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  • Mucho más brillante que la Luna llena, ha sido vista esta mañana por numerosos testigos de punta a punta de la Península

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«Me sorprendió muchísimo. Era como una bengala muy grande y muy lenta llegada de ninguna parte que cruzó el cielo delante de mí. No sabía qué pasaba, si había caído un meteorito o restos de un avión». Minutos antes de las siete de la mañana, Paloma conducía a la altura de Puerta de Hierro en Madrid camino de su trabajo cuando una gigantesca bola de fuego apareció en su campo de visión. Como ella, numerosos ciudadanos de punta a punta de la Península han sido testigos esta mañana del vuelo de un bólido, una estrella fugaz de gran luminosidad.

El meteoro, de nombre científico SPMN230216, ha sido «enorme, impresionante» y mucho más brillante que la Luna llena que a esa hora lucía en el cielo, según explica Josep Mª Trigo, investigador del Grupo de Meteoritos, Cuerpos Menores y Ciencias Planetarias del Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña (IEEC-CSIC).

La trayectoria del meteoro todavía debe ser estudiada, pero los investigadores creen que sobrevoló el triángulo comprendido por Aragón, Castilla y León y Madrid. Sin embargo, por los primeros informes recibidos por la Red Española de Investigación sobre Bólidos y Meteoros, la bola de fuego ha sido vista por «un aluvión de testigos» desde distintos puntos de la Península. Han llegado informes desde Andalucía, Aragón, Asturias, Islas Baleares, Castilla-La Mancha, Cataluña, Comunidad Valenciana, Madrid, Navarra, País Vasco y Murcia. El fenómeno, cuyo origen se desconoce, ha podido ser captado por las cámaras del Observatorio del Ebro (CSIC-Universitat Ramon Llull), coordinadas por un servidor desde el Instituto de Ciencias del Espacio. (En el vídeo sobre estas líneas).

Los científicos estudian ahora las características del bólido y solicitan a aquellas personas que lo han observado que reporten su experiencia, especialmente si han escuchado un silbido, lo que significaría que ha habido fragmentación al desintegrarse en la atmósfera «y bien podría haber producido meteoritos», indica Trigo.

 

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