Los 47 dientes que demuestran que humanos modernos vivían ya en Asia hace 80.000 años


El Mundo

  • Son los fósiles más antiguos de humanos con características “inequívocamente modernas” hallados fuera de África
  • El descubrimiento confirma la hipótesis de que los ‘sapiens’ salieron de África mucho antes de lo que se pensaba
 Las piezas dentales halladas en la cueva china de Fuyan, en Daoxian. S.XING/X-J.WU

Las piezas dentales halladas en la cueva china de Fuyan, en Daoxian. S.XING/X-J.WU

Hace al menos 80.000 años ya había ‘Homo sapiens’ con un aspecto completamente moderno viviendo en el territorio que hoy es Asia. Así lo asegura un equipo de investigadores chinos y españoles tras examinar 47 dientes, pertenecientes a un mínimo de 13 individuos, que han sido hallados en la cueva Fuyan de Daoxian, en el sur de China.

Este estudio, publicado en la revista Nature, demuestra que humanos con características modernas ya vivían en Asia entre 30.000 y 70.000 años antes que en Europa y el Mediterráneo oriental. “Los dientes de Daoxian son la evidencia de humanos absolutamente modernos más antiguos fuera de África de la que disponemos a día de hoy“, explica a EL MUNDO María Martinón-Torres, coautora del estudio, investigadora del University College of London y miembro del Equipo de Investigación de Atapuerca desde1998.

Y es que, según detalla, aunque en los yacimientos israelíes de Skhul y Qafzeh se habían encontrado también sapiens de 90.000 años de antigüedad, todavía conservan algunas características arcaicas o primitivas que los fósiles de Daoxian ya no tienen. Los dientes chinos, con una datación de entre 80.000 y 120.000 años, se encontraban junto a una amplia variedad de fósiles pertenecientes a mamíferos, tanto extintos como actuales.

“Los humanos modernos llegaron a Europa hace poco más de 40.000 años, y en China y Australia hay datos de entre 45.000 y 50.000 años. Así que un dato de mínimo 80.000 años para la cueva de Fuyan es un salto cuantitativo importante”, explica José María Bermúdez de Castro, coautor de este estudio y codirector de los yacimientos de Atapuerca.

También se trata de un hallazgo relevante desde el punto de vista cualitativo: “Confirma la hipótesis sobre la salida de Homo sapiens fuera de África mucho antes de lo que se pensaba y por el estrecho de Bab el-Mandeb, en el cuerno de África”, señala a través de un correo electrónico.

Reescribir la historia de la salida de África

“La mayoría de la comunidad científica apoyaba la hipótesis de que los humanos modernos solo habrían abandonado África en torno a hace 50.000 años, lo que se conoce como el recent Out of Africa. Otras evidencias anteriores sobre la posibilidad de Homo sapiens en Asia antes de los 50.000 años no habían sido aceptadas de forma unánime, bien porque su asignación a nuestra especie no estaba clara o porque su contexto estratigráfico, es decir, su procedencia exacta y su datación, ofrecían dudas”, contextualiza Martinón-Torres, que hasta el pasado agosto fue responsable del Grupo de Antropología Dental del Centro Nacional de Investigacion de la Evolucion Humana (CENIEH), en Burgos.

“Con nuestro estudio sobre el material de Daoxian hemos roto la cuarentena a la que estas hipótesis estaban sometidas. Nuestra ofrece ninguna duda sobre su atribución a Homo sapiens y el contexto crono-estatigráfico es muy robusto”, añade.

“Este artículo obligará a reordenar toda la información sobre el cómo, el cuándo y tal vez el por qué de esta primera expansión fuera de África. Además, no cabe duda de que se pondrán marcha nuevos proyectos en China y tal vez en otras regiones del sudeste asiático para confirmar la antigüedad de nuestra especie fuera de África”, dice José María Bermúdez de Castro.

Convivencia entre ‘sapiens’ y neandertales

“Es interesante pensar que aunque los humanos modernos ya estaban en Asia hace unos 100.000 años, no fueron capaces de entrar en Europa hasta hace solo 40.000 años. Pensamos que quizás los neandertales fueron una barrera adicional para una especie tropical que no estaba preparada para habitar un continente tan hostil climáticamente y que, sin embargo, los neandertales llevaban dominando desde hacía cientos de miles de años”, reflexiona la investigadora.

“Siempre pensamos que la entrada de H. sapiens provocó la extinción neandertal. Pero quizá habría que testar también la posibilidad de que sólo hubiera podido abrirse camino cuando los neandertales comenzaban su ocaso después de tanto tiempo aislados y castigados por los hielos glaciares. Solo cuando los neandertales son un grupo menos fuerte demográficamente y genéticamente agotado, el Homo sapiens ve la oportunidad de entrar”, propone.

Colaboración chino-española

Los científicos creen que las piezas dentales descubiertas tienen entre 80.000 años y 120.000 años. María Martinón-Torres explica que saben que como mínimo, “tienen 80.000 años de antigüedad por la datación de una estalagmita que ha crecido encima de un suelo calcítico que cubre y sella la capa donde se han encontrado los fósiles”. Todo lo que está debajo, por tanto, es más antiguo. “La edad máxima de 120.000 años la inferimos por el tipo de fauna que se ha encontrado asociada a los fósiles, que es típica del Pleistoceno Superior y por eso creemos que la máxima edad serían los 120.000 años que marcan el principio de ese periodo”, relata.

Por lo que respecta al estado de conservación, las condiciones de la cueva no eran las idónea por lo que sólo han perdurado partes esqueléticas de humanos y animales más resistentes: “Afortunadamente los dientes, y sobre todo sus coronas, son los restos fósiles más resistentes y han sobrevivido estos procesos tafonómicos”, explica.

Tanto Bermúdez de Castro como Martinón-Torres colaboran desde hace años con el Instituto de Paleontología y Paleoantropología de Vertebrados (IVPP) de Beijing. Los españoles visitaron el yacimiento de Daoxian hace un año y examinaron los dientes originales: “En este caso era muy importante conocer el yacimiento para estar seguros de su contexto. El verdadero reto en este caso no era su clasificación como Homo sapiens, algo de lo que estuvimos seguros desde el primer momento en que los vimos, sino de convencer a la comunidad científica de que de hecho se trataba de los humanos de tal antigüedad a pesar de su aspecto tan moderno. La visita al yacimiento fue esclarecedora y todas las dudas se disiparon”, asegura.

La montaña misteriosa que esconde a una mujer muerta en su cumbre


ABC.es

  • Alimento de diversas leyendas respecto a su formación, se ubica como límite natural entre las provincias de Madrid y Segovia
Cumbre de la Mujer Muerta, límite natural entre Segovia y Madrid

Cumbre de la Mujer Muerta, límite natural entre Segovia y Madrid

Aunque la mejor ubicación para hallar a la mujer muerta es desde la ladera de Segovia, donde se ubica exactamente, Madrid reconoce como parte de su relieve al lugar sobre el que se centra la búsqueda; y se habla de relieve porque no es otra cosa que la cumbre de una montaña. Además, lo considera como propio porque no sólo actúa como límite natural entre las comunidades de Madrid y Castilla y León, sino porque las fantasiosas leyendas sobre su formación han calado en su gente tanto o más que en las de la provincia vecina.

La Mujer Muerta es una alineación rocosa de unos 11 kilómetros que se situa en la zona central de la Sierra de Guadarrama. Sus picos superan en muchos casos los 2.100 metros de altura, con La Pinareja, (2.197 metros), el Montón de Trigo (2.161), la Peña del Oso (2196) y el Pico de Pasapán (2.005 m) como principales cumbres. La disposición de estas es la que ha generado las historias en torno a su morfología, pues en su relieve puede avistarse el perfil de una mujer tumbada boca arriba, con los brazos sobre el pecho. De hecho, cualquier madrileño que haya frecuentado la zona conoce estas crónicas, aunque desde Peñalara, por ejemplo, no se observe la forma.

Leyendas de amor

Fundamentalmente hay tres leyendas sobre cómo se generó el macizo, relativas en todo caso a temas mitológicos y mezclados con el amor. Una narra cómo Hércules, fundador de Segovia, perfiló a la mujer por deseo expreso de un caballero fiel que lo acompañó cuando levantaba la ciudad. Este se enamoró de una joven, que lo correspondió con el mismo sentimiento. Su padre, sin embargo, no aceptó el romance y prefirió matarla antes que verla en los brazos de aquel hombre. Abatido, suplicó al semidiós que esculpiera la forma feménina en honor de su amada.