La NASA confirma la existencia del «Área 51»


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  • Charles Bolden, director de la agencia espacial, ha determinado que es un centro de investigación y desarrollo, pero que no alberga extraterrestres en su interior
ARCHIVO ABC A pesar de lo que se cree, únicamente es un centro de investigación aeronaútica

ARCHIVO ABC | A pesar de lo que se cree, únicamente es un centro de investigación aeronaútica

Charles Bolden, administrador de la NASA, ha determinado en un conocido programa de televisión anglosajón que el «Área 51» (un presunto centro de investigación en el que, según la leyenda, los Estados Unidos estudian a Área 51 que habrían llegado hasta la Tierra),existe. No obstante, ha recalcado que únicamente es un centro de investigación y desarrollo y no alberga en su interior ningún tipo de vida o tecnología alienígena.

El miembro de la agencia espacial norteamericana lo ha señalado de esta forma en el programa de televisión «Hotseat», en el que varios niños le han hecho llegar sus preguntas e inquietudes sobre la NASA y la exploración espacial. «Hay un área 51. Pero no se dedica a lo que mucha gente piensa. He ido a un lugar que se llama así, pero es un lugar normal de investigación y desarrollo. Nunca vi en él extraterrestres ni naves espaciales. Creo que la leyenda se ha generado debido a que en su interior se desarrolla investigación aeronáutica y hay bastante secretismo sobre ella», ha determinado Bolden.

A pesar de que es probable que la respuesta no deje satisfechos a los amantes de la conspiración, Bolden ha querido recalcar además que –a día de hoy- los mitos que existen sobre este centro de investigación ubicado en Nevada son absolutamente falsos. Con todo, sí ha señalado que cree en la existencia de vida extraterrestre. «Algún día encontraremos otras formas de vida, si no es en nuestro sistema solar, en otros sistemas solares o en los miles de millones de sistemas solares que hay en el universo», ha señalado el administrador.

En este sentido, ha indicado también que tenemos constancia de la existencia de millones de planetas, varios de los cuales podrían sersimilares a la Tierra, por lo que creer sería extraño que no hubiese vida en ellos. Para desvelar los misterios del espacio, Bolden ha afirmado también que la NASA está trabajando en todo tipo de proyectos tales como viajar a Marte: «La meta es tenernos allí a comienzos del 2030. No aterrizará nadie, probablemente tendrán que hacer una misión orbital como la primera vez que fuimos a la Luna. Tenemos que preparar la superficie del planeta para que pueda ser habitada por seres humanos».

Como cabía esperar, Bolden también fue preguntado por la controversia sobre la llegada del hombre a la Luna. Y es que, la leyenda dice que la misión espacial protagonizada por Neil Armstrong fue un montaje cinematográfico usado como propaganda contra los soviéticos. «Entiendo que la gente tenga dudas, pero yo no. Fuimos a la Luna y llegaremos a Marte algún día», ha finalizado.

La fotografía que Hitler no querría que vieras


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  • La instantánea, cuya autenticidad aún no se ha corroborado, muestra al «Führer» ataviado con un kimono
DAILY EXPRESS Hitler, ataviado con un kimono en el que se aprecia una esvástica

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Hitler, ataviado con un kimono en el que se aprecia una esvástica

 Existen cientos de fotografías de Adolf Hitler. Y es que, si el germano destacó por algo fue por ir de acá para allá con su fotógrafo personal Heinrich Hoffman pisándole los talones para dejar constancia de todo cuanto hacía. No obstante, en el año en que el mundo celebra el 70 aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial, se ha dado a conocer una curiosa y desconocida instantánea del «Führer» en la que apareceataviado con un kimono japonés con dos esvásticas grabadas.

La imagen ha sido desvelada en exclusiva por el diario anglosajón «Daily Exress», desde donde se ha señalado que están trabajando para corroborar que el personaje que aparece en ella es el propio Adolf Hitler. Sea como fuere, lo cierto es que el protagonista es igual que él, pues cuenta con sus facciones, su clásico flequillo y, cómo no, si bigote «de cepillo» recortado. Como no podía ser de otra forma, la imagen ha tomado las redes sociales debido al curioso aspecto que muestra el líder germano (usualmente ataviado con uniforme militar o traje y corbata).

A día de hoy, se desconoce cuándo fue tomada esta instantánea, aunque los expertos consultados por el diario creen que podría fecharse en la década de los 30. Más concretamente en 1936, año en que (antes de comenzar la Segunda Guerra Mundial) la Alemania nazi y elImperio japonés firmaron un pacto para aislar a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y su ferviente comunismo. La rúbrica se produjo el 25 de noviembre, el tratado fue conocido como «Antikomintern» y a él se unirían posteriormente países como Italia.

Esta imagen se suma, además, a otra que fue dada a conocer a mediados de abril y que muestra a Adolf Hitler apoyado sobre un árbol y vestido con bermudas de cuero y calcetines largos. La fotografía causó tanto impacto en el líder, que este prohibió que se publicase y dijo de ella que rebajaba su dignidad. Con todo, el retrato formaba parte de una serie de instantáneas tomadas por Heinrich Hoffman para mostrar al líder como una persona cercana.

De confirmarse su autenticidad, este curioso recuerdo se sumará a los ya cientos existentes y relacionados con el Tercer Reich. Un número tan extenso debido a que Hitler hizo producir una gran cantidad de artículos (des pistolas, hasta cuchillos) con el emblema nazi para lograr que su imperio fuera «visualmente poderoso».

Una sátira de Hitler desde el horror de Terezín


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  • El Maestranza coproduce «El emperador de la Atlántida», una ópera compuesta por Viktor Ullmann en este campo nazi y que se estrenará en el Teatro Real el próximo año
ABC Entrada al campo de concentración de Terezín, donde Viktor Ullmann compuso «El emperador de la Atlántida»

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Entrada al campo de concentración de Terezín, donde Viktor Ullmann compuso «El emperador de la Atlántida»

El compositor Viktor Ullmann, discípulo de Schoenberg y ayudante de Zemlinsky en Praga, acaba de escuchar el ensayo de la ópera que ha compuesto en el campo de concentración de Terezín, en la actual República Checa. Es marzo de 1944 y un grupo de músicos y cantantes, prisioneros como él solo por el hecho de ser o tener antecedentes judíos, acaba de interpretar «El emperador de la Atlántida», la ópera que ha compuesto en el campo. Nunca la podrá ver estrenada. Cuando la escuchan los mandos nazis la prohiben al ver una sátira de Hitler y pocos meses después, el 18 de octubre de 1944, morirá en una cámara de gas en Auschwitz junto al libretista, el poeta Peter Kien.

«Terezín era como el gueto de Varsovia, un lugar espantoso y donde la necesidad del ser humano de componer música, dentro de las posibilidades que te pueden permitir, hacen, incluso, que Ullmann haga una ópera», explica el compositor y director artístico del Teatro de la Maestranza de Sevilla, Pedro Halffter, que está revisando y reorquestando «El emperador de la Atlántida», que se estrenará en elTeatro Real de Madrid el 10 de junio de 2016, con la dirección escénica de Gustavo Tambascio.Una coproducción del Real con el Teatro de la Maestranza y el Palau de les Arts Reina Sofía de Valencia, donde podrá verse en las siguientes temporadas.

La ópera se salvó gracias a que Ullmann se la confió antes de ser deportado a Auschwitz al recluso Emil Utizt, un profesor de Praga. Su estado incompleto hizo que no se recuperara hasta 1975, en una revisión del director galés Kery Woodward, quien se valió de una médium para contactar con Ullmann en la ultratumba y que le dictara los pasajes musicales que faltaban. Después han hecho otras versiones, aunque siempre orquestadas como una ópera de cámara. Halffter, en cambio, está realizando una reorquestación para gran orquesta, en el convencimiento de que esa era la intención del compositor, y reconstruyendo la obra a partir de las propias composiciones deUllmann y la influencia sobre él de sus contemporáneos.

La ópera comenzaron a componerla Ullmann y Kien durante 1943 enTerezín, un campo que los nazis utilizaron con fines propagandísticos y donde se esforzaron en hacerlo parecer una colonia judía, instalando cafés y permitiendo una cierta actividad cultural. Ullmann no era el único compositor allí; también estuvieron Gideon Klein, Pavel Haas y Hans Krasa. Pero el horror estaba cerca. «La obra se ensaya dos veces, pero no puede representarse porque parte de los músicos que la han ensayado han sido enviados a Auschwitz», relata Pedro Halffter.

Ullmann llega al campo, pese a haber sido bautizado, por sus ascendentes judíos. Antes, en 1918, había sido aceptado como discípulo por Schoenberg, padre de la atonalidad. En los años veinte fue ayudante de dirección en Praga de Zemlinsky, puente entre el sinfonismo de Mahler y Schoenberg y maestro del segundo. Su reclusión en Terezín no le impidió seguir componiendo. «En el campo compone sus últimas sonatas, lieder… mucha música que se ha perdido», añade.

«El emperador de la Atlántida», señala Halffter, «es una gran sátira de estética expresionista», protagonizada por un canciller «Overall» —en clara referencia al himno alemán— que alude claramente a Hitler, «lo que no pasó desapercibido a los censores», así como las citas a la «guerra total» que proclamó el Führer en 1944. En la obra, la sed de sangre de «Overall» hace que «la muerte se niegue a hacer su trabajo, siendo el primer objetor de conciencia», lo que provoca que los ahorcados y fusilados no mueran.

Aniquilados o expulsados

Musicalmente, la obra resulta muy atractiva para el compositor, por «su ambigüedad con la tonalidad, su eclecticismo estilístico, a veces parece que estamos escuchando a Kurt Weill y en otros momentos a Mahler. Tiene pasajes que remiten a Alban Berg…».

Una ópera que puede resumir la vida de un compositor representante, como afirma Halffter, «de una cultura que es una parte aniquilada o expulsada de Europa, porque se exiliaron a Estado UnidosShoenberg, Stravinski, Kurt Weill…». Esta desaparición, añade, «tiene mucho que ver con lo que Stefan Zweig describe en ‘El mundo de ayer’. Ullmann, aun estando bautizado, lo asesinan los nazis por sus antecedentes judíos. El odio terrible de los nazis hacia los judíos hizo que se aniquilara una serie increíble de grandísimos artistas y es muy importante recuperarlos para la sociedad. Estos, y Ullmann era uno de ellos, se vieron en una situación en la que el arte era mucho más que un pasatiempo, era una necesidad humana absoluta».

Pedro Halffter: «Es necesario recuperar esta ópera»