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  • Las nupcias, celebradas en mayo de 1802, apenas duraron unos meses por la repentina muerte de su esposa

 

 Retrato de Simón Bolívar y placa conmemorativa de la boda del militar en Madrid - ABC

Retrato de Simón Bolívar y placa conmemorativa de la boda del militar en Madrid – ABC

El nombre de Simón Bolívar, padre de la Gran Colombia e inspiración del delirio chavista, aún se reconoce en algunos rincones de Madrid. La relación no es tanto por el legado del político y militar, prácticamente inexistente, sino por lo que vivió y experimentó en la capital; inigualable en su crónica vital. Apenas era un crío cuando conoció al amor de su vida, un sentimiento tan profundo que lo marcó hasta el final de sus días, a pesar de la alargada y temprana ausencia de su amada. La boda entre Bolívar y María Teresa del Toro y Aleyza, paralelo a su consideración espiritual, esconde un episodio sobre las curiosidades del viejo Madrid, fuente infinita de anécdotas.

Fue el 26 de mayo de 1802 cuando ambos contrajeron nupcias. Bolívar contaba unos 19 años, mientras que su esposa sumaba dos más. Narran las crónicas, ya recogidas desde estas líneas en escritos anteriores, que el militar se prendó al instante de la joven, aristócrata y natural de Madrid. La mirada dulce y color café de la madrileña penetró en el corazón de Bolívar casi tanto como después lo haría su muerte. Solo ocho meses después del matrimonio, la mujer murió repentinamente por fiebre amarilla. Aunque Simón Bolívar tuvo numerosas amantes, juró que ella sería su única esposa; y así fue. Según explica el historiador venezolano José Luis Silva Luongo en su obra Herencia de Todos, «la inesperada muerte de María Teresa es un duro y decisivo golpe en la vida de Bolívar que lo sume en el más profundo dolor…», y añade: «En el futuro no volverá a entregar amor puro y permanente a mujer alguna, tampoco en lo adelante ninguna lo atará en forma definitiva».

Sea como fuere, dramas aparte, la boda tiene una historia que (quizá) el lector no conozca. Se sabe que tuvo lugar en la parroquia de San José, pero su desaparición y la duplicidad del nombre con otra iglesia de la capital llevó a numerosos equívocos. Además, alguien situó una placa equivocada en su interior que agravó este falso mito. El templo que hoy se ubica en el número 43 de la calle Alcalá fue bautizado como la iglesia de San José, pero no tiene nada que ver con Simón Bolívar ni con su enlace con María Teresa del Toro. La conjunción de esas circunstancias motivó la falsa creencia, ya que donde se celebró el acto fue a unas calles de allí.

El escenario que acogió la boda fue en la confluencia de las calles de la Libertad y la Gravina, en Chueca, y justo en ese punto descansa un grabado conmemorativo desde mayo de 1969. «El 26 de mayo de 1802, en el solar que ocupa esta casa, Simón Bolívar contrajo matrimonio con María Teresa del Toro». No obstante apenas hay referencias de aquel templo, más allá de su situación y del histórico capítulo que albergó. En lo que se refiere a su homóloga de Alcalá, también es famosa por una leyenda, igualmente relacionada con el amor, sobre dos jóvenes y una dama fantasma.

 

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