San Juan: el fuerte perdido de España en Estados Unidos


El Mundo

Arqueólogos excavan en el yacimiento donde se han hallado los restos del Fuerte San Juan. | Univ. de Michigan

Arqueólogos excavan en el yacimiento donde se han hallado los restos del Fuerte San Juan. | Univ. de Michigan

En 1567 y 1568, Europa estaba ocupada con la conquista por Inglaterra de Escocia y la rebelión antiespañola en lo que hoy es Holanda. Pero, a 6.500 kilómetros de Europa, en los Montes Apalaches, en la frontera entre lo que hoy son los estados de Carolina del Norte, Virginia y Tennessee, la Historia de la Humanidad estuvo a punto de cambiar para siempre.

Porque, en esa región, a 500 kilómetros de la costa del Atlántico y solo seis horas en coche de Washington, la España de Felipe II trató de llevar a cabo un formidable plan de expansión imperial que hubiera supuesto que todo el sur de EEUU, desde Philadelphia hasta México, hubiera sido parte de lo que hoy es América Latina.

El plan había sido diseñado por Pedro Menéndez de Avilés, el asturiano que había liquidado las dos colonias de protestantes franceses que había en América del Norte y que consolidó el control de España sobre el extremo sureste de EEUU. La idea de Menéndez de Avilés era establecer una cadena de fuertes que comenzara en la colonia de Santa Elena (que está en lo que hoy es la Isla de Parris, en Carolina del Sur, donde hay una gigantesca base de los Marines) y que siguiera, describiendo un arco, hasta las minas de plata del centro de México.

El objetivo era ocupar nada menos que 2 millones de kilómetros cuadrados, o sea, cuatro Españas actuales. Y, aunque es una empresa descabellada, hoy sabemos que estuvo a punto de lograr el éxito. Solo habría bastado para ello con que los españoles hubieran encontrado oro. Y en la región había muchísimo.

La ambición de Menéndez de Avilés

“El proyecto de Pedro Menéndez de Avilés era un ambicioso plan de diplomacia enfocado en el largo plazo. Quería que los fuertes crearan una cadena de control de España, y que también proveyeran de alimentos a Santa Elena”, ha explicado en conversación telefónica a ELMUNDO.es, Robin Beck, de la Universidad de Michigan.

La documentación de la época afirma que se construyeron seis fuertes, y que todos fueron abandonados en un año y medio. Pero los detalles de la operación han estado ocultos durante 435 años. Las colonias españolas en el interior de EEUU en el siglo XVI permanecían en el territorio de las imprecisiones históricas, a pesar de su importancia, puesto que se trata de los primeros asentamientos europeos en el interior de lo que hoy es Estados Unidos.

Hasta el lunes. Ese día, un equipo de arqueólogos de la Universidad de Michigan dirigido por Beck anunció públicamente el resultado de sus excavaciones en el pueblo de Joara, en Carolina del Norte. Joara es un sitio conocido por los arqueólogos. Estuvo habitado entre 1400 y 1600, y en 1540 el extremeño Hernando de Soto lo visitó como parte de su enloquecida expedición por Estados Unidos.

Pero, en uno de los extremos de Joara, el equipo de Beck se encontró con algo inesperado: un foso inequívocamente europeo, con una técnica de construcción y unas características similares a las empleadas en el Imperio Romano. Allí aparecieron seis casas, una de ellas más grande y fortificada. Beck acababa de encontrar el Fuerte San Juan, que existió desde enero de 1567 hasta el verano de 1568.

El fracaso hispano

Según Beck, “la Historia de Estados Unidos podría haber sido muy diferente si el Fuerte San Juan hubiera sobrevivido”. Fundamentalmente, todo lo que está al Sur de la ciudad de Philadelphia podría haber acabado siendo parte del Imperio español y, ahora, de Latinoamérica.

La empresa, sin embargo, fracasó. En mayo de 1568 llegaron noticias a Santa Elena de que el fuerte había sido destruido por los indígenas. El capitán Juan Pardo, que había dirigido personalmente el establecimiento de las plazas, no volvió a intentar nada en el interior del continente. Sin embargo, hoy sabemos que apenas 50 kilómetros separaron el éxito del fracaso del proyecto. Porque a esa distancia del Fuerte San Juan había un gigantesco yacimiento de oro, que no se descubrió hasta 1800, con pepitas de hasta 13 kilos. Si lo españoles lo hubieran encontrado, no cabe duda de que no se habrían ido.

Pero, ¿por qué se marcharon? “Sabemos que en 1605 el gobernador de Florida reclamó información sobre la destrucción de los fuertes”, relata Beck. En San Agustín, la capital de Florida, estaba el único superviviente de San Juan. Se llamaba Juan Martín y Badajoz, y vivía con su esposa, una nativa convertida al catolicismo que había adoptado el nombre de Teresa. Martín explicó que los indígenas habían atacado el Fuerte, y que el y su mujer habían escapado “huyendo de noche por rutas conocidas por los indios”, según explica el arqueólogo.

Las razones de los ataques indios fueron bastante prosaicas: conflictos económicos y sexo. El problema económico se debió a los españoles habían sido tolerados, más que acogidos, por los indígenas. Los entre 300 y 400 indios catauba que habitaban Joara (a la que Pardo bautizó como Cuenca, en memoria de su ciudad natal) dejaron que los españoles se quedaran en una esquina del pueblo porque éstos traían productos que no existían en América. A medida que los españoles se quedaron sin provisiones que intercambiar, los indios perdieron interés en ellos.

El factor sexual

A eso se sumó otro problema. Los 40 españoles del Fuerte no estaban interesados en estrategias diplomáticas, sino en dos cosas muy diferentes: oro y sexo. El primero no lo encontraron. Pero estuvieron a punto. A unos 50 kilómetros de Fuerte San Juan se descubrió en 1799 un gigantesco yacimiento que provocó la primera fiebre del oro de la Historia de EEUU.

Sí encontraron sexo. Y más les hubiera valido haber fracasado en el intento. A juzgar por el relato de Juan Martín y Badajoz, los españoles mostraron un interés acaso excesivo hacia las mujeres catauba, lo que no fue del agrado de los maridos de éstas. El resultado fue un conflicto armado. No sabemos como se produjo éste, pero Beck estima que debió de ser un clásico conflicto como los que afligieron a toda América desde 1492.

Fortificados en su pequeño castillo, y protegidos por un foso de 30 metros de largo, 4 de ancho y dos de profundidad, y con una panoplia defensiva que incluía armas de fuego, los españoles eran invencibles. Todo hace pensar que los indios les engañaron y consiguieron que salieran de su plaza fuerte.

El resto no es Historia. Es, más bien, la Historia que no fue. También, la Historia que se ignora en EEUU -donde solo se reconocen las raíces anglosajonas del país- y en España. Nadie sabe, por ejemplo, que la palabra ‘dólar’ es española, que los jesuitas de España fundaron una misión en la Bahía de Chesapeake al norte de lo que hoy es Washington, ni que el primer fuerte al Oeste del Mississippi se llamó Fuerte Isla, en honor a su fundador, Manolo Lisa, un trampero murciano que se asentó en lo que hoy es Nebraska y que, encima, se casó con la india más famosa de EEUU tras Pocahontas, Sacagawea, que está enterrada junto a Toro Sentado.

Turismo seriéfilo


El Pais

Albuquerque

¿A punto de empezar el mes de agosto y todavía no tienes claro dónde ir de vacaciones? ¿Buscas un destino original? ¿Algo que contar a tus amigos cuando regreses? ¿Te gustan las series? Tenemos la solución: una visita a los lugares que aparecen en nuestras series favoritas. Hay ciudades como Nueva York, Chicago o Los Angeles que ya casi conocemos gracias a las series, pero existen muchos otros destinos seriéfilos. ¿Nos vamos de viaje?

– El Albuquerque de Breaking Bad

Bb

Esta ciudad del estado de Nuevo México ha aprovechado la fama de la serie protagonizada por Walter White para hacer caja en el sector turístico. Aunque la Ruta 66 ya hace tiempo que trae visitantes al lugar, la oficina de turismo de Albuquerque ha aprovechado para organizar tours relacionados con la serie. El BaD Tour recorre en tres horas y media las principales localizaciones de la serie. También han organizado rutas en bici, con cinco recorridos diferentes según el personaje de la serie en el que esté inspirado el camino. Por cierto, en esta ciudad tiene lugar en octubre la concentración de globos más grande del mundo. Igual es un buen momento para ir a la ciudad de Heisenberg y despedir a lo grande la serie.

Los paisajes de Juego de tronos

Dubrovnik

¿Un paseo por Poniente? Una agencia de viajes con sede en San Francisco, Viator, organiza viajes por algunas de las localizaciones más emblemáticas de Juego de tronos. Guías especializados en la serie orientan a los visitantes por las calles de Dubrovnik (Croacia), donde está ambientado Desembarco del Rey en la ficción. Un recorrido de tres horas de duración a pie lleva a los turistas hasta la fortaleza del siglo XI Lovrijenac, donde, entre otros momentos, se grabó la batalla de Aguasnegras. El recorrido por Dubrovnik cuesta 55 euros, y por un poco más se puede contratar una ampliación para visitar también Trsteno Arboretum, los jardines del palacio de Desembarco del Rey. Otra opción es visitar Belfast (Irlanda del Norte). En este caso, y por 85,22 euros, un guía particular te orientará durante unas 9 horas por las cuevas donde Melisandre dio a luz a la sombra asesina, por Ballycastle (donde se ubican las Ciudades Libres) o los lugares por donde Ayra Stark escapó de Desembarco del Rey, entre otros escenarios de la serie.

Se calcula que Irlanda del Norte ya ha ingresado unos 100 millones de dólares en sus arcas gracias al turismo generado por la serie. Pero estos no son los únicos países cuyos paisajes han aprovechado en la serie de HBO. Islandia, Escocia, Malta o Marruecos también aparecen en determinados momentos de la ficción.

 

Perdidos en Hawaii

Lost

Da igual que pase el tiempo: Perdidos sigue teniendo casi el mismo tirón que tuvo cuando todavía estaba en emisión. En Hawaii (qué mejor sitio para ir de vacaciones…) se puede hacer varios tours relacionados con la serie. La web Hawaiian Escapades ofrece varias opciones de rutas para conocer desde otro punto de vista la isla de Oahu, una de las más grandes de Hawai. Si el viaje hasta el océano Pacífico se nos va de presupuesto, otra opción es recorrer el lugar de forma virtual. En la web Lost Virtual Tour comparan las ubicaciones reales con las escenas de la serie en que salían. Aunque no es lo mismo, claro.

 

– Viaje a los tiempos de Downton Abbey

Downton

La mansión de la serie británica es en realidad el castillo de Highclere, un lugar que se puede visitar pero es recomendable informarse antes en su página web (por ejemplo, todas las entradas de venta anticipada de 2013 están ya agotadas, solo quedan las que ponen disponibles cada día allí mismo). Además de la visita al castillo, la web Brit Movie Tours organiza recorridos por las localizaciones que aparecen en este drama de época. La opción que incluye la visita al castillo ya no está disponible para 2013, pero sí el otro tour, que lleva al visitante por Oxfordshire (el pueblo de Downton en la ficción) o por el hogar de la condesa viuda de Grantham. Quien desee profundizar más en la serie puede apuntarse también a un viaje de tres días con el que sentirse como a principios del siglo XX. Esta misma web también ofrece varias rutas relacionadas con Doctor Who en las que se visita Cardiff y otras localizaciones de la serie.

 

– La New Jersey de Tony Soprano

Newjersey

Tras la muerte de James Gandolfini ha resurgido la fiebre por Los Soprano y por recorrer los lugares donde se desarrollaba la acción de la serie. Si se desea descubrir estos lugares por uno mismo, la web www.sopranos-locations.com será la mejor aliada para conocer al detalle dónde está cada sitio. Más cómodo es apuntarse a un tour de 4 horas que sale de Manhattan y te lleva de visita al Bada Bing, a los lugares que aparecen en la cabecera de la serie o al restaurante de la última escena, entre otros puntos míticos. Viator, la agencia de las rutas por las localizaciones de Juego de tronos, también tiene una opción similar (o idéntica) a la que acabamos de comentar.

Un hallazgo en Atapuerca sugiere que Europa lleva poblada 1,4 millones de años


El Confidencial

Detalle del cuchillo de sílex de hace 1,4 millones de años hallado en Atapuerca. (EFE)

Detalle del cuchillo de sílex de hace 1,4 millones de años hallado en Atapuerca. (EFE)

La Sierra de Atapuerca, en Burgos, fue poblada por los predecesores de los seres humanos modernos hace al menos 1,4 millones de años –200.000 más de los que se habían confirmado hasta ahora– y podría haberlo estado de forma continuada desde entonces –y no intermitentemente, como reza la teoría más aceptada–. Son las hipótesis a las que invita el hallazgo de un pequeño cuchillo de sílex tallado hace 1,4 millones de años, el vestigio más antiguo de la presencia de homínidos en el yacimiento.

Este pequeño fragmento de piedra, de unos tres centímetros y con un filo muy definido, ha sido encontrado en la Sima del Elefante, dos metros por debajo del estrato donde se localizó en 2007 una mandíbula que, hasta este hallazgo, era considerada como el rastro fósil más antiguo de la presencia de homínidos en Europa.

Aquel hueso, atribuido originalmente a un miembro de la especie Homo antecessor, fue encontrado junto a 32 herramientas de sílex y tiene 1,2 millones de años de antigüedad. Los huesos del antecessor –una especie definida en 1997 gracias a los yacimientos de Atapuerca– habían aparecido hasta entonces en las excavaciones de la Gran Dolina y su antigüedad iba de los 850.000 a 750.000 años, por lo que el hallazgo de un trozo de mandíbula mucho más antiguo y en la Sima del Elefante obligó a retrasar considerablemente la presencia de homínidos en este asentamiento, y consecuentemente en Europa, hasta los 1,2 millones de años. Hoy se discute que la mandíbula, que perteneció a un individuo de entre 15 y 20 años, fuera en efecto de un Homo antecessor y se espera al resultado de nuevos estudios para concluir si debe atribuirse a esa especie o a otra nueva aún por definir.

De este modo, el cuchillo de sílex presentado en sociedad este miércoles, durante el balance de la campaña de excavaciones de este verano en el yacimiento burgalés, retrasa 200.000 años más la presencia de homínidos en Atapuerca, hasta los 1,4 millones de años, y permite plantear la hipótesis de que su presencia en Europa no fue intermitente, sino continuada desde hace un millón y medio de años, ha dicho Eudald Carbonell, uno de los tres directores de las excavaciones. Tal contradice la teoría, generalmente aceptada hasta ahora, de que el continente fue poblabo por oleadas y permaneció sin homínidos durante largos intervalos, ha añadido.

El asentamiento habría sido permanente al menos en Atapuerca. Un hacha bifaz encontrada en la Gran Dolina relaciona este yacimiento con la Sima de los huesos, de hace algo más de 400.00 años y correspondiente al hábitat del Homo heidelbergensis –una especie descrita sólo en Atapuerca–; un chóper –una piedra de arenisca afilada– de un millón de años permite enlazar los restos de Homo heidelbergensis, de hace 800.000 años, con los más antiguos de Atapuerca, de hace 1,2 millones; y el cuchillo permite acreditar la existencia de asentamientos aún más antiguos –de momento, de 1,4 millones de años–. Los codirectores de Atapuerca han aprovechado la presentación del balance de la campaña de excavaciones de este verano para mostrar también una escápula de un niño de unos seis años que encontraron en 2005 y que han terminado de recuperar. José María Bermúdez de Castro ha explicado que se trata de un tipo de hueso “muy difícil de recuperar” y del que apenas hay ejemplos en el mundo de esta antigüedad.

Tiene poco más grosor que un papel de fumar y estaba adherido a una capa de arcilla muy compactada, por lo que un equipo del Instituto de Prehistoria (IPHES) de Tarragona ha tardado siete años en recuperarlo totalmente.

El tercer director, Juan Luis Arsuaga, mostró en la rueda de prensa un fragmento de parietal de Homo heidelbergensis procedente de la Sima de los huesos encontrado el día anterior, el lunes, que todavía no se había siquiera limpiado. En Atapuerca, reconoce Arsuaga, es un hallazgo modesto, aunque en cualquier otro yacimiento del mundo sería “extraordinario” encontrar un fragmento craneal de más de 400.000 años.

El fósil permite apreciar la parte interior y, por tanto, la forma del cerebro. Ahora estudiarán si corresponde a alguno de los cráneos de los que han encontrado fragmentos o a uno nuevo.Este miércoles también se presentaron ante la prensa los restos más recientes encontrados en esta campaña, especialmente un cráneo de hace 4.700 años encontrado en la cueva del Mirador, que forma parte de un grupo de restos de unos veinte individuos. Pertenece a un hombre de unos veinte años, que tenía una cicatriz por una herida en la parte frontal y una agujero en el hueso de la parte posterior que se debió producir en torno al momento de la muerte. Bermúdez de Castro no descarta ninguna hipótesis sobre el origen de este orificio, que pudo producirse en una pelea o batalla entre grupos, en un intento de curación o como parte de un ritual.

Este año la campaña de excavaciones de Atapueca ha sido más corta y ha contado con un centenar de investigadores, un 20% menos de lo habitual. La del verano que viene también será de un mes para preparar el congreso mundial de prehistoriadores que se celebrará en octubre en la capital burgalesa. Los investigadores confían en poder retomar las campañas de mes y medio de duración a partir de 2015.

 

La Tierra vista desde Saturno


El Pais

La Tierra vista desde Saturno. / NASA/JPL-Caltech/Space Science Institute y NASA/Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory/Carnegie Institution of Washington

Es apenas un puntito, tan pequeño que ha habido que añadirle una flecha. Pero es una de las imágenes más lejanas que se han tomado de la Tierra, a 1.440 millones de kilómetros. Bajo el impresionante ala del anillo de Saturno es difícil sentirse el centro del universo.

La Cassini-Huygens, que es la nave que ha tomado la imagen, despegó el 15 de octubre de 1997. Su objetivo era Saturno. Su lejanía impuso una trayectoria compleja que comenzó acercándola hasta Venus en dos ocasiones y luego a la Tierra para recibir su tercer empujón. Contando ya con suficiente energía, se encaminó hacia Júpiter y después el gran salto hasta Saturno. El 1 de julio de 2004 frenó y comenzó la exploración.

El 14 de enero de 2005 la sonda Huygens se separó de Cassini para posarse en la superficie de Titán, el principal satélite de Saturno. Quedó solo la Cassini. Esta, en 2005, se acercó a Júpiter.

El coste de diseñar, construir, lanzar y operar esta ambiciosa misión ha sido de 3.270 millones de dólares (2.327 millones de euros) (80% Estados Unidos, 15% ESA y 5% la Agencia Espacial Italiana, ASI) y este gasto se ha hecho a lo largo de 19 años, lo que da una media de unos 170 millones de dólares por año, por debajo del presupuesto anual de un equipo de fútbol puntero en Primera División

Recuperan 50 vértebras de la primera cola articulada de dinosaurio en México


El Mundo

Vista general de la cola del dinosaurio. | Afp

Las 50 vértebras completas de la única cola articulada de dinosaurio descubierta en México han sido recuperadas en un yacimiento de Coahuila (norte del país) junto a otros huesos, tras 20 días de trabajo, ha informado el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Los restos pertenecen a un hadrosaurio o pico de pato con cresta de hace 72 millones de años. Fueron encontrados en mayo de 2005 y se empezó a trabajar con ellos el pasado 2 de julio.

El INAH dijo que en los últimos días se logró recuperar 50 vértebras de la cola unidas entre sí, tal como estaban en su origen, así como huesos de las extremidades y de la cadera, entre otros.

El apéndice, de unos 5 metros y bajo el que se espera encontrar el resto del cuerpo, equivale a la mitad de un dinosaurio cuya longitud total se calcula en 12 metros, comentó Felisa Aguilar, de la INAH y directora de la excavación junto a René Hernández, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

La paleontóloga explicó también que la importancia de este esqueleto reside en que es muy raro encontrar este tipo de ejemplares con la mayoría de sus huesos unidos.

La cola fue encontrada en el municipio de General Cepeda, a pocos kilómetros de dos de los yacimientos paleontológicos más importantes de Coahuila.

Será trasladada por partes a un espacio de la cabecera municipal de General Cepeda acondicionado como laboratorio para su limpieza e identificación de los restos, tras lo cual se volverá a armar.

‘Nasutoceratops’: el nuevo dinosaurio narigón y cornudo


El Mundo

FÓSIL | Vivió hace 76 millones de años

Cráneo del 'Nasutoceratops titusi'. | Rob Gaston

Cráneo del ‘Nasutoceratops titusi’. | Rob Gaston

Medía cinco metros de largo, tenía un nariz inmensa y lucía una espectacular cornamenta. Así era el imponente ‘Nasutoceratops titusi’ (que significa ‘narigón de cara cornuda’), el nuevo dinosaurio de la familia de los triceratops que se ha encontrado en el desierto de Utah.

El hallazgo ha sorprendido a sus descubridores, que nunca habían visto un especimen con estos rasgos. “Este dinosaurio nos impresionó por completo. Nunca imaginamos que sería así, hemos encontrado un animal con unas características tan insólitas para este grupo de dinosaurios“, ha explicado el doctor Mark Loewen, paleontólogo de la Universidad de Utah y del Museo de Historia Natural de Utah, en declaraciones a la BBC.

El dinosaurio fue descubierto en 2006, pero se han necesitado varios años para estudiar el fósil con detenimiento. A partir de este detallado análisis, recién publicado en la revista ‘Proceedings of the Royal Society B’, se ha estimado que los restos datan de hace unos 76 millones de años aproximadamente, lo que indica que vivió en la Tierra durante el período Cretácico.

Mina de fósiles

“Los cuernos del ‘Nasutoceratops titusi’ son los más grandes de entre el grupo de los triceratops, con diferencia. Estos se curvan hacia delante y hacia los lados. También sería el dinosaurio de su grupo con la nariz más grande”, asegura el doctor Loewen.

El especimen hervíboro de 2,5 toneladas se encontró en una zona que formaba parte de un continente llamado Laramidia en el territorio que hoy es Norteamérica, una zona que se ha convertido en una auténtica mina para encontrar fósiles de dinosaurio en los últimos años.

El ‘Nasutoceratops’ no se encontró solo, sino que también se hallaron restos de otros tipos de dinosaurios con cuernos y carnívoros, lo que indica que convivían todos juntos en un mismo ecosistema.

Eric Laund, investigador y descubridor de la nueva especie considera que “el ‘Nasutoceratops’ es un ejemplo maravilloso de lo mucho que tenemos que aprender con el mundo de los dinosaurios. Quedan muchos fósiles emocionantes por descubrir en este desierto de Utah”.

El impresionante cráneo del nuevo dinosaurio se expondrá de manera permanente en el Museo de Historia Natural de Utah.

La nueva luna de Neptuno


El Mundo

ASTRONOMÍA | Hallazgo del Instituto SETI

Recreación del planeta Neptuno y sus satélites en órbita. | NASA

Recreación del planeta Neptuno y sus satélites en órbita. | NASA

Un científico del Instituto SETI ha anunciado el descubrimiento de la luna más pequeña hallada en la órbita de Neptuno, la número 14, analizando imágenes tomadas por el telescopio Hubble hace varios años.

La nueva luna, conocida como ‘S/2004 N1’, tiene un diámetro de apenas 19 kilómetros y orbita fuera del sistema de anillos del pequeño planeta a unos 105.250 kilómetros de distancia y ni siquiera fue detectada por el vuelo cercano en 1989 de la sonda ‘Voyager 2’.

Mark Showalter, del Instituto de Investigaciones sobre Inteligencia Extraterrestre (SETI), encontró el leve punto blanco de la nueva luna de Neptuno el pasado 1 de julio, mientras estudiaba imágenes de larga exposición en el sistema de anillos del octavo y último planeta del sistema solar.

Showalter revisó un punto blanco que aparecía insistentemente en más de 150 instantáneas tomadas entre 2004 y 2009 por el telescopio orbital Hubble.

Revisión de 150 fotografías

“Las lunas y arcos del planeta orbitan muy rápidamente, así que se ha tenido que encontrar una manera de seguir su movimiento para poner de manifiesto los detalles del sistema”, ha apuntado. Showalter ha indicado que se trata de algo parecido a “un fotógrafo de deportes que hace un seguimiento de un atleta corriendo: el atleta se mantiene en foco, pero falta la definición del fondo”.

Así, el método implicaba seguir el movimiento de un punto blanco que aparece una y otra vez en más de 150 fotografías de archivo de Neptuno tomadas por Hubble desde 2004 hasta 2009. Fue entonces cuando Showalter notó que ese punto blanco se encontraba entre las órbitas de las lunas de Neptuno Larissa y Proteus y que completaba una vuelta alrededor de Neptuno cada 23 horas.

“Ésta es una luna que nunca se queda quieta en el mismo sitio para que se le pueda hacer una foto”, explicó Showalter sobre la gran velocidad con la que orbita este pequeño satélite.

Los otros 13 satélites

Tras declarar que Plutón no era un planeta en 2006, Neptuno se ha convertido en el planeta más lejano del sistema solar. El mayor de sus satélites es Tritón, con 2.700 kilómetros de diámetro, que además posee una órbita retrógrada, algo excepcional dentro de los grandes satélites. Por su parte, la luna Nereida, con 340 kilómetros de diámetro, tiene la órbita más excéntrica de todos los satélites del Sistema Solar: su distancia a Neptuno varía entre 1.353.600 y 9.623.700 kilómetros.

Antes de la llegada de la sonda espacial Voyager 2, sólo se conocían estos dos satélites, pero la nave de la NASA descubrió otros seis más: Náyade, Talasa, Despina, Galatea, Larisa y Proteo. Estos seis satélites, todos con menos de 200 kilómetros de diámetro, son los más próximos al planeta y poseen una órbita más interior que la de Tritón.

Después de eso, se han descubierto cinco pequeñas lunas más (mediante sondeos telescópicos) entre 2002 y 2003, situadas en órbitas lejanas al planeta, las cuales han recibido los nombres de Halímedes, Sao, Laomedeia, Psámate y Neso. Todas ellas poseen órbitas con elevada inclinación y tres tienen una órbita retrógada.

El nuevo satélite debería ser nombrado siguiendo las convenciones para los satélites de Neptuno (dios romano de los océanos), por lo que se buscaría entre deidades griegas o romanas relacionadas.

Viaje virtual al ‘Gran Cañón’ del Planeta Rojo


El Mundo

ESPACIO | Imágenes de la sonda Mars Express

esa.int

La sonda Mars Express de la Agencia Espacial Europea (ESA) ha captado imágenes del cañón más grande del Sistema Solar, conocido como Valles Marineris, que está en la superficie de Marte y tiene 4.000 kilómetros de longitud, 200 kilómetros de ancho y 10 kilómetros de profundidad.

La ESA ha realizado un vídeo con las imágenes de la sonda, en las que se pueden observar las llanuras que separan los valles, los acantilados o las marchas en la superficie consecuencia de los movimientos de tierra.

En algunas partes del valle, Mars Express ha detectado minerales que contienen agua, lo que sugiere que, en algún momento de la historia del planeta, un río atravesó esos valles.

El cañón también está conectado con la región volcánica de Tharsis, que alberga gran volcán Olympus Mons en el planeta. Durante los periodos de intensa actividad volcánica toda la región sentía presión desde el interior hacia la superficie, lo que ha provocado un enorme estrés en la corteza.

Jean Passini destapa el Toledo subterráneo


ABC.es

  • El investigador francés ha descubierto en la Judería hasta 15 sótanos que albergaban sinagogas de judíos conversos

luna revenga Jean Passini en el sótano de la antigua casa de Samuel Ha Leví

luna revenga | Jean Passini en el sótano de la antigua casa de Samuel Ha Leví

El trabajo del investigador y arqueólogo francés Jean Passini está de actualidad estos días porque ha vuelto a sorprender a los toledanos con uno de sus hallazgos en la ciudad, y es que recientemente ha descubierto en el barrio de la Judería hasta 15 sótanos de casas que albergaban sinagogas donde los judíos conversos a partir del siglo XIV, a pesar de hacerse pasar por cristianos, seguían practicando su religión de manera oculta.

Jean Passini lleva 25 años trabajando como arqueólogo del urbanismo de Toledo y especialmente en casas de la Judería, donde se sitúa su último descubrimiento, al que ha llegado gracias a unos documentos medievales y a la crónica escrita por judíos que se marcharon a la isla de Creta (Grecia) en los siglos XV y XVI. Esta documentación le interesa porque «ofrece un conocimiento de Toledo en la época medieval para tener una planimetría del siglo XV y entender e interpretar el urbanismo judío e islámico».

Tal y como señala, se han descubierto 15 sótanos de este tipo en la Judería y estos datos recabados durante los diez últimos años pueden confrontarse ahora con la información dada por estos judíos. Esos documentos hablan de sótanos con sinagogas donde podían llegar a reunirse hasta 20 personas y su conclusión es que hay dos tipos de estos sótanos: cuando el patio es pequeño se hace con una cúpula octogonal y cuando es grande en forma de paraguas, es decir, una bóveda a partir de un pilar central.

Ejemplos de este tipo de sótanos se encuentran en la Casa de Samuel Ha Leví dos, en la Casa del Judío, dos en la calle de las Bulas, en la plaza de la Alacava, debajo del Museo del Tránsito y en la calle San Juan de Dios. «Investigar estos sótanos es en algunos casos muy complicado, ya que se encuentran en manos de propietarios privados», manifiesta.

Por lo que se refiere al caso concreto de los sótanos de la casa de Samuel Ha Leví, tesorero judío del rey Pedro I, gracias a la crónica de esos judíos huidos a Grecia se ha podido identificar su sinagoga y cuentan que la vivienda se vendió en 1377, durante el reinado de Enrique II de Castilla, y fue comprada por Gonzalo de Mendoza. Señala que la parcela está muy bien delimitada y llega a la antigua iglesia de san Benito, lo que hoy en día es la Sinagoga del Tránsito, justo hasta la calle que separa la casa del Marqués de Villena, que ha desaparecido en su totalidad. Todo ello, en una manzana que linda con los Baños del Zeid o del Ángel.

El investigador francés cuenta que todos estos elementos coinciden en una misma estructura subterránea que hay en esta zona de Toledo, donde existían palacios y casas principales hechas con una misma técnica basada en hacer una plataforma muy grande a partir de reunir cuatro casas sobre una pendiente. Este es el caso de la casa de Samuel Ha Leví, que se construye sobre una plataforma y con sótanos debajo, según los documentos y los restos analizados de los edificios, de las calles y de los portales. «Hasta ahora tenemos documentados el 60% de la planta y del cuerpo», afirma.

España: una arqueología herida de muerte


ABC

  • El pinchazo de la burbuja inmobiliaria dejó al sector sumido en una crisis sin precedentes en España, con infinidad de yacimientos sin excavar y miles de arqueólogos en paro que ven a la disciplina «prácticamente desaparecida»

Imagen de Archivo

«No me olvido de la arqueología, lo que pasa es que con ella ahora no puedo comer y las facturas hay que pagarlas». Diana del Pozo es la presidenta de Colegio de Arqueólogos de Madrid. Tiene 32 años. Empezó a trabajar en la universidad mientras estudiaba Historia y, desde 2004, ha ido enganchando una excavación tras otra. «Hasta que hace un año me quedé en paro, como la mayoría de los arqueólogos, así que decidí montar una tienda de regalos en Alcalá de Henares. No podía esperar más tiempo esperando a que me volviera a llamar», cuenta.

Su caso no es más que uno de los muchos que representan a un sector que en la actualidad se encuentra herido de muerte en España a causa, sobre todo, del pinchazo de la burbuja inmobiliaria que se produjo en 2008. Las consecuencias han sido nefastas para este nicho de la cultura. Hay miles de arqueólogos en paro y los pocos que aguantan sobreviven cobrando sueldos de menos de 1.000 euros. Cientos de empresas del sector cerradas o sin ningún tipo de actividad, completamente ahogadas por las deudas. Y se han quedado infinidad de yacimientos sin poder ser excavados y otros tantos intervenidos en malas condiciones. A poco que uno pregunte dentro del colectivo, las respuestas son siempre las mismas: «La arqueología de urgencia está prácticamente desaparecida», «de los cientos de arqueólogos que conozco han dejado de trabajar prácticamente el 100%», «las condiciones son absolutamente precarias» o «las empresas más grandes han pasado de tener más de 100 arqueólogos contratados a seis».

El «boom» de la construcción a principios de la década pasada significó también el «boom» de la arqueología en España, ya que, cuando se aprobó la Ley de Patrimonio de 1985, los constructores empezaron a estar obligados a contratar el servicio de arqueólogos para prospectar el terreno y excavar los yacimientos que pudieran verse afectados por la obra. «Hay países en los que esta intervención se hace a través de la Administración Pública, pero en España se construía tanto que resultaba imposible. Se decidió entonces que fueran arqueólogos contratados por empresas privadas los que se encargaran. A principios de los 90 surgieron las primeras empresas y, entre 2000 y 2005, se produjo el gran crecimiento», explica la socióloga del CSIC Eva Parga Dans, que en 2009 realizó una encuesta sobre las empresas de arqueología en España.

De 300 a 10.000 yacimientos

En 1975 apenas se llegaba a las 300 excavaciones abiertas en toda España, mientras que en 2005 eran más de 10.000. El número de excavaciones creció tanto como el de las empresas de arqueología, de las que se crearon más del 40% entre 2000 y 2005. Esta fiebre dio empleo en excavaciones a decenas de miles de licenciados en Historia que ahora, con la crisis del ladrillo, han pasado a formar parte de la lista del paro.

«En los últimos 10 años, utilizando la frase del Gobierno, se ha excavado por encima de nuestras posibilidades. Ha sido tan desmedido que se creó la burbuja de la arqueología, hasta que se pinchó junto a la de la construcción. Volver al nivel de trabajo de antes es impensable. Teníamos que haber tenido en cuenta que lo que se estaba haciendo no era real», asegura Jaime Almansa, un madrileño de 29 años que, a finales de 2009, fundó JAS, una empresa de arqueología que ha decidido buscarse las habichuelas fuera de las excavaciones.

No hay que olvidar que durante los años de bonanza económica, la práctica totalidad de los ingresos de la arqueología procedía de la construcción. Por un lado, de la inversión de las constructoras, que se lanzaron sin control a edificar viviendas, urbanizaciones o centros comerciales y tenían que realizar la correspondiente intervención arqueológica previa. Y por otro, de las obras de promoción pública (carreteras, vías del tren, tuberías…) dependientes del Ministerio de Fomento, de los gobiernos regionales o de los ayuntamientos. Pero desde 2008, tanto las constructoras como las entidades públicas «están hundidísimas», comenta Almansa.

El Ministerio de Hacienda acaba de denegar las subvenciones que la Secretaría de Estado de Cultura había concedido a 30 grupos de universidades españolas para proyectos de arqueología. En Castilla-La Mancha, el Gobierno anunciaba hace no mucho el cierre de hasta cuatro importantes parques arqueológicos y, en Alicante, el proyecto sobre el conjunto islámico del Castellar d’Elx lleva dos años parado por los recortes. Son solo uno ejemplos a los que hay que sumar, en el ámbito privado, que el año pasado se construyeron menos del 10% de las 865.000 viviendas que se edificaron en 2006, el máximo histórico, las cuentas no salen ahora para este sector cultural.

Empresas sin actividad

Según los datos provisionales que está comenzando a arrojar la segunda edición de la encuesta del CSIC, han desaparecido el 35% de las 273 empresas de arqueología contabilizadas en 2009. Un dato preocupante que, de todas formas, no es representativo de la realidad, ya que muchos arqueólogos mantienen sus empresas abiertas, pero sin actividad. «Hace poco una arqueóloga me contaba que no tenía ningún trabajo contratado aunque no hubiera dado de baja su empresa», comenta la presidenta del Colegio de Arqueólogos madrileño.

«Hay excavaciones que estaban proyectadas y que se han quedado en suspenso»

«Ya nadie construye. Hay incluso intervenciones arqueológicas que estaban proyectadas y se han quedado en suspenso. Y se han dado casos de constructoras que han quebrado y han dejado empantanadas a empresas de arqueología con 100.000 o 200.000 euros de deuda una vez terminada la excavación», añade Almansa, ahora dedicado principalmente a la edición de libros relacionados con la arqueología, como «Indiana jones sin futuro» (JAS, 2012).

Esa falta de perspectiva es precisamente la consecuencia más inmediata para miles de arqueólogos que se han ido al paro y para los pocos que, por lo menos, han encontrado trabajo en otros sectores que nada tienen que ver con el suyo. Uno de esos casos es Miguel Ángel Díaz, un arqueólogo madrileño de 39 años que llevaba más de una década enganchando una excavación con otra, en algunas de ellas como director, y ahora trabaja en un bar de copas los fines de semana, mientras organiza de manera altruista una jornadas sobre la Guerra Civil en Pinto.

Le echaron de su última empresa hace unas semanas «por causas asociadas a la crisis», cuando estaba llevando a cabo un seguimiento arqueológico entre Ciudad Real y Cuenca, cobrando menos de 1.000 euros a pesar de tener que vivir fuera de su casa. «Dependíamos de una subvención de la Unión Europea que fue retirada, y cuando los ayuntamientos afectados por la obra tuvieron que hacerse cargo de los gastos, no aceptaron y se paralizó», explica Díaz, quien, «aunque está intentando no resignarse», reconoce que de los cientos de arqueólogos que ha conocido, tan solo «seis o siete» siguen en el sector.

Menos dinero, peores resultados

En este caos, hay algo que a los arqueólogos les preocupa tanto como su empleo: las precarias condiciones en las que tienen que llevar a cabo muchas de las excavaciones. «Las consecuencias de la crisis sobre los yacimientos en sí son también terribles. A raíz de la caída de los presupuestos, la calidad del resultado se ha visto afectada. El arqueólogo tiene que hacer el mismo trabajo que hace siete años, pero con menos material, menos personal y en un plazo de tiempo menor. Ya no puede hacer, por ejemplo, todas las pruebas de datación que se necesitan, y eso significa que se pierde un nicho de cultura», subraya Del Pozo, que ha visto como en la última empresa en la que estuvo trabajando había unas 40 personas en nómina y ahora solo queda el dueño.

«He tenido que trabajar en condiciones inadecuadas porque lo presupuestos cayeron un 30%»

«En mi última empresa, he tenido que trabajar en condiciones inadecuadas porque los presupuestos cayeron un 30%. Eso ha afectado a la hora de hacer analíticas como la del carbono 14 o la dendrocronología. La situación de la arqueología desde 2008 hasta ahora es absolutamente precaria y tiene muchas papeletas para desaparecer», comenta Pablo Guerra, otro de esos arqueólogos que acaba de ser despedido tras ocho años trabajando en una empresa que llegó a tener más de 100 arqueólogos contratados durante las obras de la M-30, y ahora solo tiene a seis. Su pecado, no aceptar una rebaja del 28% de un sueldo de 1.300 euros limpios al mes que le hubiera convertido en mileurista, teniendo que trabajar fuera de Madrid. Y eso después de ver como su mujer, también arqueóloga, tuvo que dejarlo hace un par de años porque ya no había trabajo. «Son ejemplos de cómo se encuentra el sector. Profesionales bien cualificados que no pueden dedicarse a lo que se han preparado o cobrando 800 euros netos. Me parece una auténtica vergüenza», critica.

Guerra acaba de plasmar todas estas experiencias en su primera novela, «El hallazgo», en la que relata las andanzas de un doctor en Historia, Lancaster William, que cumple su sueño de ser arqueólogo y, con el tiempo, va desencantándose con la profesión. «Hoy Lancaster no estaría trabajando, pero seguiría buscando trabajo. No se rendiría. En mi caso, de momento me voy a Florencia a quitarme la tesis y el año que viene a Estados Unidos a intentar trabajar», concluye.