Las primeras Meninas de Velázquez están en Inglaterra


Cadena Ser

  • Tras 20 años de investigación, el profesor Matías Díaz Padrón, asegura que el cuadro de Las Meninas del palacio de Kingston Lacy, en Dorset, son del maestro sevillano y no de su yerno Martínez del Mazo
  • La semana que viene el Museo del Prado inaugurará una exposición dedicada a Velázquez en la que se expondrá esta obra sin atribuirse a Velázquez. Díaz Padrón afirma que se trata de un boceto o ‘modeletto’ previo a la obra maestra
A la izquierda, Las Meninas del Kingston Lacy (Dorset) y a la derecha, Las Meninas del Museo del Prado- (FUNDACIÓN JUAN DE GOYENECHE)

A la izquierda, Las Meninas del Kingston Lacy (Dorset) y a la derecha, Las Meninas del Museo del Prado- (FUNDACIÓN JUAN DE GOYENECHE)

La investigación del profesor se ha presentado hoy en un acto celebrado en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid, y se convertirá en un libro de próxima publicación. Díaz Padrón afirma que no se trata de una copia, sino de un ‘modeletto’ (fase última para el reconocimiento del cliente y dar paso a la obra definitiva). Díaz Padrón ha señalado: ‘técnicamente, no veo diferencias de estilo entre el modeletto y el lienzo del Museo del Prado: ni en la factura, ni en la formulación corpórea del volumen. Mazo trata sus obras con toques de pincel más frontal y, aunque fiel al maestro, le falta precisión en sus pinceladas, el frescor y la espontaneidad que veo en el modeletto. El trazo recio y preciso en las siluetas y en las luces de las telas contrasta con las pinceladas inconexas de Mazo…los colores son los típicos de Velázquez en ambas pinturas. El ocre del pavimento es igual en una y otra’. Según este experto en arte la ejecución de las Primeras Meninas es transparente y cree que no se necesitan apoyos físico-químicos que puedan aportar nada más, porque está visible la imprimación, igual que en el lienzo definitivo donde el dibujo subyacente se funde con la cuadrícula y encima se cruzan bellas pinceladas de luz y color.La historia de la autoría de este ‘modeletto’ es larga, ya que entre los siglos XVII y XVIII los expertos la atribuían a Velázquez.Al llegar el siglo XIX la crítica lo atribuyó a Juan Bautista Martínez del Mazo, yerno de Velázquez que se convirtió también en pintor de la corte. La autoría a Martínez del Mazo también la mantiene el experto británico Jonathan Brown. Pero Díaz Padrón recuerda que este experto británico insistió en que el cuadro de Santa Rufina, adquirido por la Fundación Abengoa, no era de Velázquez y hoy nadie discute su autoría.

La semana que viene el Museo del Prado abrirá al público la exposición titulada ‘ Velázquez y la familia de Felipe IV’, En la muestra se incluirá este cuadro que origina una nueva polémica artística, pero se presentará como una obra surgida de la mano de Martínez del Mazo.

El mundo tendrá casi 10.000 millones de personas en 2050


La Razón.es

La población mundial alcanzará los 9.731 millones de personas en 2050 frente a los 7.141 millones actuales, según un estudio independiente publicado hoy por el Instituto Francés de Estudios Demográficos (Ined).

Las proyecciones de ese organismo, que realiza sus propios estudios en paralelo a los de las Naciones Unidas o el Banco Mundial, arrojan que para 2100 la población del planeta se situará entre los 10.000 y 11.000 millones de personas.

Para 2050, según las previsiones del Ined, un cuarto de la población mundial estará en África (2.435 millones), más del doble de los 1.100 millones que habitan actualmente en ese continente.

Europa occidental, donde la tasa de fecundidad es de 1,6 niños por mujer, verá recular su población de 740 millones de habitantes en 2013 a 726 millones en 2050.

Gran Bretaña contará con 79 millones de personas, Alemania con 76 y Francia con 72. La Unión Europea (UE) alcanzará los 517 millones de habitantes si se cumplen los pronósticos de ese organismo.

El censo aumentará, en cambio, en América, donde el Ined cree que se pasará de 958 millones de habitantes en la actualidad a 1.228 millones en 2050. Estados Unidos llegará a los 400 millones de personas, Brasil a los 227 millones, México a los 150 y Colombia a los 63 millones, predice ese instituto demográfico.

Mientras, Oceanía verá su población avanzar de 38 a 58 millones.

Pero el continente más poblado es y seguirá siendo Asia, según ese estudio. Es allí donde actualmente viven 4.305 millones de personas y donde en 2050 habrá un censo de 5.284 millones de seres humanos.

En ese horizonte, siempre según el Ined francés, la India será el país más poblado de la Tierra, con 1.650 millones de habitantes y superará a China, cuya población reculará hasta los 1.314 millones de personas.

Nigeria verá su población aumentar hasta los 444 millones de personas, de forma que se colocará tercero en el ránking de los países con más habitantes y superará a Estados Unidos, que tendrá 400 millones de personas para mediados del siglo XXI.

En la actualidad, el país más poblado del mundo es China (1.360 millones) seguido de la India (1.276 millones), Estados Unidos (316 millones), Indonesia (248 millones), Brasil (195), Pakistán (190) y Nigeria (175).

Identificado un retrato de Napoleón Bonaparte pintado por Jacques-Louis David


ABC.es

  • La obra, que fue adquirida en 2005 por un coleccionista privado, fue considerada durante mucho tiempo una copia

Identificado un retrato de Napoleón Bonaparte pintado por Jacques-Louis David

ABC | El retrato de Napoleón Bonaparte pintado por Jacques-Louis David

Un retrato de Napoleón Bonaparte pintado por Jacques-Louis David ha sido identificado en Nueva York por Simon Lee, un investigador de la Universidad de Reading. La obra, que fue adquirida en 2005 por unos 18.000 euros por un coleccionista privado que se encargó de su limpieza y restauración, fue considerada durante mucho tiempo una copia.

Al poco tiempo, Lee pidió al dueño ayuda para intentar autentificar la pintura. La pintura, que se creía perdida, muestra a Napoleón en 1813, en un momento especialmente delicado, ya que los Gran Bretaña y Prusia amenazaban con invadir Francia.

El retrato de Napoleón ahora identificado formó parte de la colección de la familia Borthwick-Norton, en un castillo en el sur de Escocia. Después la heredó Eva Sardinia Borthwick-Norton, quien cedió la obra a la Real Academia Escocesa.

Según Simon Lee a la BBC, «la presencia (de la pintura) en Escocia podría ser una evidencia más de la admiración por el emperador. Al ser retratado con el uniforme de la Guardia Nacional, Napoleón se estaba identificando como el protector y defensor de la nación en un momento en el que Francia estaba bajo una gran amenaza». Lee asegura, además, que «el cuadro buscaba fomentar el patriotismo, pero nunca llegó a un público más amplio, porque tras la invasión aliada quedó fuera de circulación».

Las diez principales supersticiones del mundo del teatro


ABC.es

  • El color amarillo, desear buena suerte o regalar claveles, son sinónimo de mal fario en los escenarios

Las diez principales supersticiones del mundo del teatro

ABC | Una escena de «Macbeth», la obra maldita de William Shakespeare

El mundo de la escena es de natural supersticioso. Hay intérpretes con manías personales muy diferentes -desde quien se santigua antes de pisar la escena hasta quien necesita lavarse los dientes varias veces durante la función-, pero hay una serie de supersticiones y creencias comunes en el mundo de la escena (aunque puedan variar según el lugar y la cultura).

1. El amarillo, color proscrito

El color amarillo está proscrito en el mundo de la escena, e incluso hay quien se pone nervioso si alguien del público lo lleva. Al parecer, nace de la muerte en escena del dramaturgo frances Jean-Baptiste Poquelin, Molière. En febrero de 1673, Molière estrenó «El enfermo imaginario», y vestía de amarillo. En plena representación se sintió indispuesto y pocas horas después moría en su casa. Desde entonces, se considera este color gafe para el escenario. El estreno de «Salomé», de Oscar Wilde, cuyos bocetos de escenografía estaban dominados por el amarillo, acrecentaron su fama, pues la representación pública de la obra fue prohibida en Gran Bretaña hasta 1958. En algunos países, también el morado es sinónimo de mal fario.

2. Prohibido desear suerte

Desear suerte el día del estreno es sinónimo de mala suerte. Para sustituirlo, se utilizan expresiones como «rómpete una pierna» o «Mierda». Las dos tienen origen, al parecer, en el teatro isabelino británico. No está claro el significado de la primera expresión, pero podría referirse a que a los actores, tras una buena actuación, se les arrojaban monedas al escenario; los intérpretes, entonces, se arrodillaban y «rompían la línea de la pierna» para recogerlas. En el caso de la segunda expresión, popularizada en el teatro francés, parece referirse a los excrementos que dejaban los caballos de los carruajes de los asistentes al teatro. Cuanto mayor era la «mierda» alrededor del teatro, mayor éxito suponía para la obra. En Italia también se emplea la expresión «In bocca al lupo» (En la boca del lobo).

3. Macbeth, la obra maldita

Las gentes de la escena evitan decir la palabra «Macbeth» en el teatro, y se refieren a ella como «la obra escocesa». De hecho, existe incluso un ritual en el caso de que alguien la pronuncie para limpiar la maldición: salir del teatro, escupir en el suelo, girar sobre sí mismo tres veces y pedir a gritos poder volver a entrar en la sala. Acerca del origen, tampoco está claro. Hay quien culpa a Shakespeare, por incluir conjuros y maldiciones auténticos en el texto. Otros dicen que a las brujas reales no le gustó el trato recibido en la obra y la maldijeron. Y los más prácticos esgrimen otro argumento: hay tanta violencia y armas en ella que no es difícil que surjan accidentes. El mal fario empezó en el mismo estreno de la obra, en 1606, cuando el actor que interpretaba a Lady Macbeth (en el teatro isabelino no se permitía actuar a las mujeres) enfermó repentinamente y murió entre cajas. Los percances a lo largo de la historia han implicado a actores como Laurence Olivier o Charlton Heston.

4. Prohibido silbar

Silbar en escena es sinónimo de mala suerte. Por lo menos para quien lo haga, ya que la tradición exige que sea despedido. Todo parece provenir de la época en que no había otra forma de comunicación que la voz. Los técnicos trasladaban las órdenes dadas por el director mediante silbidos codificados. Si una persona ajena a ellos silbaba a destiempo, podìa provocar una catástrofe en escena.

5. No regalar claveles

Un clavel sobre el escenario

Si ha pensado enviar flores al camerino de un actor o una actriz -algo que ellos agradecen mucho-, no se le ocurra incluir claveles e el ramo. Esta superstición procede, al parecer, del siglo XIX. Entonces, los teatros contrataban a los intérpretes por temporada y su manera de comunicar la renovación del contrato a una actriz era enviarle rosas. Si, por el contrario, le enviaban claveles, era la sutil manera que tenía el empresario de decirle que estaba despedida.

6. Las plumas de pavo real

Las plumas de este animal están mal vistas no solo en el teatro. Los coloridos dibujos de estas aves, que pueden recordar a un ojo diabólico, parecen tener la culpa de ello: significan mal de ojo. Según la tradición, han ocurrido muchos sucesos desagradables y accidentes en escena con un denominador común: había en ella una pluma de pavo real.

7. Una luz siempre encendida

Nunca ha de dejarse el escenario completamente a oscuras. La razón, los fantasmas. En el mundo del teatro son innumerables las historias y las leyendas sobre fantasmas; la más famosa, la que recogió Gastón Lerroux en su novela «El fantasma de la Ópera». Para ahuyentarlos, siempre permanece una luz encendida en el escenario o entre cajas.

8. Prohibido tejer lana

Los actores pasan en ocasiones muchos tiempos muertos en sus camerinos, esperando salir de nuevo a escena o aguardando en los ensayos; y han de entretenerse con algo. Pero tienen prohibido tejer algo con lana, eso significa mala suerte para todo el reparto de la obra.

9. No a los espejos

Que se rompa un espejo equivale, según el acerbo popular, a siete años de mala suerte, y no solo en el mundo de la escena, donde son sinónimo de mal fario incluso enteros. De todos modos, y supersticiones aparte, los espejos reales son elementos peligrosos encima de un escenario, porque presentan problemas técnicos con las luces, y pueden ser causa de distracción para algún actor o actriz poco concentrados y con hinchazón de ego.

10. El libreto bajo la almohada

Algunos actores, durante el período de ensayos, dormían con el libreto bajo la almohada. No es que se hubieran enamorado del texto o de su personaje, sino que existía la creencia de que así les sería más fácil aprenderse el papel; por el contrario, otros lo consideran signo de mala suerte. En cualquier caso, siempre es más seguro tratar de aprendérselo a base de estudio y repetición.

Hitler ofreció la paz a Churchill en 1941


ABC.es

  • En contra de la versión oficial, el vuelo secreto de Hess llevaba una oferta del «führer» para obtener vía libre para atacar Rusia a cambio de retirarse de Europa occidental

Hitler ofreció la paz a Churchill en 1941

abc | Hitler, durante la Segunda Guerra Mundial

En la noche del 10 de mayo de 1941, se produjo uno de los episodios más sorprendentes y rocambolescos de la Segunda Guerra Mundial: el viaje secreto del lugarteniente de Hitler, Rudolf Hess, a Gran Bretaña. Un pasaje que ha estado siempre envuelto en el más absoluto misterio, bajo la versión oficial de que aquella no fue más que la misión solitaria de un loco desquiciado con afán de protagonismo.Sin embargo, el historiador británico Peter Padfield revela en su último libro, «Hess, Hitler and Churchill: The Real Turning Point of the Second World War – A Secret History» (Hess, Hitler y Churchill: el verdadero momento crucial de la Segunda Guerra Mundial – una historia secreta), evidencias que demuestran que Hess llevaba un tratado de paz detallado de parte de Hitler, en el que ofrecía retirarse de Europa occidental, a cambio de que Gran Bretaña se declarase neutral ante el inminente ataque que tenía planeado realizar sobre Rusia.

De ser cierta, esta teoría desmonta la versión oficial de que Hess había organizado y realizado aquel viaje a espaldas de Hitler, en el más absoluto secreto para evitar que se filtrase hasta él.

Padfield, que ha publicado biografías de otros líderes nazis como el mismo Hess, Himmler y Karl Dönitz, revela un documento de la época en el que un informante asegura que él y otros germanoparlantes fueron llamados por los servicios de inteligencia británicos, para traducirle a Churchill el tratado de paz de Hitler que portaba su lugarteniente en el momento en que fue detenido. Según el historiador británico, que no especifica su nombre, el informante era un académico que trabajó para una de las universidades más importantes de Gran Bretaña y que, antes de morir, redactó dicho documento explicando cómo el grupo de traductores se reunió en la sede de la BBC de Londres, para llevar a cabo la tarea que se le había encomendado.

Un tratado para Churchill

El académico contaba en el documento revelado por Padfield que Hess traía en aquel vuelo «secreto» un tratado de paz compuesto por varias cláusulas escritas en papel de la cancillería alemana. Y que, aunque incluía una traducción al inglés, los británicos quisieron tener su propia traducción del original alemán.Las dos primeras páginas de este tratado informaban con precisión de los planes de Hitler para invadir Rusia si Gran Bretaña juraba declararse neutral. El informante incluso aseguraba que la fecha del ataque había sido establecida. Y a cambio, los nazis se comprometían a retirarse de Europa occidental, manteniendo Churchill de esta forma su Imperio y sus fuerzas armadas intactas.

En definitiva, lo que aquel tratado proponía era un estado de «Wohlwollende Neutralitat», que se traducía como «neutralidad de buenos deseos» entre Gran Bretaña y Alemania.

«Este viaje no fue un complot de su lugarteniente. Hitler había enviado a Hess con un tratado de paz completamente desarrollado, según el cual Alemania evacuaría todos los países ocupados del oeste de Europa», asegura el historiador en «The Telegraph». En este sentido, Padfield cree que el tratado fue rechazado de inmediato por Churchill, porque tiraba por tierra sus esfuerzos de conseguir que Estados Unidos entrara en la guerra y destruyera la coalición formada entre los gobiernos europeos exiliados.

¿Quién va a creerme?

Cuando Hitler supo que su misión había fracasado, despidió inmediatamente a Hess, bajo el pretexto de que era un agente corrupto que le había traicionado realizando aquel vuelo sin su consentimiento. Según la versión oficial, y de acuerdo con la narración que hizo años después Albert Speer, al día siguiente de que Hess fuera capturado, el «führer» dijo: «¿Quién va a creerme de que Hess no ha actuado en mi nombre, que todo lo ocurrido no es algo concertado a espaldas de mis aliados?».

«Churchill podría haber aceptado la oferta, pero hizo una elección moral»

Por supuesto, no se hace mención alguna de este tratado en ninguno de los archivos oficiales que se han hecho públicos hasta el día de hoy, pero Padfield cree que se debe a que este hecho ha sido encubierto durante décadas para proteger la reputación de estas figuras históricas.

«Churchill podría haber aceptado la oferta, pero hizo una elección moral. Estaba convencido de que Hitler, en quien no se podía confiar, no se saldría con la suya. Quería que los Estados Unidos entraran en la guerra para derrotar a Hitler», explica el historiador británico.

Rudolf Hess fue encarcelado por los británicos hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, momento en el cual fue devuelto a Alemania para ser juzgado en el juicio de Nüremberg. De allí fue enviado a la prisión de Spandau , donde murió en 1987. Las autoridades dijeron que se había suicidado, aunque su hijo y algunos historiadores defienden que el Gobierno británico asesinó para proteger sus secretos.