El Titanic desembarca en Holanda


El Mundo

  • La muestra cuenta las vivencias de sus pasajeros y enseña sus objetos personales
  • También recrea todas las estancias del barco a tamaño real
  • Un documental exculpa del accidente a todos los miembros de la tripulación
El casco del Titanic tras el hundimiento.

El casco del Titanic tras el hundimiento. Semmel Concerts

Actrices, empresarios, políticos, escritores, magnates de los negocios, activistas sociales, cocineros o curas. A bordo del Titanic embarcaron celebridades de la época, pero sobre todo personas que viajaban para reunirse con sus seres queridos o para buscar una vida mejor en América.

Todas sus historias están recogidas en la exposición ‘Titanic: The Artifact Exhibition que se expone en Ámsterdam EXPO hasta el 11 de mayo de 2014.

Por unos instantes, los visitantes del museo pueden ponerse en la piel de los pasajeros entrando en las habitaciones del buque, leyendo sus cartas personales, contemplado sus pertenencias o tocando una parte del casco del barco.

Cuenta la leyenda que la noche del 15 de abril de 1912, mientras el Titanic se hundía, los ocho músicos de la orquesta se dirigieron al salón de primera y entonaron melodías alegres para que los pasajeros no perdieran la calma. Cien años más tarde los turistas pasean por una réplica exacta del café Parisien -de primera clase- mientras escuchan el vals ‘Danubio Azul’ de Strauss o se sientan en una de las mesas del Café Verandach.

Un pasillo alfombrado que da a las puertas de los camarotes de lujo los dirige al interior del barco, a sus comedores, a la gran escalinata, al baño turco, a la sala de lectura y a descubrir el confort de una habitación de primera clase que dista mucho de los minúsculos y hacinados compartimentos de tercera.

A principios del siglo XX el mundo occidental vivía una época de crecimiento, pero también de enormes diferencias socioeconómicas, como las que el público constata que existían a bordo del Titanic.

Diferencias de clase

El pasillo de acceso a los camarotes de primera clase Semmel Concerts

Los pasajeros de primera clase tenían a su disposición un gimnasio, una cancha de squash, un baño turco y la primera piscina climatizada construida en un barco. Un billete para esta clase de lujo costaría hoy unos 42.000 euros, mientras que uno de tercera se podría adquirir por 650 euros.

Además de estas comodidades, el navío contaba con un periódico propio (Atlantic Daily Bulletin), que contenía artículos de prensa, anuncios o informaciones económicas, y con 60 cocineros, entre los que se encontraba un especialista en menús para los judíos.

Los visitantes abandonan la alegría del interior del barco para adentrarse en la inquietante sala del iceberg. Fría, oscura y silenciosa, está presidida por un bloque de hielo auténtico.

En las paredes hay frases de algunos de los supervivientes. Una niña de siete años, Eva Miriam Hart, escribía: “Lo peor que puedo recordar son los gritos, y luego el silencio que siguió. No había nada, solo esta muerte”.

El operador del telégrafo Harold Bride decía: “Yo ni siquiera sentí el choque. No sabía qué había sucedido hasta que el capitán vino”. La posterior desesperación de Bride y de su compañero Jack Phillips se puede imaginar gracias a la recreación de la cabina Marconi desde la que se envió la señal de SOS.

Es el momento de coger asiento en la sala de cine de la exposición para sumergirse en las circunstancias del accidente. Un documental analiza la responsabilidad del radio- operador, que no avisó al capitán del barco a pesar de haber recibido mensajes telegráficos de navíos más cercanos, puesto que no se hallaba con el formato adecuado de comunicación entre los buques de la época.

También se evalúa en la cinta la actuación de los miembros de la tripulación, que estaban esa noche en cubierta para avistar cualquier peligro, o la del capitán que había ordenado navegar a toda marcha para salir cuanto antes de la zona de peligro.

Todos ellos quedan libres de culpa, puesto que la película explica que los cinco compartimentos que aseguraban la estabilidad del barco se inundaron por culpa de la calidad del material de los remaches con el que se unían las láminas de acero del navío.

El recorrido finaliza con la sala memorial en honor a las víctimas del Titanic. Un pequeño banco colocado en medio de la habitación invita a los visitantes a sentarse y a leer los nombres de los pasajeros.

De las 2.228 personas que viajaron a bordo del Titanic solo sobrevivieron 705. El 60% de los pasajeros de primera clase superaron la tragedia. En segunda, lo hicieron el 40%, en tercera el 25% y en tripulación el 23%.

Tras la tragedia del Titanic, las normas de seguridad marítima se modificaron, y obligaron a los barcos a llevar botes salvavidas para todas las personas que viajaban a bordo.

Objetos reales

Unos prismáticos rescatados. Semmel Concerts

La compañía RMS Titanic, Inc ha dirigido ocho expediciones para investigar y recuperar los restos del barco, tras localizarlo en 1985 partido en dos y a cuatro kilómetros de profundidad del Atlántico Norte.

Dentro del casco del navío se hallaron pertenencias de los pasajeros (relojes, joyas, bolsos, ropa, utensilios de aseo, gafas, fotografías, billetes de embarque y maletas), partes del equipo de navegación (platos, copas e incluso botellas de champán) y del mobiliario del barco (un ojo de buey, bancos y el casco del barco).

“Es increíble cómo se han conservado objetos personales como cartas o ropa de los propios viajeros a pesar de que el buque ha estado durante décadas en las profundidades del mar”, explicaba Peter Tabernal, director del museo holandés.

Los perfumes del comerciante Adolphe Saafeld estuvieron más de 90 años en el fondo del océano, pero todavía desprenden su olor. Asimismo, las cartas que el director de la Holland America Line (George Reuchlin) escribió a su familia desde el barco, y el gorro del cocinero de tercera, Edward Hine, también se han conservado.

Entre las curiosidades expuestas destacan unos binoculares descubiertos en 1994, que pertenecieron a alguno de los ocupantes del barco, y las tazas de té de tercera clase, que llevaban impreso el logo de la compañía White Star Line para evitar posibles robos.

Un banco original, construido para que los pasajeros de primera reposasen en las salas del gimnasio, un ojo de buey, que proveía de ventilación e iluminación al interior del barco, y el propio casco del buque están también en la exposición.

Historias de los pasajeros

Más de 1500 personas fallecieron tras el hundimiento del transatlántico, dejando tras de sí historias personales y vidas apasionantes. El constructor del hotel Astoria de Nueva York, creador del freno de bicicleta y coronel en la Guerra Hispano-Americana, John Jacob Astor, viajaba junto a su joven esposa embarazada.

El empresario minero Benjamin Guggenheim, también conocido como el Príncipe de Plata por su afición a este metal se dirigía hacia Nueva York con su amante, la cantante Leonor Aubart.

El capitán del Titanic, Edward John Smith, llevaba 38 años trabajando para la White Star Line, y debía haberse retirado un año antes, pero la compañía lo convenció para que supervisara la primera travesía del Titanic.

Otros pasajeros, como la activista Margaret Brown, pudieron escapar a la tragedia. Fue una de las primeras mujeres en postularse para un cargo político en Estados Unidos. Esta defensora de los derechos humanos permaneció a bordo del Carpathia hasta comprobar cómo los supervivientes se reunían con sus familiares y amigos.

La famosa actriz de cine mudo y modelo Dorothy Gibson también sobrevivió al hundimiento y protagonizó un mes más tarde una película sobre el accidente del Titanic en la que lució la misma ropa que llevaba la noche del accidente.

Como no podía ser de otra manera la exposición termina con un mural dedicado a Millvina Dean. La pasajera más joven del barco se convirtió en la última superviviente del Titanic al fallecer el 31 de mayo de 2009 a los 97 años de edad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s