La NASA ensayará las comunicaciones láser con la estación espacial


El Pais

  • La tecnología óptica será un cambio como pasar de Internet por línea telefónica convencional a la ADSL

Ilustración de la Estación Espacial Internacional (ISS) con el haz láser del experimento OPALS de comunicaciones ópticas con tierra. / NASA/JPL

La transmisión de datos desde las naves espaciales tiene actualmente un importante cuello de botella debido a la comunicación por radiofrecuencia que se utiliza y que las agencias aspiran a sustituir por la más eficaz tecnología láser. La NASA iniciará dentro de poco un experimento de comunicaciones de este tipo con la Estación Espacial Internacional (ISS) y para ello enviará el próximo domingo a la base orbital un dispositivo capaz de establecer esa comunicación óptica con un centro en tierra durante breves intervalos. El equipo de este experimento, denominado OPAL, partirá hacia la ISS el próximo domingo en la nave de carga Dragon (de la empresa SpaceX). El cambio de la tecnología actual a la comunicación óptica con las naves espaciales será como pasar de Internet por la línea telefónica convencional a la ADSL, dicen los responsables del proyecto. Esto facilitará, por ejemplo, el envío rutinario de vídeos de alta resolución con información científica que recogen las misiones científicas espaciales.

Como los haces de láser son muy finos, uno de los grandes retos de esta tecnología es lograr que la nave espacial mantenga apuntado el haz al receptor en tierra. El objetivo del experimento OPAL (Optical Payload for Lasercomm Science), que durará tres meses, es transmitir un vídeo desde la ISS al telescopio de comunicaciones OCTL, situado en Wrightwood, California. Desde tierra se enviará un haz láser de referencia al instrumento, que estará instalado en el exterior de la estación espacial, y este lo localizará con una cámara de gran angular. Una vez establecido el contacto y los parámetros de seguimiento para mantener eficazmente la comunicación en presencia de interferencias y alteraciones como el movimiento de la propia estación o las turbulencias atmosféricas, el OPAL emitirá un láser modulado con la información del vídeo codificada al telescopio.

El experimento se realizará en los intervalos adecuados de sobrevuelo de la ISS sobre California, cuando la ISS cruce el cielo a la vista del telescopio. Serán unos dos minutos en cada uno de los intervalos, que se producirán cada tres días aproximadamente. “Es como apuntar un puntero láser ininterrumpidamente durante dos minutos a un lunar con el diámetro de un cabello humano desde una distancia de 10 metros y caminando “, explica Bogdan Oaida, ingeniero de sistemas del Jet Propulsion Laboratory (de Caltech), en California, que es responsable de proyecto OPAL.

No es el primer experimento de comunicación óptica que hace la NASA en el espacio. El año pasado, la nave automática LADEE en órbita lunar estableció contacto mediante esta tecnología con la Tierra, a 384.000 kilómetros de distancia. Batió un récord de transmisión, con 622 megabits por segundo mediante un haz de láser de pulsos, de la Luna a la Tierra (20 megabits por segundo en sentido contrario). La Agencia Europea del Espacio (ESA), que también está trabajando en las comunicaciones láser, participó en el experimento con la LADEE.

Astrónomos descubren la mayor estrella amarilla hasta el momento


La Vanguardia

  • Su tamaño es 1.300 veces el diámetro del Sol, lo que la convierte en una de os diez astros más grandes detectados hasta el momento

Astrónomos descubren la mayor estrella amarilla hasta el momento

Berlín. (EFE).- El Observatorio Europeo Austral (ESO) ha descubierto la mayor estrella amarilla -con más de 1.300 veces el diámetro del Sol-, lo que la convierte en una de las diez estrellas más grandes detectadas hasta el momento, informó hoy este centro en un comunicado.

Esta hipergigante, detectada con el interferómetro del telescopio VLT (Very Large Telescope) del observatorio de la Costa Azul en Niza, Francia, forma parte de un sistema compuesto por dos estrellas, donde la segunda, de menor tamaño, se encuentra en contacto con la hipergigante.

Las investigaciones de la HR 5171 A (1), como se conoce formalmente a la estrella amarilla, han sido realizadas durante sesenta años, algunas veces incluso por aficionados, e indican que este extraño objeto, mayor de lo esperado, cambia muy rápido y ha sido detectado en una fase muy breve e inestable de su vida.

Debido a esta inestabilidad, las hipergigantes amarillas expelen material hacia el exterior, formando una atmósfera grande y extendida alrededor de la estrella.

Se convierte así en la estrella amarilla más grande conocida y entra en la lista de las diez estrellas más grandes, con un 50% más de tamaño que la famosa supergigante roja Betelgeuse y alrededor de un millón veces mas brillante que el Sol.

Los astrónomos utilizaron en la investigación una técnica llamada interferometría que combina la luz recogida por múltiples telescopios individuales, recreando un telescopio gigante de más de 140 metros de tamaño.

“Las nuevas observaciones también mostraron que esta estrella tiene una compañera muy cercana, formando un sistema binario que nos ha sorprendido”, describió hoy en un comunicado Olivier Chesneau, líder del equipo internacional de colaboradores de la investigación.

La estrella pequeña, que orbita la hipergigante cada 1.300 días “puede influir en el destino de HR 5171 A, por ejemplo, haciendo que expulse sus capas exteriores y modificando su evolución”, añadió Chesneau.

Las amarillas hipergigantes son muy poco usuales. Solo se conocen alrededor de una docena en nuestra galaxia, y a pesar de la gran distancia que lo separa de la Tierra (cerca de 12.000 años luz), el objeto puede verse a ojo agudizando la vista.

Además, se ha observado que HR 5171 A se ha ido haciendo más grande y enfriándose en los últimos cuarenta años, y su evolución ha sido captada en pleno proceso, algo que se ha conseguido con muy pocas estrellas y puede ayudar a comprender los procesos evolutivos de las estrellas masivas en general.