El paraíso nazi de los conejos de angora


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  • Himmler ordenó criar a estos animales en unas granjas de lujo con cabinas climatizadas, junto a los campos de concentración donde los judíos eran hacinados

El paraíso nazi de los conejos de angora

En 1941, cuando la Alemania nazi acaba de comenzar su ataque a la URSS, el jede de la SS, Heinrich Himmler, tuvo una de las ideas más extrañas de la Segunda Guerra Mundial: criar a conejos de angora en unas granjas de lujo, que contaban incluso con cabinas climatizadas, al lado de los campos de concentración donde millones de prisioneros eran hacinados, morían de hambre o eran directamente ejecutados. El programa, conocido como la «Operación Munchkin», tenía como objetivo conseguir simplemente las mejores pieles para confeccionar la ropa de los soldados.

Los detalles de este proyecto, al que los historiadores no le han prestado la suficiente atención, se conocieron gracias a un volumen encontrado por un corresponsal encubierto de origen alemán del «Chicago Tribune», Sigrid Schultz, en la casa de Himmler en 1945. El reportero acudió con una unidad de la inteligencia militar de Estados Unidos a la residencia abandonada del jefe de las SS, con la esperanza de encontrar pruebas que probaran su participación en los crímenes de guerra del Tercer Reich. Pero no tuvo suerte, porque los documentos importantes los había escondido en otro lugar.

Sin embargo, encontrándose solo en un granero cercano, Schultz hizo un descubrimiento que años más tarde describiría como «escandaloso»: un libro grande de casi 4 centímetros de grosor, con la cubierta hecha de una piel de conejo suave y una runa de las SS, en cuya portada aparecía, en letras grandes de molde, la palabra «Angora».

El «libro de Angora»

Se trataba de un álbum con 150 imágenes. En la mayoría de ellas aparecían retratados este tipo de conejos de orejas largas y mullidas, con mucho pelo, y que se cree que fueron originarios de Turquía. Junto a ellos, Schultz descubrió un mapa con un registro que contenía nombres inquietantemente familiares: Auschwitz, Dachau, Buchenwald, Sachsenhausen y así hasta un total de 31 campos de concentración nazis.

El corresponsal del «Chicago Tribune» acababa de descubrir por casualidad este extraño proyecto de Himmler que los Aliados desconocían hasta ese momento. Instalaciones de lujo para la cría de conejos de angora, con cabinas climatizados y una alimentación basada en gran cantidad de verduras frescas, que estaban situadas al lado de los campos de concentración establecidos en la Europa ocupada por Hitler, donde se estaba llevando a cabo el exterminio judío. El objetivo último de estos cuidados especiales era producir conejos de un tamaño gigantesco para producir la piel suficiente, y de la mejor calidad posible, para que los soldados alemanes que se estaban adentrando en las heladas tierras soviéticas contaran con la mejor piel en sus abrigos.

Supuestamente, a Himmler se le ocurrió esta idea después de leer acerca de un experimento a pequeña escala que tuvo lugar durante la Primera Guerra Mundial, cuando también se criaron conejos para la producción industrial de la lana con la que confeccionar jerséis de cuello alto, chaquetas para pilotos de combate, calcetines suaves para las tripulaciones de los submarinos y calzoncillos largos para los soldados del ejército.

Himmler y los animales

Era sabido por todos que Himmler, conocido a la postre como uno de los mayores asesinos de la historia, amaba a los animales. Llego a elogiar a los alemanes, en un discurso de 1943, por ser «los únicos que tienen una actitud decente hacia ellos». Puede que sea más exacto decir que tenía una fascinación extraña por la cría de ejemplares, hasta el punto de que estaba planeado crear, por ejemplo, una nueva raza de caballos esteparios más resistentes.

En Buchenwald, por ejemplo, donde decenas de miles de personas morían de hambre, los conejos disfrutaban de una vida muy cómoda y una dieta a medida, en la que eran regularmente examinados por veterinarios, cepillados y esquilados, mantenidos sus establos limpios, cuidados con productos propios de las lujosas tiendas de cosméticos.

Tal fue el mimo con el que eran tratados los conejos de angora que los prisioneros terminaron odiando a los pequeños animales. Querían matarlos y no para comérselos, sino simplemente porque se habían convertido en un símbolo de la SS. La producción de estos conejos se había convertido en un proyecto emblemático para los altos mandos nazis, aunque estuviera resultando una ruina, ya que tras varios años no habían conseguido ni la cantidad ni la calidad que esperaban. Aún a día de hoy, no sabe con exactitud cuando se abandonó finalmente este proyecto.

Las tres almas de Fomalhaut


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  • Descubren que el sistema tiene tres estrellas y no dos como se creía hasta ahora, entre ellas una de las más grandes de cuantas de conocen

Las tres almas de Fomalhaut

ALMA | Una visión del telescopio ALMA de Fomalhaut A y el cinturón de escombros que lo envuelven.

Fomalhaut es un sistema múltiple de estrellas, muy cercano a nosotros y que reviste un especial interés tanto por su inusual planeta como por el polvoriento disco de escombros que lo rodea. Pero se ha descubierto que no sólo es una estrella doble, como pensaban hasta hace apenas unos días los astrónomos, sino triple, y además una de las más grandes de cuantas de conocen hasta ahora. Hay otros 11 sistemas estelares cercanos a nuestro Sol que, como Fomalhaut, están formados por tres o más estrellas, incluyendo el sistema estelar más próximo, Alpha Centauri. Pero ninguno de ellos es capaz de rivalizar con la enorme masa de este sistema único.

Fomalhaut A, uno de los miembros del trío, es también la 18ª estrella más brillante visible en el cielo nocturno, y una de las pocas que cuenta con un exoplaneta que se puede fotografiar directamente y, además, con un disco de escombros y polvo a su alrededor. Se trata de una estrella famosa, que ha aparecido en novelas de ciencia ficción de escritores como Isaac Asimov, Stanislaw Lem, Philip K. Dick y Frank Herbert. Sin embargo, y a pesar de ser un sistema bien estudiado, no fue hasta hace poco que se confirmó que Fomalhaut era una estrella binaria -dos estrellas que orbitan entre sí- aunque esta posibilidad ya se sugirió en 1890. Ahora, en un artículo que acaba de publicar el Diario Astronómico, los investigadores demuestran que una tercera estrella más pequeña, que ya se sabía que estaba en las proximidades, también forma parte del sistema de Fomalhaut.

“Me di cuenta de que esta tercera estrella podía formar parte del sistema hace un par de años, cuando estaba trazando el movimiento de las estrellas en la vecindad de Fomalhaut para otro estudio”, comenta Eric Mamajek, profesor asociado de física y astronomía en la Universidad de Rochester. “Sin embargo, tenía que recoger más datos y reunir un equipo de co-autores con diferentes observaciones para comprobar si las propiedades de la estrella eran consistentes con ser un tercer miembro del sistema de Fomalhaut “.

Analizando detenidamente los movimientos de los astros y con mediciones espectroscópicas, que permiten determinar la temperatura y la velocidad radial, los investigadores fueron capaces de medir la distancia y la velocidad de la tercera estrella. Llegaron a la conclusión que esta estrella, hasta hace poco conocida como LP 876-10, es parte del sistema de Fomalhaut, por lo que ahora recibe el nombre de Fomalhaut C.

“Fomalhaut C se ve muy lejos de la gran estrella brillante que es Fomalhaut A cuando se mira hacia el cielo desde la Tierra”, agrega Mamajek, quien explica que “hay aproximadamente 5,5 grados entre las dos estrellas, que es como si estuvieran separadas por unas 11 lunas llenas para un observador en la Tierra”. Mamajek argumenta que se ven tan separadas debido en parte a que Fomalhaut está relativamente cerca de la Tierra, a unos 25 años luz. Las estrellas que están muy lejos de la Tierra, por contra, parecen estar mucho más cerca en el cielo. Esta sensación falsa de gran distancia aparente podría explicar por qué nunca se había realizado la conexión entre LP 876-10 y Fomalhaut. Además, tampoco se hubiera podido llegar a esta conclusión sin datos astrométricos y de velocidad de alta calidad.

Órbita excéntrica

Los investigadores también tuvieron que demostrar que sería factible que estas dos estrellas interactuaran entre sí, en lugar de moverse de forma independiente. “Fomalhaut A es una estrella tan masiva, de aproximadamente el doble de la masa de nuestro Sol, que puede ejercer suficiente fuerza gravitacional para mantener unida a ella a la diminuta estrella, a pesar de que esta estrella está 158.000 veces más lejos de Fomalhaut que la Tierra del Sol”, comenta Mamajek.

Muchas preguntas acerca de los exoplanetas de Fomalhaut y su disco de escombros aún permanecen sin respuesta. Por ejemplo, los astrónomos están desconcertados y no entienden por qué el exoplaneta conocido como Fomalhaut “b” se encuentra en una órbita tan excéntrica, y por qué el disco de escombros no parece estar tampoco centrado en la estrella Fomalhaut A. Es posible que sus compañeras, Fomalhaut B y C, tengan perturbado gravitacionalmente al exoplaneta Fomalhaut “b” y al cinturón de escombros que órbita en torno a Fomalhaut A. Sin embargo, todavía no se han podido delimitar exactamente las órbitas de Fomalhaut B y C alrededor de Fomalhaut A. Se cree que estas órbitas pueden durar millones de años, por lo que su fijación será un reto para futuros astrónomos.

Mientras Fomalhaut C es una estrella enana roja, el tipo más común de estrellas en el universo, Fomalhaut B es una estrella enana naranja, con alrededor de las tres cuartas partes de la masa de nuestro sol. La edad de estas tres estrellas, que todavía guardan muchos secretos para nosotros, es de unos 440 millones años, aproximadamente una décima parte de la edad de nuestro sistema solar.

Sabino Arana, el vasco que creó todos los nombres


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  • Es el creador de la mayoría de los actuales nombres vascos traduciéndolos de su raíz original

Sabino Arana, el vasco que creó todos los nombres

ABC | Sabino Arana

Sabino Arana fue un político de Vizcaya que ha sido considerado padre del Nacionalismo Vasco y fundador del PNV. Entre sus aportaciones a dicho movimiento político es sonada la creación de la Ikurriña o su propuesta de ortografía euskera.

Pero quizá el legado menos conocido, y no por ello menos importante, que dejó Arana a los vascos fueron los nombres propios de persona. Hasta tal punto, que según podemos leer en el blog «Desde mi roble» en el año 2000 el 40% de los nombres más utilizados en la comunidad eran los inventados por Arana 100 años antes.

Hasta el siglo XX las familias vascas elegían el nombre de sus hijos basándose bien en el santoral cristiano o en los nombres presentes en la propia familia. Sin embargo, Sabino Arana propuso dar mayor identidad al nacionalismo vasco adaptando los nombres cristianos al euskera. En su investigación se dio cuenta que muchos nombres eran adaptaciones fonéticas del latín, por lo que, según su criterio, no reflejaban la esencia del euskera.

De este modo Sabino Arana creó el Calendario Vizcaíno, que fue completado por el Santoral Vasco en el que los nombres de los santos fueron inventados. El método para crearlos consistía en acudir a la raíz original del nombre para después adaptarlo al euskera. Algunos de los rasgos eran incluir el sufijo -a para los nombres masculinos y -e para los femeninos. La polémica no se hizo esperar y algunos de los académicos renunciaron a su puesto.

Con el transcurso de los años los nombres fueron aceptados por los vascos y hoy en día son comúnmente aceptados, como hemos visto. Así tenemos nombres como Josu (Jesús), Koldo (Luis), Lander (Leandro) o Gorka (Jorge). Algunos nombres como Gaizka (Salvador) o Iker (forma masculina de Visitación) proceden de traducciones poco fieles según los filólogos. En el caso de los nombres femeninos se encuentran menos extendidos, aunque algunos como Ane (Ana) o Jone (Juana) son de los más recurrentes.