calendario gregoriano es el que se considera como base para el establecimiento del año civil en todo el mundo, incluyendo los países con un año eclesiástico o religioso diferente al que se estableció en la reforma gregoriana del siglo XVI.

Línea temporal

Año 1582

  • Italia, Portugal, España (posesiones europeas y Canarias) y la zona católica de Polonia: después del jueves 4 de octubre de 1582 vino el viernes 15 de octubre.
  • Francia, Lorena (Lorraine) y el valle del Misisipí (Estados Unidos): después del domingo 9 de diciembre de 1582 vino el lunes 20 de diciembre.
  • Países Bajos (Brabante, Zelanda y el Staten Generaal): después del lunes 17 de diciembre de 1582 vino el martes 28 de diciembre.
  • Bélgica (Limburgo y provincias del sur): después del jueves 20 de diciembre de 1582 vino el viernes 31 de diciembre.

Año 1583

  • Países Bajos (Holanda, Flandes, Hennegan y algunas provincias del sur): el sábado 1 de enero de 1583 vino después del viernes 21 de diciembre de 1582 (por lo que la gente se quedó sin fiestas de Navidad ni Año nuevo).
  • Alemania (zonas católicas): originalmente el lunes 21 de febrero de 1583 debía suceder al domingo 10 de febrero, pero el pueblo no hizo ningún caso. Luego se decidió que el domingo 16 de octubre de 1583 seguiría al sábado 5 de octubre.
  • Austria (Tirol, Salzburgo y Brescia): el domingo 16 de octubre de 1583 siguió al sábado 5 de octubre.
  • Austria (Carintia-Kärnten y Estiria-Steiermark): el domingo 25 de diciembre de 1583 seguiría al sábado 14 de diciembre.
  • Las posesiones españolas en América y Asia Virreinato de la Nueva España (Hoy México, Cuba y parte sur de EUA) en América de Norte y Central; la América del Sur española (Virreinato del Perú); y la Capitanía General de Filipinas): el sábado 15 de octubre de 1583 vino después del viernes 4 de octubre. Debido a la distancia con la metrópoli y la dificultad de llegar la orden de cambio a todos los lugares, Felipe II, en Pragmática del 14 de mayo de 1584, establece este año para el cambio de calendario.
  • Países Bajos (Groninga): el lunes 21 de febrero de 1583 vino después del 10 de febrero. Retrocedieron al juliano en julio-agosto de 1594. Finalmente el miércoles 12 de enero de 1701 vino después del martes 31 de diciembre de 1700.

Año 1584

  • Bohemia (Bohemia, Moravia y Lusacia): el martes 17 de enero de 1584 vino después del lunes 6 de enero.
  • Suiza (cantones más católicos): el domingo 22 de enero vino después del 11 de enero.
  • Silesia (Slask): el lunes 23 de enero vino después del domingo 12 de enero.

Año 1587

  • Hungría: el domingo 1 de noviembre de 1587 vino después del sábado 21 de octubre.

Año 1590

  • Transilvania (Siebenbürgen-Ardeal-Erdély): el martes 25 de diciembre de 1590 vino después del lunes 14 de diciembre.

Año 1605

  • Canadá (Nueva Escocia): desde 1605 al 13 de octubre de 1710, usaron el calendario gregoriano. Después usaron el juliano desde el 2 de octubre de 1710 hasta el miércoles 2 de septiembre de 1752, que fue seguido por el jueves 14 de septiembre. Desde entonces usaron el gregoriano.
El resto de Canadá había estado utilizando el calendario gregoriano desde su implantación original.

Año 1610

  • Alemania (Prusia): el jueves 2 de septiembre de 1610 vino después del miércoles 22 de agosto.

Año 1682

  • Francia (Estrasburgo): en febrero de 1682.

Año 1700

  • Alemania protestante, Dinamarca y Noruega: el lunes 1 de marzo de 1700 vino después del 18 de febrero.
  • Países Bajos (Güeldres-Gelderland, zona protestante de Holanda): el lunes 12 de julio de 1700 vino después del 30 de junio.
  • Países Bajos (Utrecht y Overijssel): el domingo 12 de diciembre de 1700 vino después del sábado 30 de noviembre.

Año 1701

  • Países Bajos (Frisia y otra vez Groninga) y Suiza (Zúrich, Berna, Basilea, Schaffhausen, Gent, Mühlhausen y Biel): el miércoles 12 de enero de 1701 vino después del martes 31 de diciembre de 1700.
  • Países Bajos (Drenthe): el jueves 12 de mayo de 1701 vino después del miércoles 30 de abril.

Año 1752

  • Inglaterra y sus colonias (Terranova y la costa de la bahía de Hudson, en Canadá; litoral atlántico de Estados Unidos (EE.UU.), Washington y Oregón; Escocia, Irlanda, India): el jueves 14 de septiembre de 1752 vino después del miércoles 2 de septiembre.
Esta es la causa de que aunque se dice que los escritores Miguel de Cervantes Saavedra y William Shakespeare murieron ambos el 23 de abril de 1616, en realidad este último murió 10 días después (el 3 de mayo del calendario europeo actual).
En Inglaterra, a los días en el calendario juliano que ocurrieron antes de la introducción del calendario gregoriano en 1752 se les llama OS (Old Style o ‘estilo antiguo’). Las iniciales NS (New Style o ‘estilo nuevo’) indican el calendario gregoriano.

Año 1753

  • Suecia y Finlandia (que cuando fue conquistada por Rusia tuvo que adoptar en cierto grado el calendario juliano): en el año 1700 se decidió cancelar los días bisiestos durante cuarenta años, lo que lograría acumular los 10 días que faltaban. Ese año se cumplió, pero no en los bisiestos 1704 y 1708 (no se sabe por qué). Por lo tanto en esa década sus fechas no coincidían con ningún otro país (ya sea que tuviera calendario gregoriano o juliano). Más tarde, en 1712 decidieron que volverían al calendario juliano agregando un día (un “30 de febrero”) al año bisiesto 1712. Cuarenta años después decidieron hacer el cambio drástico normal: el jueves 1 de marzo de 1753 vino después del miércoles 17 de febrero.

Año 1867

  • Alaska: octubre de 1867, cuando se convirtió en una entidad federal de Estados Unidos.

Año 1873

  • Japón: antes se usaba un calendario propio lunar.

Año 1875

  • Egipto.

Año 1912 o 1929

  • China: antes tenía un calendario propio lunar. Los autores no se ponen de acuerdo si el cambio se produjo en 1912 o en 1929. Hasta hace pocos años en Hong Kong el pueblo utilizaba el calendario lunar (que es muy difícil de traducir al calendario gregoriano, el cual es estrictamente solar).
  • Albania: diciembre de 1912.

Año 1914 o 1926

  • Turquía: hasta el 1 de enero de 1914 (según otros hasta 1926 por las reformas occidentales de Mustafa Kemal Atatürk) Turquía funcionó con el calendario islámico.

Año 1916

  • Bulgaria: el 14 de abril de 1916 vino después del 31 de marzo.

Año 1918

  • Rusia y Estonia: el jueves 14 de febrero de 1918 vino después del miércoles 31 de enero. Otras zonas orientales de la Unión Soviética lo cambiaron dos años después.

Año 1919

  • Rumania: el lunes 14 de abril de 1919 vino después del domingo 31 de marzo.
  • Yugoslavia.

Año 1923

  • Grecia: el jueves 1 de marzo de 1923 vino después del 15 de febrero.

Duración del año gregoriano

El calendario gregoriano distingue entre :

  • año común: el de 365 días
  • año bisiesto: el de 366 días
  • año secular: el terminado en “00” -múltiplo de 100-

Es año bisiesto el que sea múltiplo de 4, con excepción de los años seculares. Respecto a estos, es bisiesto el año secular múltiplo de 400.

De esta manera, el calendario gregoriano se compone de ciclos de 400 años:

  • En 400 años hay (400/4)-4 seculares = 96 años bisiestos
  • De los 4 años seculares, solo uno es bisiesto (múltiplo de 400)
  • En el ciclo de los 400 años tenemos 96 + 1 = 97 años bisiestos, y 400 – 97 = 303 años comunes

Haciendo el cómputo en días:

  • 97 x 366 días = 35.502 días
  • 303 x 365 = 110.595 días

Esto hace un total de 146.097 días en los 400 años, de modo que la duración media del año gregoriano es de 365,2425 días.

En los 400 años del ciclo del calendario gregoriano, estos 146.097 días, que son 20.871 * 7 días, hay un número entero de semanas 20.871, de tal modo que en cada ciclo de 400 años no solo se repite exactamente el ciclo de años comunes y bisiestos, sino que el ciclo semanal también es exacto, esta congruencia da lugar a que tomando un grupo de 400 años seguidos, el siguiente ciclo de 400 años es exactamente igual.

La primera semana del año, la número 01, es la que contiene el primer jueves de enero. Las semanas de un año van de la 01 a la 52, salvo que el año termine en jueves, o bien en jueves o viernes si es bisiesto, en cuyo caso se añade una semana más: la 53.

  • Mes: periodo de 30 ó 31 días, salvo para febrero que tiene 28 días en un año común, y 29 días en un año bisiesto.

Existe una copla con varias versiones que se utiliza como regla nemotécnica para recordar el número de días de cada mes:

Treinta días trae noviembre,

con abril, junio y septiembre;

veintiocho solo uno

y los demás, treinta y uno.

Otra versión dice:

Treinta días traen septiembre,
abril, junio y noviembre.
Todos los demás treinta y uno
excepto febrero que tiene veintiocho,
y en año bisiesto veintinueve.

Una variante latinoamericana reza así:

Treinta días tiene noviembre

con abril, junio y septiembre.

Los demás son treinta y uno

menos febrero mocho

que solo trae veintiocho.

La nemotecnia de los nudillos

Otra regla nemotécnica consiste en cerrar los dos puños y juntarlos con los nudillos hacia arriba. Los nudillos sobresalientes representarán a los meses de 31 días, y los huecos entre nudillos los meses de menos de 31 días. El primer nudillo (el del dedo meñique) representa a enero (y por ser sobresaliente equivale a 31 días). El hueco próximo (entre los nudillos del meñique y del dedo anular) representa a febrero (y por ser hueco tiene menos de 31 días, en este caso 29 o 28 días). El segundo nudillo (del dedo anular) representa a marzo (y por ser sobresaliente equivale a 31 días) y así sucesivamente hasta llegar a julio, representado por el nudillo del dedo índice (que por ser sobresaliente equivale a 31 días). Luego se pasa a la otra mano y se cuenta desde el nudillo del dedo índice, que al igual que el anterior representará a agosto (y por ser sobresaliente equivaldrá a 31 días). Se continúa la cuenta hasta llegar a diciembre, representado por el nudillo del dedo anular (que por ser sobresaliente dice que diciembre tiene 31 días).

Otra manera de visualizar la anterior nemotécnica es como sigue: con el puño cerrado de cualquier mano, pose su dedo índice de la otra mano en el nudillo del dedo índice de su puño; ese nudillo indica el mes de enero. Desplace su dedo índice al intersticio entre los nudillos del dedo índice y medio de su puño, ese intersticio representa a febrero, desplace su índice al siguiente nudillo (dedo medio) “marzo” y así sucesivamente considerando cada nudillo e instersticio hasta llegar al nudillo del meñique que representa a julio, una vez aquí vuelva a llevar su índice al nudillo del dedo índice del puño que ahora indicará el mes de agosto y siga la cuenta nuevamente hasta el nudillo anular que será diciembre. Cada mes caído en nudillo es de 31 días y cada mes caído en instersticio es de 30 días a excepción de febrero.

Origen de la Era Cristiana

Los romanos contaban los años desde la fundación de Roma, es decir, ab urbe condita, abreviadamente a.u.c.

En la era cristiana, con el papa Bonifacio IV en 607, el origen de la escala pasó a ser el nacimiento de Cristo. Un monje rumano, Dionisio el Exiguo, matemático, basándose en la Biblia y otras fuentes históricas, entre los años 526 y 530, había fechado el nacimiento de Cristo el día 25 de diciembre del año 753 a.u.c. Dicho año pasó a ser el año 1 A. D., Anno Domini, año 1 del Señor, pero los años anteriores a este seguían siendo años a.u.c. Finalmente en el siglo XVII se nombran los años anteriores al 1 A. D. como años antes de Cristoa. C., y los posteriores son años después de Cristod. C..

Cuando empieza la cuenta de la era cristiana, no existía el concepto matemático de cero y los años se contaban ordinalmente (esto es: primer año, segundo, etc.). El origen del calendario gregoriano, es pues el 1 de enero del primer año (año 1 d.C.), que da comienzo a la primera década, el primer siglo (s. I) y el primer milenio. El año anterior fue el primero antes de Cristo (año 1 a.C.). No hay año 0. Establecido así el origen del calendario, el primer milenio (primeros 1000 años) transcurrió entre el 1 de enero del año 1 hasta el 31 de diciembre del año 1000. De la misma forma, el primer siglo transcurrió entre el 1 de enero del año 1 hasta el 31 de diciembre del año 100.

La importancia del calendario gregoriano

A pesar de que, aparentemente, el calendario persa es más preciso que el Calendario gregoriano, en el que hay un error de un día cada 3300 años, mientras que en el calendario persa el mismo error aparecería cada 3.5 millones de años, la importancia del calendario gregoriano estriba en que el sistema de tiempo gregoriano es el que se utiliza universalmente, incluso en Irán, la antigua Persia

Así, el problema del origen de nuestra era y los que se derivan del empleo de múltiples calendarios diferentes quedó resuelto con la creación del calendario gregoriano: si en él se afirma que la Era Cristiana comenzó 1582 años antes de su elaboración y todos los países respetan esta idea, toda discusión debería acabar; y los temas de cuándo nació Cristo o lo que estableció Dionisio el Exiguo dejan de tener importancia (desde el punto de vista de la medición del tiempo). La cuestión final era la adopción de dicho calendario y, como hemos visto, todos los países del mundo lo han venido adoptando a través del tiempo.

La mayor precisión del calendario persa es algo discutible por una simple razón: se trata de una precisión a la que habría que realizar ajustes en el futuro, lo mismo que sucede con el calendario gregoriano. Si dentro de 3300 años (más o menos, cuestión muy importante) habrá que hacer un ajuste de un día al calendario gregoriano, parece bastante probable que el calendario persa tenga también que ajustarse antes de avanzar 3.5 millones de años en el futuro. El tiempo futuro no se puede determinar: la duración del año, del día, del segundo de tiempo, se desacelera con el tiempo, pero no se puede determinar exactamente cuánto ni a que ritmo. Y, sobre todo, un calendario no es importante por una enorme precisión en la medición del tiempo, sino por tener una precisión razonable y una fundamentación clara y aceptada por todos.

Norma ISO

Norma ISO 8601 para la escritura de fechas y horas.

  • Fecha: es el año, mes y día, escritos en ese orden, separados por un guion o no. El año constará de 4 cifras, y el mes y día de dos cifras cada uno -pudiendo ser la primera un cero-. Por ejemplo, el 4 de noviembre de 2007 se escribirá como 20071104 o bien 2007-11-04.
  • Fecha de la semana: alternativa a la anterior, añade el número correspondiente a la semana precedido de la letra W -inicial de week, semana, en inglés-. Así, 2005-W07-5indica el quinto día de la séptima semana del año 2005.
  • Hora: dos cifras para las horas, minutos y segundos, en ese orden, siendo la medianochelas 00:00:00. La escala horaria va de 0 a 24 horas. Así, las cinco y cuarto de la tardeserán las 17:15:00.
  • Fecha y hora: se indican la fecha y la hora tal como se explicó anteriormente, separándolas por una T -inicial de time, tiempo u hora, en inglés-. Por ejemplo: las dos y media de la madrugada del 30 de diciembre de 2005 se indica: 2005-12-30T02:30:00.

Además, la Real Academia Española recomienda las escritura de fecha en los siguientes términos: se escribirá 30 de diciembre de 2005, o bien 30 de diciembre del año 2005, aunque esta recomendación no implica que se considere incorrecto utilizar el artículo en estos casos: 30 de diciembre del 2005. Evidentemente, en este último caso, el término año se encuentra sobreentendido.

4600 millones de años de evolución


La escala temporal geológicaescala de tiempo geológico o tabla cronoestratigráfica internacional es el marco de referencia para representar los eventos de la historia de la Tierra y de la vida ordenados cronológicamente. Establece divisiones y subdivisiones de las rocas según su edad relativa y del tiempo absoluto transcurrido desde la formación de la Tierra hasta la actualidad, en una doble dimensión: estratigráfica y cronológica. Estas divisiones están basadas principalmente en los cambios faunísticos observables en el registro fósil y han podido ser datadas por métodos radiométricos. La escala resume y unifica los resultados del trabajo sobre geología histórica realizado durante varios siglos por naturalistas, geólogos, paleontólogos y otros muchos especialistas. Desde 1974 la elaboración formal de la escala se realiza por la Comisión Internacional de Estratigrafía de la Unión Internacional de Ciencias Geológicas y los cambios, tras algunos años de estudios y deliberaciones por subcomisiones específicas, han de ser ratificados en congresos mundiales.

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Criterios de elaboración

La escala está compuesta por la combinación de:

  • Unidades cronoestratigráficas (piso, serie, sistema, eratema, eonotema), que responden a conjuntos de rocas, estratificados o no, formados durante un intervalo de tiempo determinado. Se basan en las variaciones de los registros fósil (bioestratigrafía) y estratigráfico (litoestratigrafía). Son las unidades con las que se han establecido las divisiones de la escala cronoestratigráfica estándar para el Fanerozoico (y el Ediacárico del Precámbrico). Sirven de soporte material de referencia.
  • Unidades geocronológicas (edad, época, periodo, era, eón), unidades de tiempo equivalentes una a una con las cronoestratigráficas. Son la referencia temporal relativa de la escala para el Fanerozoico.
  • Unidades geocronométricas, definidas por edades absolutas (tiempo en millones de años). Son las unidades con las que se han establecido las divisiones de la escala para el Precámbrico (excepto el Ediacárico). Las dataciones absolutas que se muestran en la escala para el Fanerozoico y el Ediacárico están en revisión, y las que no tienen estratotipo de límite inferior formalizado son aproximadas, por lo que no pueden considerarse unidades geocronométricas.

La unidad básica de la escala es el piso (y su edad equivalente), definido normalmente por cambios detectados en el registro fósil y, ocasionalmente, apoyados por cambios paleomagnéticos (inversiones de polaridad del campo magnético terrestre), litológicos debidos a cambios climáticos, efectos tectónicos o subidas o bajadas del nivel del mar. Las unidades de rango superior reflejan cambios más significativos en las faunas del pasado inferidos del registro fósil (Paleozoico o Mesozoico), características litológicas de la región donde se definieron (Carbonífero, Triásico o Cretácico) y más raramente aspectos paleoclimáticos (Criogénico). Muchos nombres se refieren al lugar donde se establecieron las sucesiones estratigráficas de referencia o se estudiaron inicialmente (Pérmico o Maastrichtiense).

Para determinadas subdivisiones de la escala se usan «Inferior» y «Superior» si se hace referencia a unidades cronoestratigráficas (cuerpos de roca) o «Temprano» y «Tardío» si se hace referencia a unidades geocronológicas (tiempo). En ambos casos se añade delante el nombre de la unidad correspondiente de rango superior, como en Triásico Superior (serie) y Triásico Tardío (época).

Estandarización

Las unidades, divisones y dataciones que se presentan están basados en la Tabla cronoestratigráfica internacional (versión de 2015) elaborada por la Comisión Internacional de Estratigrafía. Con el símbolo del «clavo de oro» (el casi oficializado «golden spike») se marcan aquellas unidades cuyo límite inferior está definido formalmente en una sección estratotipo y punto de límite global (GSSP, de sus siglas en inglés). Para el Proterozoico las divisiones son estrictamente geocronométricas, definidas directamente por tiempo absoluto (en millones de años), excepto para el Ediacariense, para el que hay estratotipo de límite inferior. Los colores usados (formato RGB) son los estándares propuestos en 2006 por la Comisión del Mapa Geológico del Mundo.

La Tabla cronoestratigráfica internacional se publica oficialmente en inglés, con traducciones al chino, español, portugués, noruego, vasco, catalán, francés y japonés —hasta 2013 la única versión era en inglés.

Tradicionalmente la mayoría de los nombres de los pisos o edades se terminan con el sufijo «-iense» en España y con el sufijo «-iano» en los países de América de habla castellana, ambas formas son sinónimas y perfectamente válidas. P. ej. Aptiense o Aptiano, Priaboniense o Priaboniano.