Las mil y una curiosidades del guión de ‘El Padrino’


Vanitatis

Las mil y una curiosidades del guión de 'El Padrino'

En cualquier lista que se precie de las mejores películas de todos los tiempos, El Padrino siempre aparece en las primeras posiciones. Sin embargo, su proceso de creación no fue del todo sencillo. De hecho, Paramount Pictures le ofreció el proyecto a directores como Elia Kazan, Arthur Penn, Sergio Leone, Peter Bogdanovich y Costa-Gravas sin que a ninguno de ellos le entusiasmara mucho la propuesta. Pero, es más, según reveló hace unos años el documental titulado La obra maestra que nunca fue, Francis Ford Coppola también estuvo a punto de rechazar esta obra maestra del cine.

Problemas, problemas y más problemas. Quizá por ello, el guión de El Padrino sea uno de los más solicitados por los fans de la trilogía a los estudios Paramount. “Llevaban mucho tiempo pidiéndonos el guión. Es uno de los más solicitados”, comenta a Vanitatis Antonio Menéndez, director de marketing de Paramount Pictures Home Video, compañía que acaba de lanzar una edición limitado de El Padrino que incluye el guión original en inglés de la primera cinta con anotaciones manuscritas de Coppola, postales inéditas del filme, el árbol genealógico de la familia Corleone y la trilogía en DVD y Blu Ray.

Un guión que cuenta con 160 páginas, 40 páginas más de lo habitual en un guión cinematográfico, y con un peso de casi cuatro kilos. En él, los seguidores de El Padrino podrán descubrir cómo existen escenas de la película que no existían en el guión original. Las primeras de ellas es cuando al principio de la cinta aparece don Vito Corleone en su despacho sentado en su butaca acariciando un gato. Esta escena no salía en el guión ya que fue idea de Marlon Brando, quien antés de entrar a grabar la escena se encontró un gato y decidió utilizarlo.

No fue la única escena que logró modificar Brando. Asimismo, en la escena en que muere don Vito Corleone mientras juega con su nieto, el actor llevaba puestos unos dientes improvisados con recortes de cáscaras de naranja, lo que estaba fuera del guión. Sin embargo, para ganarse la simpatía del niño, el actor decidió jugar con él recortando una dentadura con las cáscaras de las naranjas que estaban en la escena. Esto gustó tanto a Coppola que lo incluyó en la version final de la película.

Tampoco aparecía en el guión, del que se suprimieron todas las referencias a la palabra ‘mafia’, la famosa escena inicial del funerario Bonasera pidiendo ayuda a Corleone no aparecía en el guión original de Coppola, o la escena en la que Vito Corleone se burla de Johnny Fontane imitando sus sollozos.

Pero no sólo encontraran estos cambios de última hora. También habrá tiempo para encontrar los gazapos. Uno de ellos tiene como protagonista al viejo Clemenza. Según revelaba Cinemanía, Clemenza explica a Michael Corleone cómo preparar unos espagetuis perfectos. En el guión se indicaba que había que “tostar un ajo picado”. Sin embargo, Mario Puzo reemplazó el verbo por “freír un ajo picado”. La explicación era que ningún mafioso usaría la palabra tostar.