Excavan en Inglaterra el esqueleto «machacado» de un caballero medieval


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  • Costillas rotas, huesos sin soldar, rastros de heridas y huellas de las justas, halladas en la tumba de un hombre que combatió hasta la muerte
Excavan en Inglaterra el esqueleto «machacado» de un caballero medieval

(Headland Archaeology Limited) Los restos del caballero excavados en Hereford

Para ser caballero había que ser un tipo muy duro. El estado de los restos arqueológicos hallados recientemente en la localidad de Hereford, Inglaterra, así lo demuestra. En el esqueleto de quien fue un caballero han encontrado de todo. Los arqueólogos y los forenses que les ayudan en el estudio de los restos humanos están acostumbrados a muchas cosas, pero a veces sus conclusiones son llamativas para el común de los aficionados a la historia.

Ahora, los expertos de Headland Archaeology Limited han logrado estudiar restos de cientos de individuos desde la invasión normanda hasta el siglo XIX y de su trabajo se desprende un conocimiento preciso de la vida, las enfermedades, los accidentes y la violencia en el pequeño mundo de esta zona de Inglaterra. Y para muestra un botón.

El caballero «demediado»

Tenía más lesiones que el famoso «caballero demediado» de Italo Calvino. Se trata de un varón de 45 años con múltiples fracturas en las costillas que, curiosamente, se localizan en el costado derecho, lado cuyo hombro también está descoyuntado. Para colmo una lesión muy dolorosa en la parte baja de la pierna izquierda… ¿Qué le pudo pasar?

La mayor probabilidad es para una lucha en un torneo. El caballero monta veloz por el campo de justas con las riendas en la izuerda y la lanza en la diestra. Es golpeado por la lanza del contrario con gran fuerza y el impacto le desmonta violentamente mientras su pie izquierdo queda prendido del estribo. ¿Sucedió así?

Andy Boucher, el director de la excavación, afirma que «no podemos estar seguros, pero en este caso hay una enorme cantidad de evidencias que sugieren que este hombre practicaba algún tipo de actividad violenta y la locaclización de sus heridas cuadra a la perfección con lo que se podría esperar de un participante en torneos. El hecho de que a los 45 años que tenía aún practicase esta actividad nos da una idea de lo duro que debió de ser».

Sus dientes hablan de un origen normando, de un emigrante en Hereford. El tipo de enterramiento, con una fila de piedras alineadas, es típico de los siglos XII-XIV.

De cómo La Cava llevó a la pérdida de España


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  • Un relato de origen incierto culpa a la obsesión del rey Don Rodrigo por una mujer de la derrota ante los musulmanes en Guadalete y el final del reino visigodo
De cómo La Cava llevó a la pérdida de España

wikimedia (amaianos) Torreón del Baño de la Cava (Toledo)

En un torreón junto al río Tajo, Toledo recuerda una de las más famosas leyendas de la historia de España, la de Florinda La Cava. Allí cuentan que don Rodrigo, último rey de los godos, vio bañarse a la bella hija del conde Don Julián y se dice que en lo alto de esta puerta de un antiguo puente de barcas se veía en noches de luna llena el espectro de la desdichada joven.

La Cava, llamada así por los árabes y cuyo nombre significa «mala mujer», había salido con sus doncellas por los jardines de su residencia y decidió darse un baño sin percatarse de que don Rodrigo la contemplaba. La visión de la bella joven «abrasóle» al monarca que, obsesionado con la muchacha, acabaría por forzarla. «Florinda perdió su flor, el rey padeció castigo», señala el Romancero Español que achaca a este ultraje el posterior desastre en la batalla de Guadalete y el fin del reino visigodo: «De la pérdida de España / fue aquí funesto principio».

«Ya desde el siglo X circula entre los escritores critianos asentados en zona mozárabe un relato de origen incierto que recoge como desencadenante de la invasión musulmana la violación de la hija del Conde Olián, gobernador de Tánger y Ceuta», señala Helena Establier Pérez en un estudio sobre la Leyenda de La Cava, recogido por la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

Este conde, al que la leyenda bautizó como Don Julián, envió a su hija a la Corte de Toledo para ser educada, según unas versiones (otras señalan que fue Don Rodrigo quien alejó al padre a territorio fronterizo para consumar con más libertad sus deseos). Cuentan que el rey godo padecía de sarna y que era la bella Florinda la encargada de limpiarle con un alfiler de oro. El caso es que la joven se convirtió en una obsesión para el monarca. En vano trató que Florinda le correspondiera y ante sus continuas negativas, acabó por violarla.

«Ella dice que hubo fuerza; él, que gusto compartido», señala el Romancero sin aclarar si hubo o no violación, algo que sí se señala en otras crónicas, como en «La verdadera historia del rey Don Rodrigo» (1589), de Miguel de Luna. Otras versiones señalan, en cambio, que fue la joven quien sedujo a Don Rodrigo y que éste logró «yacer con ella» bajo promesa de matrimonio, pero no cumplió lo prometido.

«La Cava», como la llama por primera vez Pedro del Corral en la Crónica Sarracina (1430), acabó contándole a su padre por carta su agravio o este se enteró por boca de otros, según quién lo cuente. Furioso, Don Julián, facilitó la entrada en la península de las tropas de Táriq ibn Ziyad, el general musulmán de Muza que en el verano de 711 venció a las huestes de Don Rodrigo en la batalla del río Guadalete.

¿Qué fue de Don Rodrigo?

De Don Rodrigo se ignora su suerte tras la contienda. Unos dicen que murió a manos de Táriq, otros que se ahogó en el Guadalete, pero nunca se encontró su cuerpo, lo que dio pie a más leyendas. Hay quien asegura que huyó a la actual Portugal, donde se convirtió en ermitaño, y que yace en Viseo. Una lápida supuestamente hallada en el lugar nombra a «Rudericus ultimus rex gothorum», según se recogió en la Primera Crónica de Alfonso X. El final más legendario lo recogen el romancero que cuenta que acabó sus días sepultado vivo con una culebra que le torturaba y le devoró el corazón. «Ya me come, ya me come, por do más pecado había, en derecho al corazón, fuente de mi gran desdicha».

A Don Julián la mayoría de los relatos lo citan muerto a manos de los musulmanes, que desconfiaban de un traidor, pero ¿qué fue de Florinda? Una leyenda dice que murió «loca de dolor y de vergüenza» en el torreón de Toledo, o ahogada junto a él en el Tajo, en el mismo paraje donde Don Rodrigo la viera desnuda.

El hijo del ultraje

En Pedroche cuentan, sin embargo, que tras la derrota en Guadalete, la hermosa Cava se refugió en un castillo de esta localidad cordobesa. Allí lloró junto a un pozo la pérdida del hijo que concibió de Don Rodrigo y que murió degollado por los invasores. Según la leyenda que recoge la web de Pedroche, encaramada sobre el brocal retorcido de la fuente que hoy lleva su nombre, maldijo su propio destino, arrojándose desesperada a sus aguas». Y también en Pedroche se dice que fue visto su fantasma.

De cómo La Cava llevó a la pérdida de España

web del ayuntamiento de pedroche Fuente de la Cava

A 229 kilómetros de este pueblo cordobés, en Torrejón el Rubio (Cáceres) una calle lleva el nombre de La Cava y existe un paraje llamado Huerto de la Cava donde cuentan que se levantaba un torreón que fue propiedad del conde Don Julián y donde se habría refugiado Florinda tras ser deshonrada. Allí dicen que su hijo permanece encantado y hace desaparecer a los muchachos que pasan allí de noche para reunir un ejército con el que reconquistar el reino de sus mayores.


El sustrato histórico