El fútbol nació entre pintas


Terra.es

  • Se cumplen 150 años de la fundación de la Football Association, la Federación Inglesa de Fútbol que comenzó a regir en toda Inglaterra.

The Freemasons Tavern (hoy Freemasons Arms), el pub donde se crearon las reglas del fútbol

 

‘Famous for everything’ (famoso por todo). Estas palabras reciben a quien visita la Freemasons Arms, un pub inglés clásico y tradicional en su envoltorio victoriano pero con una importancia capital en su interior. Y es que allí, en las entrañas de Londres, en Covent Garden, se creó y legisló en el siglo XIX el fútbol moderno.

Hace 150 años el balón estaba sumido en el caos. Cada colegio y cada región tenía sus propias reglas, más cercanas a su pasado medieval que a su fama de cuna de caballeros. Esto no suponía un problema a nivel escolar y local pero si en la universidad, cuando comenzaban las competiciones interregionales. Unos se regían por las reglas de Cambridge, aprobadas en 1848, pero en el norte de Inglaterra las bases de Sheffield, adoptadas en 1850, también tenían sus adeptos.

Todas estas incoherencias y disidencias terminaron un 26 de octubre de 1863. Entre pintas y comida caliente, once representantes del fútbol de Londres se reunieron en la Freemasons Tavern para adoptar unas reglas comunes. En la primera reunión estuvieron presentes el Barnes, el Kilburn, el War Office, el Forest of Leytonstone, el Crusanders, el Perceval House, el Crystal Palace, el Surbiton y el Blackheath y las escuelas de Kensington y de Blackheath.

Los defensores de un fútbol similar al rugby, con zancadillas, golpes y el uso de las manos, y los seguidores de las reglas de Cambridge, que castigaban la dureza y prohibían que los defensas cogieran el balón con las manos (ya que no existía el portero), discutieron durante seis reuniones hasta que se tomaron medidas en el mes de diciembre de aquel año.

Blackheath, defensor del deporte más rudo y de la utilización de las manos, fue expulsado del conclave y fundó en 1871 la Rugby Union. Separados el fútbol del rugby, nacieron las ‘Laws of Game’ (Las reglas del juego). Se aprobaron 14 nuevas normas, tomando de base el código de Cambridge, y se fundó la Football Association, la Federación Inglesa de Fútbol que comenzó a regir en toda Inglaterra.

Años más tarde se introduciría la figura del portero, del córner, del penalti… pero entre las paredes de la Freemasons Tavern se gestó el fútbol moderno y su primer gobierno, la FA. De esa reunieron nacieron dos deportes que han apasionado durante generaciones a millones de británicos. Fue un camino sin retorno.

Entre recuerdos de aquella reunión y doce tipos de cerveza, los aficionados acuden a ver en sus seis televisiones de plasma los partidos de la Premier League. En sus paredes cuelgan los recuerdos de una cumbre que cambió al balón para siempre. 150 años después, el fútbol no ha caducado. Ahora es planetario. 270 millones de personas lo practican en todo el mundo.

Científicos descubren el «alimento» de las supernovas superluminosas


La Razón

Una supernova captada en el observatorio español de Calar Alto

Una supernova captada en el observatorio español de Calar Alto

Un equipo científico europeo, del Instituto de Ciencias del Espacio (CSI/IEEC), ha dado nuevas claves sobre las supernovas superluminosas (SLSN) en un trabajo en el que consideran que su brillo puede estar alimentado por el campo magnético de una estrella de neutrones.

En el artículo, que publica la revista Nature, los expertos indican que esas explosiones de supernova tan brillantes podrían estar provocadas por estrellas de neutrones que giran cientos de veces por segundo, creando campos magnéticos enormes.

Las estrellas masivas finalizan su vida en explosiones estelares llamadas supernovas, llenando de esta forma el Universo de todos los elementos químicos que se observan y que, según los datos de los científicos, son miles de millones de veces más brillantes que el Sol.

“Hay que tener en cuenta que estas son supernovas muy especiales porque son tan brillantes que pueden ser consideradas como mensajeros del Universo lejano“, han señalado los expertos en el comunicado.

“La luz viaja a través del espacio a una velocidad constante, a medida que miramos más lejos, vemos instantáneas del pasado cada vez más lejano. Si pudiéramos entender los procesos que dan lugar a estas brillantes explosiones, podríamos sondear cómo era el universo poco después de su nacimiento”, agregan.

Hace décadas se descubrió que el calor y la luz de estos eventos tienen su origen en las ondas explosivas y material radiactivo que generan las estrellas masivas cuando, al final de su vida, se desploman sobre sí mismas para dar lugar a una estrella de neutrones o un agujero negro.

Sin embargo, recientemente, se ha descubierto la existencia de supernovas mucho más luminosas (SLSN) que no pueden ser intepretadas de la misma manera: estas supernovas son cientos de veces más brillantes que las supernovas típicas y el origen de sus propiedades extremas es aún un misterio.

“En un número pequeño de los casos, la estrella de neutrones tiene un campo magnético muy potente y gira muy rápidamente sobre su eje, del orden de 300 veces por segundo. A medida que se ralentiza podría transferir parte de la energía asociada al giro a la supernova a través de su campo magnético, haciéndola más brillante de lo normal”, según el equipo, del que forman parte dos astrónomas españolas, Nancy Elias-Rosa y Antonia Morales-Garoffolo.

Los descubrimientos de estas partículas de explosiones estelares han sido posibles gracias a la creación en los últimos años de varios programas científicos que cartografían constantemente el cielo en busca de nuevos tipos de objetos transitorios.

En uno de esos programas Pan-STARRS (Panoramic Survey Telescope and Rapid Response System), se encontraron dos supernovas que resultaron ser de las más brillantes jamás descubiertas.

El equipo científico europeo observó su evolución durante más de un año mientras se apagaban lentamente, y para ello utilizaron algunos de los telescopios más grandes del mundo.

El Instituto de Ciencias del Espacio (CSIC/IEEC) participó con observaciones muy relevantes obtenidas con el Gran Telescopio de Canarias, un telescopio con un espejo de 10 metros de diámetro, ubicado en el Observatorio de Roque de los Muchachos de la isla de La Palma.

Hasta ahora, algunos físicos habían considerado que estos tipos de explosión provenían de las estrellas más masivas del universo cuando, al final de sus vidas, colapsaban sobre sí mismas estallando de manera parecida a una bomba gigante.

Sin embargo, los datos recopilados en este nuevo estudio muestran que estos modelos no concuerdan con lo que se ve y que las SLSN investigadas ahora se pueden explicar mejor si se considera que su brillo es alimentado por un campo magnético de una estrella de neutrones que gira rápidamente sobre sí misma y no por las estrellas supermasivas que se suponía.