Renuevan la cartografía de Madrid con 10.779 fotos aéreas


ABC.es

  • El Ayuntamiento realiza miles de ortofotos de la ciudad para actualizar el Plan de Urbanismo

Renuevan la cartografía de Madrid con 10.779 fotos aéreas

La Puerta de Alcalá, en una toma cenital tomada hace unas semanas

Durante siete días, un avión Cesna 421 bimotor ha sobrevolado Madrid a 4.000 metros de altura, y disparado más de 10.700 fotos aéreas con una cámara Ultracam-Eagle 2010. Con una técnica de gran precisión, ha obtenido ortofotos de altísima nitidez que descubre todo tipo de edificaciones, lo que permite renovar la cartografía municipal de cara al nuevo Plan de Urbanismo que actualmente se está redactando.

Esta operación ha contado con un presupuesto de 245.901 euros. Aunque la cartografía aérea se renueva cada tres años aproximadamente, en esta ocasión la novedad está en el vuelo fotogramétrico realizado con las técnicas más modernas, que permiten obtener imágenes aéreas con altísima nitidez, solapando cada fotograma en un 80 por ciento con el siguiente.De hecho, si se acerca el «zoom», las fotografías permiten observar detalles increibles.

Estas imágenes permiten conseguir información en tres dimensiones. La gran altura a que se ha realizado el vuelo ha permitido salvar las grandes restricciones de navegación que presenta el espacio aéreo de Madrid, como consecuencia de la presencia del aeropuerto de Barajas.

La cartografía municipal es la base del Visualizador Urbanístico, uan potente herramienta que se puede consultar en la página web del Ayuntamiento de Madrid, de forma libre y gratuita.

«Too Much Johnson», el verdadero debut cinematográfico de Orson Welles


ABC.es

  • La película se proyectará en octubre en Pordenone, ciudad italiana donde fue encontrado el primer trabajo del director de «Ciudadano Kane»

«Too Much Johnson», el verdadero debut cinematográfico de Orson Welles

abc | Una escena del mediometraje «Too much Johnson»

Todos conocemos la historia sobre William Randolph Hearst, el magnate de la comunicación en el que se inspiró Orson Welles para la filmación de su ópera prima, «Ciudadano Kane», y las alabanzas que la han situado como una de las mejores películas de la historia del cine, sino la mejor.

Menos conocido es el debut de Welles como realizador, honor que pertenece a «Hearts of Age», una parodia de ocho minutos que codirige con su amigo William Vance en 1934, y que puede verse en YouTube.

Pero el verdadero debut de Welles en el cine fue tres años antes de «Ciudadano Kane». El cineasta pretendía grabar «Too Much Johnson» para proyectarla en Broadway con su compañía Mercury Theatre, la misma con la que había saltado a la fama tras la emisión de «La guerra de los mundos», y en la que participaron algunos actores como Joseph Cotten, al que quería poner la película por su cumpleaños. Pero Welles nunca terminó la edición de la gran cantidad de imágenes que había tomado para «Too Much Johnson», por lo que cuando el espectáculo teatral abandonó la ciudad, Welles apartó la película y se olvidó de ella.

Según reconoció Welles en una entrevista hace 30 años, él se encontró con el material de nuevo en su casa de Madrid. «No puedo recordar si lo tuve todo el tiempo y lo saqué del fondo de un baúl, o si alguien me lo trajo, pero allí estaba», recordaba el cineasta. «Lo proyecté y resultó estar en perfectas condiciones, sin un rasguño y en una calidad óptima». Pero cosas del destino, durante un viaje de Welles un incendio destruyó su casa y la mayor parte de lo que había dentro. «Too Much Johnson», se había perdido para siempre.

O eso se creía. La película ha reaparecido en el almacén de una empresa de transporte en Pordenone, una ciudad portuaria del norte de Italia, donde el material había sido abandonado en algún momento de la década de 1970. Muchas películas antiguas aparecen regularmente en circunstancias similares, lo que sólo se explica a que es preferible desecharlas antes que dejarlas abandonadas al olvido, pues el nitrato del que están hechas es más inestable a medida que envejece.

Para rematar la historia, en Pordenone se encuentra Cinemazero, una organización cultural que examina regularmente películas clásicas, y que presenta Le Giornate del Cinema Muto, una reunión de expertos y cinéfilos dedicados remover en los rincones más misteriosos de la historia del cine.

Esto ha deparado que el estreno de «Too Much Johnson» sea programado para el 16 de octubre de este año durante el festival que comienza el 5 de octubre. Además, si a fundación encuentra financiación ofrecerá la película por Internet a finales de año.

El sello de Welles

Las partes analizadas de «Too Much Johnson» sugieren a un joven Welles que da muestras de su talento, con imágenes inconfundiblemente suyas, composiciones muy cortas, y un uso frecuente del «ángulo heroico», el posicionamiento de la cámara para mirar al actor como si fuera una estatua sobre un pedestal.

En «Too Much Johnson» nos encontramos con una comedia de enredo en la que un mujeriego llamado Augusto Billings lleva una aventura extramatrimonial bajo el nombre de Joseph Johnson, identidad que cree falsa pero que realmente existe y que pertenece al dueño de una plantación en Cuba, al que conoce cuando huye del marido de su amante.

Por razones que no están claras el metraje fue desechado. Como la obra no tiene mucho sentido sin ella se tomó la decisión de no llevarla a Broadway, para gran decepción de Welles.

Para Simon Callow, director y biógrafo de Welles, el desarrollo más importante del cineasta vino después de la filmación, con Welles encerrado con una unidad de edición en su suite del St. Regis en Manhattan, en un intento desesperado para montar la película a tiempo y salir de la ciudad con la obra puesta a punto.

«Lo mejor que le pasó en ‘Too Much Johnson’ fue que descubrió la edición, y comenzó a ver las posibilidades que tenía», apuntilló Callow. «Sospecho que en ese momento perdió por completo el interés por la producción, pero ójala hubiera continuado su autoeducación en el celuloide».

4.000 esqueletos bajo el metro de Londres


El Mundo

Algunos de los esqueletos desenterrados. | Reuters

Algunos de los esqueletos desenterrados. | Reuters

Cada día miles de pasajeros se suben al metro de Londres sin saber que posiblemente más de 4.000 esqueletos les han estado acompañando en sus viajes durante años. Ha sido gracias a las obras del Crossrail de Londres, el mayor proyecto de infraestructuras que se desarrolla actualmente en Europa, el que ha sacado a la luz los cadáveres del cementerio del antiguo hospital psiquiátrico St Bethlehem Hospital, más conocido como Bedlam.

La obra unirá a partir de 2018 el aeropuerto de Heathrow con el centro de la capital, con la City y Canary Wharf. En ella participan varias empresas españolas como Ferrovial, ACS o FCC. Ha sido en la parte de la que se encarga Ferrovial, en Liverpool Street, donde las excavaciones descubrieron un sinfin de esqueletos de enfermos mentales que no fueron reclamados por sus familias al morir y que fueron enterrados en fosas comunes que ahora resurgen de su descanso.

Las tumbas estaban dispuestas de manera muy parecida a la de los esqueletos de un cementerio de víctimas de la Peste Negra descubierto en el este del barrio londinense de Smithfield en los años ochenta. De hecho, los responsables de la excavación creen que se podrían encontrar cerca de 4.000 esqueletos de víctimas de la peste y de internos del psiquiátrico.

“Debido a su historia, sabemos que este es uno de los más diversos lugares de enterramiento en Londres, una sección transversal real de su gente a través de dos siglos. La preservación ósea es excelente en los hallazgos que ya hemos hecho, y esperamos encontrar descubrimientos muy importantes cuando nos metemos en la fase principal de la excavación”, explica Jay Garver, jefe del equipo de Arqueología.

Los restos pertenecen a algunas de las 20.000 personas enterradas en un cementerio que data del siglo XVI. “Todo el mundo ha estado paseando por la calle de Liverpool durante años y nadie se ha parado a pensar que estaba caminando sobre los cuerpos de una de los cementerios más grandes en Londres”, dijo Nick Elsden, arqueólogo del Museo de Londres que que ayuda a supervisar las excavaciones en Crossrail.

Los restos hallados por el momento serán analizados para estudiar la alimentación y las enfermedades de aquella época y volverán a ser enterrados de forma anónima. Aún así Carver mantiene la esperanza de que la investigación puede ser capaz de identificar a algunas personas. Se sabe que en el cementerio Bedlam se enterraron a importantes personajes, entre ellos a Robert Lockyer, un miembro de un movimiento político del siglo XVII conocido como los ‘Levelers’.

Lockyer fue ejecutado por un pelotón de fusilamiento en la Catedral de St. Paul después de liderar un motín del ejército en 1649, antes de ser enterrado en Bedlam.

Según los datos de los expertos, desde que empezaron las obras en el año 2009 se han realizado unos 300 desenterramientos, y se han trasladado los restos al cementerio de la City de la capital británica.

Además, se han encontrado valiosos objetos de arqueología como una moneda veneciana del siglo XVII o el tramo de una vía romana magníficamente diseñada que probablemente condujo a un puente sobre el río Walbrook. Varios objetos de cerámica, herramientas echas con huesos y otros objetos que ya han sido expuestos al público.

Han encontrado de todo, desde huesos de renos, bisontes y mamuts que datan de hace 68.000 años, hasta los restos de una casa señorial rodeada de fosos, patines de hielo medievales, la pieza de un barco y los cimientos de un astillero del siglo XVIII.