¿Por qué la Luna tiene forma achatada?


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  • A medida que el satélite se enfrió y solidificó hace más de cuatro millones de años, los efectos de esculpido de las fuerzas de la marea y la rotación se congelaron
¿Por qué la Luna tiene forma achatada?

BELÉN DÍAZ | Imagen de archivo del satélite lunar

Un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de California Santa Cruz, en Estados Unidos, muestra que la mayor parte de la forma general de la Luna se puede explicar teniendo en cuenta los efectos de la marea que actuaron en la historia temprana de la Luna.

Los resultados, publicados en la edición de este miércoles de «Nature», proporcionan una visión de la historia de la joven Luna, su evolución orbital y su orientación actual en el cielo, como resume el autor principal, Ian Garrick-Bethell, profesor asistente de Ciencias Terrestres y Planetarias en la Universidad de California Santa Cruz, en Estados Unidos.

A medida que la Luna se enfrió y solidificó hace más de cuatro millones de años, los efectos de esculpido de las fuerzas de la marea y la rotación se congelaron. La idea de una protuberancia congelada de la marea rotacional, conocida como la hipótesis de la «protuberancia fósil», fue descrita por primera vez en 1898.

«Si usted se imagina que hace girar un globo de agua, empieza a aplanarse en los polos y a abultarse en el ecuador», pone como ejemplo Garrick-Bethell. «Además de eso, se producen mareas por la atracción gravitatoria de la Tierra y se crea una especie de forma de limón con el eje mayor apuntando a la Tierra», añade.

Pero este proceso de protuberancias fósiles no puede explicar por completo la forma actual de la Luna. En el nuevo documento, Garrick-Bethell y sus colegas incorporaron otros efectos de las mareas en su análisis y tuvieron en cuenta las cuencas que han dado forma a la topografía de la Luna, además de considerar el campo gravitatorio de la luna junto a su topografía.

Los esfuerzos por analizar la forma general de la Luna se complicaron por las grandes cuencas y los cráteres creados por impactos de gran alcance que deforman la corteza lunar y expulsan muchas cantidades de material. «Cuando tratamos de analizar la forma general de la Luna usando esferas armónicas, los cráteres son como lagunas en los datos», detalla Garrick-Bethell.

Los resultados indican que las variaciones en el espesor de la corteza de la Luna causadas por el calentamiento de la marea durante su formación explican la mayor parte de la topografía a gran escala de la Luna, mientras que el resto está en consonancia con una protuberancia por la marea de rotación congelada que se formó más tarde.

Un trabajo anterior de Garrick-Bethell y algunos de los mismos coautores describe los efectos simultáneos de la extensión de las mareas y el calentamiento de la corteza de la Luna, hace 4,4 millones de años cuando la corteza exterior sólida aún flotaba en un océano de roca fundida.

El calentamiento de la marea habría provocado que la corteza sea más delgada en los polos y se formara una corteza más gruesa en las regiones en línea con la Tierra. Publicado en la revista Science en 2010, ese estudio previo encontró que la forma de un área topográfica inusual en la Luna, las montañas de la cara oculta, fue consistente con los efectos del calentamiento de la marea durante la formación de la corteza.

«En 2010, encontramos un área que se ajusta al efecto de calentamiento de la marea, pero ese estudio dejó abierta la explicación del resto de la forma de la Luna y no incluyó la deformación por la marea de rotación. En este trabajo hemos tratado de tener en cuenta todas estas consideraciones juntas», detalla Garrick-Bethell.

Una leve forma de limón

El calentamiento de la marea y la deformación de la marea de rotación tenían efectos similares en la forma general de la Luna, lo que supone que la Luna posee una ligera forma de limón con una protuberancia en el lado que da a la Tierra y otro bulto en el lado opuesto. Sin embargo, los dos procesos dejan firmas distintas en el campo gravitatorio de la Luna.

Debido a que la corteza es más ligera que el manto subyacente, las señales de la gravedad revelan variaciones en el espesor de la corteza que fueron causadas por calentamiento de la marea. Curiosamente, los investigadores encontraron que el campo de gravedad global de la Luna ya no se alinea con la topografía, como habría sucedido cuando las protuberancias de la marea fueron congeladas en la forma de la Luna.

El eje principal de la forma general de la Luna (el eje largo del limón) está ahora separado de los ejes principales de gravedad por unos 34 grados. Si se excluyen las grandes cuencas de los datos, la diferencia sigue siendo de unos 30 grados.

«La Luna que veíamos hace mucho tiempo ha cambiado, por lo que ya no miramos la cara principal de la Luna», afirma Garrick-Bethell. «Los cambios en la distribución de la masa modificaron la orientación de la Luna. Los cráteres eliminaron algo de masa y también hubo alteraciones internas, probablemente relacionadas con cuando la Luna se vuelve volcánicamente activa», agrega.

Los detalles y las fechas de estos procesos son todavía inciertos pero Garrick-Bethell cree que el nuevo análisis debe ayudar a trabajar en los detalles de la historia temprana de la Luna. Si bien el nuevo estudio muestra que los efectos de la marea pueden dar cuenta de la forma general de la Luna, los procesos de la marea no explican las diferencias topográficas entre el lado más cercano y el más lejano.

La tormenta perfecta que acabó con los dinosaurios


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  • El impacto del asteroide coincidió con un momento de agitación medioambiental, lo que hizo que fueran más vulnerables
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La cadena alimenticia de los dinosaurios se vio muy debilitada por el meteorito

Si el asteroide que acabó con los dinosaurios hubiera impactado en la Tierra unos pocos millones de años antes, podrían haber sobrevivido. Esto refleja un estudio publicado en «Biological Reviews», donde se ha construido una nueva narrativa acerca de la desaparición de los mayores reptiles que habitaron la tierra hace unos 66 millones de años.

En el momento que un gigantesco meteorito de 10 kilómetros de anchoimpactó en lo que hoy es la Península del Yucatán, en Méjico, la Tierra estaba experimentando una agitación ambiental que incluía una extensa actividad volcánica, un cambio del nivel del mar y variación de las temperaturas. Estas condiciones habían debilitado la cadena alimentaria de los dinosaurios, especialmente a los herbívoros. Esta vulnerabilidad hizo que tuvieran pocas probabilidades de sobrevivir al impacto del asteroide, que habría causado tsunais, terremotos, incendios forestales y cambios bruscos de temperatura.

Las cadenas alientarias se terminaron de derrumbar y se generó un efecto dominó con la desaparición primero de los herbívoros y luego de los carnivoros que se alimentaban de ellos. Las teorías apuntan que solo sobrevivieron los que podrían volar, que evolucionaron hasta convertirse en las aves de hoy en día.

Los investigadores sugieren que si el asteroide hubiera golpeado la Tierra unos pocos millones de años atrás, cuando la variedad de especies de dinosaurio era más diversa y la cadena alimenticia era más robusta, o más tarde, cuando las nuevas especies tuvieron tiempo para evolucionar, entonces muy probablemente habrían sobrevivido.

¿Hubieran sobrevivido?

Un equipo internacional de paleontólogos liderado por la Universidad de Edimburgo, en Reino Unido, estudió un catálogo actualizado de fósiles de dinosaurios, en su mayoría de América del Norte, para crear una imagen de cómo los dinosaurios cambiaron durante los pocos millones de años antes del impacto de un asteroide. Estos expertos esperan que los estudios en curso en España y China ayuden a comprender aún mejor lo ocurrido.

También participaron los principales museos de dinosaurios del mundo: El Museo de Historia Natural de Londres, la Institución Smithsonian, el Museo Real de Ontario, el Museo Americano de Historia Natural y el Museo de Nuevo México de Historia Natural y Ciencia.

«Los dinosaurios fueron víctimas de una mala suerte colosal. No sólo se produjo el impacto de un asteroide gigante sino que sucedió en el peor momento posible, cuando sus ecosistemas eran vulnerables. Nuestros hallazgos ayudan a aclarar uno de los misterios perdurables de la ciencia», resalta Steve Brusatte, de la Escuela de Geociencias de la Universidad de Edimburgo, en Escocia.

El doctor Richard Butler, de la Escuela de Geografía y Ciencias de la Tierra y Ambientales de la Universidad de Birmingham, en Reino Unido, agrega: «Aunque nuestra investigación sugiere que las comunidades de dinosaurios eran particularmente vulnerables en el momento del golpe del asteroide, no hay nada que sugiera que los dinosaurios estaban condenados a la extinción. Sin ese asteroide, los dinosaurios probablemente todavía estarían aquí y nosotros muy probablemente no».

¿Por qué no tiene letra el himno de España?


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¿Por qué no tiene letra el himno de España?

ARCHIVO Eduardo Marquina canta, junto a un coro, la letra del Himno de España que él escribió

El Himno Nacional tiene su origen en la «la Marcha Granadera», de naturaleza militar y autor desconocido, que se usa desde que el Rey Carlos III la declaró Marcha de Honor el 3 de septiembre de 1770. La enorme popularidad que tuvo desde el principio esta pieza musical es la culpable de que el Himno se haya mantenido sin letra durante más de dos siglos. Pese a que ha habido algunos concursos (como el convocado por el Comité Olímpico Internacional de 2007), el rechazo mayoritario del pueblo ha hecho que sus notas continúen sin acompañamiento.

La «Marcha Granera» se comenzó a popularizar bajo el nombre de «Marcha Real» tras ser interpretada siempre en actos públicos a los que asistía algún miembro de la Casa Real.

El COI no ha sido el único que ha intentado ponerle letra al Himno de España. El mismísimo General Prim puso en marcha un concurso en 1870 en el que se pedían propuestas para crear un Himno Nacional. Finalmente, tuvo que declarar desierto el concurso por la baja calidad del material propuesto.

«Gloria, gloria, corona de la Patria, soberana luz. que es oro en tu Pendón». Así comenzaba la letra que Eduardo Marquina escribió para el Himno durante el reinado de Alfonso XIII. Aunque no llegó a cuajar y nunca se convirtió, sí fue una de las propuestas que más aceptación tuvo posteriormente.

El único periodo en el que esta «Marcha Graneda» no ha sido Himno de España fue durante la II República, en la que se adoptó el Himno de Riego. Aunque durante la Guerra Civil, el general Franco la restableció en su bando y lo hizo en el resto de España tras ganar la Guerra.

Con la llegada de la Democracia Española y tras las aprobación de la Constitución se dió un soporte jurídico a la oficialidad del Himno y se encargó a Francisco Grau, Coronel Director de la Unidad de Música de la Guardia Real, su adaptación.

En la actualidad, el himno que escuchamos en los actos oficiales está regulado por el Real Decreto 1560/1997 de 10 de octubre, donde se describen con detalle hasta los compases musicales. Se establecen dos versiones: una más breve y otra más larga, bajo la exigencia siempre de interpretarse de una sola vez.

El mayor ‘pajarraco’ volador de todos los tiempos


El Mundo

Arriba, comparación del tamaño de 'P. sandersi' con el de...

Arriba, comparación del tamaño de ‘P. sandersi’ con el de las mayores aves voladoras actuales. Abajo, fósiles hallados. LIZ BRADFORD / DANIEL KSEPKA

La encontraron durante las obras de construcción de una nueva terminal del aeropuerto internacional de Charleston, en Carolina del Sur (EEUU). La mayor ave marina conocida que ha surcado los cielos estaba enterrada desde hace unos 25 millones de años en la misma zona desde la que despegan aviones en la actualidad. Se trata del fósil de una criatura que tenía una envergadura de más de seis metros y que, según sostiene un estudio publicado esta semana en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), es el ave voladora más grande que ha sido descubierta hasta ahora. Según señalan los autores en su investigación, estas aves gigantes debieron extinguirse hace unos tres millones de años.

Aunque fue desenterrada en 1983, es ahora cuando un equipo de investigadores liderado por Daniel T. Ksepka ha descrito en profundidad a esta nueva especie, denominada Pelagornis sandersi, y ha reconstruido, a partir de modelos matemáticos basados en la morfología de aves actuales, cómo conseguía volar con un tamaño semejante. Hasta hace no mucho, los investigadores creían que unas alas muy largas impedían el vuelo. Así, estimaban que aquellos animales cuya envergadura superara los cinco metros no eran capaces de levantar el vuelo.

Un gran planeador

Sin embargo, tras analizar la morfología de Pelagornis sandersi no sólo se muestran convencidos de que podía volar. Afirman también que era un gran planeador y que era capaz de recorrer grandes distancias sin apenas mover sus alas, lo que posiblemente le permitía incluso cruzar océanos. Debido a su gran tamaño, no creen que pudiera comenzar a volar simplemente moviendo sus alas, sino que posiblemente tenía que recorrer unos metros para tomar impulso y aprovechar las corrientes de aire para desplazarse, como el ala delta.

Reconstrucción artística del aspecto que tenía el ave 'Pelagornis...

Reconstrucción artística del aspecto que tenía el ave ‘Pelagornis sandersi’.LIZ BRADFORD

Según detalla Daniel Ksepka a EL MUNDO, este ave gigante pesaba unos 40 kilogramos. «Probablemente, se alimentaba de peces y calamares, que cazaba cerca de la superficie del océano», añade.

Para hacer la estimación sobre su tamaño, han contado con el cráneo completo y diversos huesos de un ala y una pata. Su buen estado de conservación sorprendió a los investigadores, pues este tipo de huesos son muy delicados y suelen romperse con facilidad.

El récord de tamaño de un ave voladora lo tenía otra especie ya extinta llamada Argentavis magnificens, que vivió en el territorio que hoy es Argentina hace unos seis millones de años. La envergadura de este animal, cuya forma de volar fue reconstruida en 2007, también superaba los seis metros.

El doble de grande que las mayores aves actuales

Las mayores aves marinas voladoras que viven en la actualidad miden menos de la mitad que P. sandersi, bautizada así en homenaje a Albert Sanders, el conservador del Museo Bruce de Greenwich (EEUU) que recogió el fósil. La envergadura del albatros real (Diomedea epomophora) y del cóndor californiano (Gymnogyps californianus) ronda los tres metros de longitud, frente a los 6,4 metros del protagonista de este estudio. El cóndor californiano, por cierto, se encuentra en grave peligro de extinción. Para evitarla, el Gobierno de EEUU puso en marcha a finales del siglo pasado un proyecto para reproducir a esta especie en cautividad, pues ya no quedaban ejemplares vivos en la naturaleza, y un programa de reintroducción en el medio salvaje que está logrando recuperar a esta especie.

Según detalla el investigador, el equipo del Museo de Charleston recogió en la misma zona en la que se construyó el aeropuerto más fósiles de otras aves marinas, como pequeños albatros y alcatraces, un ave que se zambulle en el agua.

Los científicos creen que las aves marinas gigantes como P. sandersi vivieron durante decenas de millones de años, pero desaparecieron durante el Plioceno, hace tres millones de años. Ksepka admite que no saben por qué: «Sólo podemos especular sobre las causas», señala.

150 años de Cruz Roja: De las heridas de guerra a las de la crisis


El Mundo

  • Cruz Roja española celebra sus 150 años de existencia con varios eventos en Madrid
  • La ONG se ha ido transformando en el tiempo para atender a las necesidades de la gente

Las heridas han ido cambiando con el paso del tiempo. Ya no son las que se producen en el campo de batalla sino las ocasionadas por los zarpazos del desempleo, la soledad, la violencia de género, la vejez o la pobreza.

La institución sigue siendo la misma. Se llama Cruz Roja y este viernes celebra sus 150 años de existencia dedicados a la atención de los colectivos más vulnerables. Siglo y medio da para mucho y la organización ha tenido que ir mudando de piel y transformándose según las necesidades del momento.

De la rudimentaria atención a los heridos durante la guerra franco-prusiana en 1870 se ha pasado a los modernos servicios de teleasistencia móvil en la actualidad, un abismal salto tecnológico que ha permitido a la ONG estar cada día más cerca de los usuarios.

Paradojas de la vida, sin la guerra no hubiera existido la Cruz Roja. La ONG surgió del desastre de la contienda de Solferino, (que enfrentaba al Ejército austriaco con las tropas de Napoléon III de Francia y de Víctor Manuel II, de Cerdeña), y de la desesperación de Henry Dunant al contemplar a 40.000 heridos abandonados a su suerte en el campo de batalla.

Germen de la Convención de Ginebra

Fue este empresario suizo quien dio la voz la alarma ante el espectáculo dantesco y acudió al pueblo cercano de Castiglioni a pedir ayuda. Con la colaboración de las mujeres de la localidad italiana, Dunant logró montar un improvisado hospital de campaña con el fin de paliar los dolores de los heridos, ya fuesen del bando que fuesen.

Aquella experiencia quedó plasmada en 1862 en el libro ‘Recuerdo de Solferino’, un texto que reclamaba la creación de un cuerpo de voluntarios al servicio de los heridos de guerra y que, luego, se convirtió en el germen la Convención de Ginebra. Un año después, nació el Comité Internacional de Cruz Roja con el objetivo de convertirse en una institución respetada con una bandera neutral para entrar en el campo de batalla. Hasta entonces sólo podían introducirse en la contienda los servicios sanitarios de uno u otro bando.

En España fueron dos navarros, el doctor Nicasio Landa y el conde de Ripalda, los impulsores de la Cruz Roja española que se fundó en 1864. Su primera gran intervención fue en la tercera guerra carlista, durante la batalla de Oroquieta de 1872.

El doctor Landa, apodado el ‘Henry Dunant español’, trató de buscar una solución al grave problema del transporte de heridos desde el lugar de la contienda hasta las ambulancias. Los enfermos eran trasladados en brazos en condiciones penosas y muchos de ellos morían por el camino. Para paliar esta situación, el médico inventó el denominado mandil Landa, que consistía en un lienzo, una vara de madera y unas correas. Esta especie de delantal permitía a dos camilleros trasladar a los heridos con más agilidad, lo que supuso un gran avance para la época.

A finales del s. XIX y comienzos del siglo XX, Cruz Roja tuvo que afrontar su primera metamorfosis y pasó de atender a los lesionados en el campo de batalla a construir los seis primeros hospitales en España y a fundar una Escuela de Enfermería.

En la década de los 60 y 70, gracias a la mejora de la red de comunicaciones, la ONG dio un nuevo salto y comenzó a crear una red de puestos de primeros auxilios en carretera y a fundar la Cruz Roja del mar.

Desde los años 90, la organización humanitaria más extensa del mundo se ha centrado en trabajar en la acción directa y en reforzar la proximidad con los colectivos más vulnerables: refugiados, damnificados por las catástrofes, niños, ancianos, víctimas de violencia de género y, ahora, más de tres millones de personas afectadas por la crisis.

La historia de Cruz Roja española no hubiera sido posible sin la ayuda de los más de 200.000 voluntarios anónimos que se dejan la piel día tras día en ayudar a los más desfavorecidos. Como María Eugenia, que cura la soledad de muchas personas mayores atendiendo llamadas en el centro de coordinación de la ONG en Madrid o como María Teresa, una anciana que antes de irse a vivir a una residencia decidió donar todas sus pertenencias a Cruz Roja.

La frase de un voluntario que trabaja con niños inmigrantes en casas de acogida de la capital resume el sentir de muchos de sus compañeros en Cruz Roja: “No soy yo los que les ayudo a ellos sino ellos los que me ayudan a mí”.

Este viernes es su gran día. Más de 6.000 voluntarios llegados desde toda España ocuparán el Retiro, la Plaza Mayor, la Puerta del Sol y el Paseo del Prado en Madrid con exposiciones de los equipos de emergencias o de la unidad canina, talleres de primeros auxilios, murales de grafitis, simuladores de vejez, cuentacuentos y numerosas actuaciones. La tarta de este 150 aniversario es para ellos.

El mandil Landa fue inventado para trasladar a los heridos. | Cruz Roja

El posible origen castizo de la palabra «gilipollas»


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  • Una peculiar teoría apunta a la burla hacia un alto funcionario del siglo XVI como probable origen de este insulto

El posible origen castizo de la palabra «gilipollas»

Posiblemente gracias a su sonoridad, en los últimos años el adjetivo «gilipollas» se ha convertido en un insulto de uso muy extendido entre los españoles. Según el Diccionario de la Real Academia Española, esta palabra es una vulgarización del adjetivo «gilí», término que designa a una persona tonta o lela y que procede del vocablo caló «jilí», cuyo significado es «inocente o cándido».

Sin embargo, el blog «Secretos de Madrid» nos desvela un posible origen mucho más castizo e interesante para esta peculiar palabra. De acuerdo con esta teoría, tenemos que retroceder hasta finales del siglo XVI, época en la que don Baltasar Gil Imón de la Mota ocupaba el cargo de fiscal del Consejo de Hacienda.

Según narran las crónicas de la época, Gil Imón aprovechaba su posición para acudir acompañado de sus dos hijas a todos los eventos y fiestas en los que se daba cita lo más granado de la sociedad madrileña. Su intención era encontrar en alguno de esos actos algún joven en edad casadera que pudiera emparejarse con sus descendientes.

El problema era que Fabiana y Feliciana, las hijas de este personaje, eran muy poco agraciadas físicamente, a lo que se sumaba que poseían una inteligencia muy poco desarrollada. Debido a las escasas dotes de las muchachas, los pretendientes no abundaban. Por ello, cada vez que el alto funcionario aparecía en una fiesta junto a sus hijas, las malas lenguas comenzaban a comentar entre sí «Ahí va de nuevo don Gil con sus pollas», palabra que era empleada en la época para referirse a las mujeres jóvenes.

De acuerdo con esta teoría, la asociación de ideas fue inevitable y, muy pronto, los personajes de la época más proclives a la sorna y el ingenio fundieron en un solo concepto la estupidez y las hijas del fiscal. Así, cuando se quería señalar que alguien parecía alelado o era corto de entendederas, se aludía a las «pollas» de don Gil Imón. De este modo, habría nacido la palabra «gilipollas» que conocemos hoy en día.

Aunque lo más probable es que este peculiar insulto posea la etimología que le atribuye la Real Academia Española, la historia de aquella pareja de hermanas poco agraciadas estética e intelectualmente sigue proporcionándole un origen mucho más romántico y acorde con el ingenio español.

A pesar de que no sabemos si finalmente consiguió el objetivo de casar a sus hijas, la figura de Gil Imón da nombre a una pequeña vía cercana a la Basílica de San Francisco el Grande de Madrid.

Cuando Carolina del Sur era española


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  • Un centro histórico situado junto al antiguo poblado de Santa Elena rescatará del olvido el pasado hispano de Estados Unidos

MUSEO NAVAL. MADRID Mapa de las posesiones españolas en Norteamérica, en el que figura la antigua Santa Elena

Mucho antes de que los anglosajones cubrieran el paisaje de campos de algodón cultivados por esclavos, Carolina del Sur era territorio español. En 1566, el asturiano Pedro Menéndez de Avilés fundó allí un enclave llamado Santa Elena, la primera colonia europea de carácter civil. Se trataba de la primera capital de la Florida española y, de alguna manera, la primera capital de lo que llegaría a ser Estados Unidos.

Pocos en Carolina del Sur y en el resto del país conocen sus raíces españolas, a pesar de los más de 300 años en que nuestro país fue dueño y señor de buena parte de lo que hoy son los Estados Unidos. Ahora, un proyecto impulsado por una entidad sin ánimo de lucro de Carolina del Sur, la fundación Santa Elena, pretende acabar con este injusto olvido. Prevé crear en 2016 -coincidiendo con el 450 aniversario de la antigua colonia- un gran centro histórico en la isla de Parris, junto a los restos del antiguo asentamiento español, que explique a los estadounidenses y al resto del mundo la «historia completa» del país, poniendo el foco en el «siglo perdido» de la historia de los españoles en Norteamérica.

«Habitualmente se cuenta que Ponce de León descubrió Florida en 1513 y de ahí se pasa directamente a la fundación de la primera colonia inglesa en 1607. Hay un salto de casi cien años sobre los que no se dice nada», explica Daryl Ferguson, presidente de la fundación Santa Elena, que recientemente visitó España para dar a conocer el proyecto a distintas instituciones y abrir vías de colaboración.

Tras la llegada de Ponce de León a la península de Florida, los españoles tardaron más de cuatro décadas en vencer las dificultades de aquel territorio hostil y crear su primer asentamiento estable. El marino Pedro Menéndez de Avilés barrió sin miramientos a los intrusos franceses que se habían asentado en la zona y fundó en 1565 San Agustín, en la costa este del actual estado de Florida.

Sin embargo, en aquel primer momento San Agustín era tan solo un puesto militar. En cambio, el asturiano decidió llevar más al norte la capital civil de la Florida, nombre que entonces se daba al conjunto de las posesiones españolas en Norteamérica. Así fue como creó al año siguiente la colonia de Santa Elena, que llegó a contar con una población de doscientos civiles.

Este nuevo emplazamiento podía proporcionaba una salida al mar para las riquezas de Nueva España, que «podían ser transportada hasta allí por tierra», explica otro de los representantes de la fundación, Richard Stewart.

La historiadora Sylvia Hilton, de la Universidad Complutense, explica a ABC que «hubo otros intentos anteriores de asentar colonos europeos en la costa norteamericana, que fracasaron o fueron de duración efímera, así que los veinte años de existencia de Santa Elena merecen que se le considere como el primer asentamiento civil europeo de importancia en Norteamérica».

Santa Elena fue la principal población europea de Norteamérica durante más de veinte años, en los que tuvo que enfrentarse al acoso de los indígenas, que obligaron a evacuar Santa Elena en 1576. Sin embargo, las causas de su abandono definitivo en 1587 no están del todo claras y se espera que las excavaciones en el yacimiento arqueológico puedan aclararlas. Según Hilton, un factor que llevó a esa decisión pudo ser «la determinación inglesa de ocupar la bahía de Chesapeake», así como la presencia del corsario Francis Drake, «que incendió el pueblo de San Agustín en 1586».

Cuando Carolina del Sur era española

FUNDACIÓN SANTA ELENA Excavaciones en el antiguo asentamiento de Santa Elena

La fundación Santa Elena espera contar ya el próximo año con unas instalaciones provisionales, aunque el centro definitivo se prevé para el año siguiente. El viaje de sus representantes a España –en el que la Fundación Carolina, dedicada a recuperar la historia de los españoles en Norteamérica, les ha servido de guía– permitirá ir afinando los detalles del proyecto.

ABC acompañó a la expedición al Museo Naval, en Madrid, donde sus responsables ofrecieron prestar parte de sus fondos, entre los que hay mapas, pinturas, documentos y piezas históricas relativos a la historia común de España y EE.UU. Este diario también asistió a un encuentro con el conde de Güemes, Álvaro Armada, propietario de un extraordinario archivo con miles de legajos clave en la historia española en Norteamérica, y incluida abundante correspondencia entre Felipe II y Pedro Menéndez de Avilés.

Durante su estancia en Madrid, se celebraron encuentros también con responsables de los Archivos Estatales, incluido el Archivo de Indias, la Biblioteca Nacional, Acción Cultural Española (AC/E) -entidad dependiente del a Ministerio de Cultura-, la Secretaría de Estado de Turismo, la Embajada estadounidense, el Museo Arqueológico y el Consejo Superior de Cámaras de Comercio, además de Sylvia Hilton. Asimismo, visitaron en Toledo el Museo del Ejército y en Cantabria al alcalde Santillana del Mar, Isidoro Rábago.

La Fundación Santa Elena está convencida de que el futuro centro será un revulsivo para el turismo en el condado de Beaufort, donde estará ubicado, pero también una oportunidad para que España incremente el relativo escaso porcentaje de visitantes norteamericanos.

El bravo asturiano Menéndez de Avilés