El Mundo

Entrevista a Zahi Hawass, arqueólogo y ex ministro de Antigüedades de Egipto

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  • Indicios de una estancia oculta en la tumba de Tutankamón
  • Detrás del muro de Tutankamón

La egiptología vive con el alma en vilo desde que el pasado agosto el británico Nicholas Reeves divulgara su corazonada: la existencia de una estancia oculta en la tumba de Tutankamón donde yacería la hasta ahora esquiva Nefertiti. Mañana jueves el ministerio de Antigüedades egipcio celebrará una esperada rueda de prensa en la que anunciará los resultados del “escaneado preliminar” que un radar efectuó el pasado noviembre en la sepultura y que Reeves tildó ya entonces de “alentadores e intrigantes”. En vísperas de una convocatoria jalonada por la fanfarria gubernamental, el incombustible y mediático Zahi Hawass se sincera en una entrevista con EL MUNDO. El que fuera ministro de Antigüedades recela de la búsqueda de la reina cuyo busto fijó nuestro canon de belleza faraónica. “Todo este ruido es para generar publicidad, pero deberían saber que la única publicidad válida es la que se basa en hechos verídicos”, advierte el egiptólogo.

Llevamos ya más de siete meses a vueltas con la teoría de Reeves. ¿Qué opina de su tesis?

Es una completa sandez. Reeves está saboreando la fama a costa de los ignorantes que dirigen el ministerio de Antigüedades egipcio. Está vendiendo aire. Todo lo que sostiene está equivocado. Dice que ha llegado a la conclusión de que existe una puerta a través de imágenes en alta resolución. ¿Alguien cree que unas simples fotografías pueden mostrar tal cosa? Ha sido extremadamente inteligente al anunciar que se trata de la tumba de Nefertiti porque sabe que todo el mundo está deseando hallarla pero Nefertiti jamás fue enterrada en el Valle de los Reyes. Era creyente de Atón y en ningún caso el sacerdote de Amón le habría permitido situar allí su sepultura. Tutankamón no fue enterrado junto a su madre y, si hubiera sido el caso, nunca habría bloqueado el resto de la tumba. La sepultura fue construida para Ay pero se la cedió a Tutankamón cuando falleció. Reeves sostiene que el acceso con un giro a la derecha demuestra que estamos ante la tumba de una reina pero no es cierto. Las tumbas 21 y 32 del Valle de los Reyes están dedicadas a reinas y son rectas.

Las autoridades desvelarán el jueves los resultados del escaneado realizado con radar…

Es una majadería. Cada semana convocan una rueda de prensa. El radar dirá lo que Reeves quiera que diga. Está usando uno que pertenece a su novia. Incluso si el radar indica que hay algo al otro lado de la pared de la cámara, ¿qué piensan hacer? ¿taladrarán el muro? Si lo hacen, destruirán la tumba. En cualquier caso, si lo intentan, no permitiré que arruinen el enterramiento de Tutankamón. Aún soy el guardián de los monumentos egipcios. Lo que demuestra aún más su grado de estupidez es que si excavan y encuentran alguna puerta, ¿qué harán entonces? Nada. Todo esto simplemente será a más gloria de Reeves.

Pero ¿usted cree que se esconde algo tras la pared norte?

Absolutamente nada. La teoría ha alcanzado estos niveles de expectación porque Mamduh al Damati [el actual ministro de Antigüedades egipcio] no sabe arqueología. Es un filólogo que no escucha a los expertos. Reeves le está timando. Es un embaucador conocido. Ya hizo algo parecido hace seis años. Su radar encontró la supuesta tumba 63 del Valle de los Reyes. Cuando excavamos el lugar, nos dimos cuenta de que era simplemente una grieta. Está acostumbrado a inventar teorías que no son ciertas. Al Damati está convencido de que con este asunto acariciará la fama pero no es su búsqueda sino la de Reeves.

Parece conocer bien a Reeves…

Sí. Le prohibí excavar en Egipto durante tres años. Trabajaba identificando objetos con un marchante de antigüedades y le paré los pies.

¿Dónde está entonces Nefertiti?

En Amarna, como Ajenatón. Él fue enterrado allí y ella también. Estoy cien por ciento seguro de esto. Nunca pudo descansar en el Valle de los Reyes. Es como si un judío o un cristiano fueran enterrados en La Meca.

Si es así, ¿por qué no se ha localizado aún?

Porque necesitamos investigar y trabajar mejor el yacimiento. Hasta la fecha solo hemos hallado el 30 por ciento de todos los monumentos del Antiguo Egipto. Debemos tener paciencia y emplear métodos adecuados sin recurrir a trampas como las de Reeves.

¿Es el radar una técnica adecuada para detectar enterramientos?

No. Que me digan una sola vez en la que el uso de un radar ha logrado un hallazgo. Si creen que ahora ayudará a examinar la tumba de Tutankamón, deberían estar dispuestos a contratar a otro experto en radar. ¿Por qué no se traen a algún especialista español o estadounidense para que haga el mismo trabajo y comparen los resultados? Así es la ciencia.

Se lanzó recientemente el proyecto “Escanear las Pirámides” en busca de los secretos que han permanecido ocultos durante 4.500 años…

Es otra pamplina. La última rueda de prensa fue muy divertida. Unos días después estuve en la pirámide de Keops y averigüe que el bloque de piedra en el que basaron todas sus cábalas fue restaurado en 1979 con cemento. Esa es la razón por la que en ese punto la temperatura es diferente. Ninguno de los responsables de la iniciativa sabe de pirámides.

Pero usted es el primero que insiste en que hay estancias ocultas en la Gran Pirámide…

Y lo mantengo pero para descubrir su interior hay que usar otro pequeño robot como el que empleamos hace unos años. Sigo creyendo que la cámara funeraria de Keops está aún oculta en la pirámide. Quizás las puertas que localizamos con anterioridad nos llevan a la estancia.

¿Cuántas preguntas de la Egiptología están todavía pendientes de respuesta?

Muchísimas. Egipto es un lugar mágico. La gente sigue discutiendo cómo las pirámides fueron construidas; cómo murió Tutankamón o si existe algo dentro de la esfinge de Giza. Antes de dejar este mundo, me gustaría responder a la cuestión de qué hay tras las puertas secretas de la Gran Pirámide. Es mi último sueño y a lo largo de mi vida no he dejado ninguno sin cumplir.

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