De cómo los nazis intentaron bombardear Nueva York


ABC.es

  • El pájaro de plata formó parte del proyecto «Amerika Bomber», por el que querían obtener un bombardero de largo alcance para atacar Estados Unidos desde Alemania
De cómo los nazis intentaron bombardear Nueva York

Prototipo de pájaro de plata

Un ingeniero llamado Eugen Sänger desarrolló un prototipo de avión capaz de albergar una bomba que podría haber arrasado Manhattan. Este denominado pájaro de plata formó parte del proyecto «Amerika Bomber», por el que el Ministerio del Aire Nazi quería obtener un bombardero de largo alcance que fuera capaz de alcanzar Estados Unidos desde Alemania.

El artefacto en cuestión empezó a gestarse en la tesis del joven Sänger, que fue rechazada en 1928, según la revistaIo9. A pesar de ello, continuó trabajando en secreto en su proyecto hasta 1933. El avión que describe se asemeja mucho a uno convencional, pero propulsado por un cohete de gasolina y oxígeno líquido. El avión llegaría a alcanzar una velocidad de 6.200 mph (Mach 10) y podría volar a altitudes de entre 37 y 43 millas, tendría las alas afiladas y debería ser lo más ligero posible. Se adelantó a su época, todas estas descripciones coinciden con el avión de investigación X-15, que se desarrolló en los sesenta.

Cohete bombardero

Sänger llamó a su proyecto «Raketenflugtechnik», pero no conseguía que fuera editado hasta que al final asumió el coste de su publicación, hoy considerada una de las fundadoras de la astronáutica moderna. En 1933 presentó su propuesta del cohete-bombardero al Ministerio de Defensa Austriaco. En ella no entraba en destalles estructurales, pero afirmaba que conseguiría un «vuelo de 5.000 kilómetros, que se llevará a cabo en alrededor de 5.000 segundos a una velocidad media de crucero de 1.000 metros / segundo o 3.600 kilometros / hora».

Entre los años 1938 y 1939 Sänger y su esposa, Irene Bredt, continuaron trabajando en su bombardero antipodal. Construyeron una maqueta de hierro con diversas variaciones con respecto al primer diseño del bombardero motorizado por cohete sub-órbital. Al denominado pájaro de plata, los ayudantes de Sänger le pusieron entonces el apodo de la «plancha», por su curvatura superior y su planicie inferior.

Hacia 1943, Sänger and Bredt habían finalizado el diseño del pájaro de plata. Incorporaría nueva tecnología de cohetes y el principio de levantamiento de masa. En el medio del avión estaría la bodega con bombas que podrían pesar hasta 30 toneladas. Sería capaz de volar grandes distancias por pequeños rebotes en las capas superiores de la atmósfera y soltar las bombas en los momentos más bajos, como al alcanzar Manhattan y después continuar alrededor del mundo hasta volver a su lugar de despegue, donde podría aterrizar.

Afortunadamente para Nueva York el bombardero antipodal nunca salió de la mesa de dibujo. Pero su historia no acabó aquí, ni con el final de la guerra. Pasó a manos soviéticas, quienes la estudiaron detenidamente para usarla contra Estados Unidos, pero volvieron a descartar el proyecto por inviable.

La NASA pierde el contacto durante tres horas con la Estación Espacial Internacional


El Mundo

La Estación Espacial Internacional (ISS).| NASA

La Estación Espacial Internacional (ISS).| NASA

La NASA ha perdido el contacto durante alrededor de tres horas con la Estación Espacial Internacional debido a un problema informático. Así lo ha anunciado este martes la agencia espacial estadounidense, que poco después de anunciar que había perdido la comunicación con la plataforma orbital, aseguró que ya estaba resuelto el problema.

El apagón en las comunicaciones se produjo el martes por la mañana a las 15.45, hora peninsular española. En ese momento, los controladores de vuelo de Houston (en Texas) estaban actualizando un programa informático en un ordenador que hay a bordo de la ISS, pero uno de los sistemas no funcionó correctamente, según explicó la NASA en un comunicado. Tres horas después la NASA ha comunicado que “todos los sistemas funcionan de nuevo con normalidad”.

Los seis astronautas que en la actualidad conforman la tripulación de la ISS (dos estadounidenses, tres rusos y un canadiense) han trabajado conjuntamente con los ingenieros en tierra para restablecer las comunicaciones.

Kevin Ford es el actual comandante de la ISS, la plataforma orbitan en la que viven los astronautas en el espacio y que está situada a unos 400 kilómetros de distancia de la Tierra.