¡Sorpresa! En Mercurio hay hielo y compuestos orgánicos


 

ABC.es

  • Tres estudios independientes realizados con varios de los instrumentos de la misión Messenger revelan que en el polo norte de Mercurio, el más interno de los planetas del Sistema Solar, existe una gran cantidad de hielo de agua y una misteriosa “capa oscura” de compuestos orgánicos. El espectacular hallazgo se acaba de publicar en Science
¡Sorpresa! En Mercurio hay hielo y compuestos orgánicos

NASA
Cráteres de Mercurio en los que nunca da la luz del sol

Mercurio es el planeta más cercano al Sol. De hecho, se encuentra solo a 58 millones de km, tres veces más cerca del astro rey que la Tierra. Por eso, las temperaturas alcanzan allí valores realmente infernales: hasta los 450 grados en su ecuador. A pesar de eso, la sonda Messenger, de la NASA, acaba de aportar pruebas inequívocas de la existencia de una gran cantidad de hielo en el planeta, oculto en el interior de profundos y oscuros cráteres en su polo norte. Un hielo que, además, está cubierto de compuestos orgánicos.

No es solo uno, sino tres los estudios publicados hoy en Science los que revelan este descubrimiento sensacional y que parece, en principio, al margen de toda lógica: el primer análisis, para el que se utilizó el espectrómetro de neutrones de la Messenger, midió un exceso de hidrógeno en el polo norte del planeta; el segundo se centró en la reflectancia (la capacidad de reflejar luz) de los depósitos polares de Mercurio en una longitud de onda cercana al infrarrojo; y el tercero llevó a cabo el primer modelo detallado de las temperaturas superficiales del planeta, utilizando los datos topográficos que desde hace ya un año está recogiendo la nave. Las conclusiones son abrumadoras: en Mercurio hay agua en abundancia, y ésta se conserva en forma de hielo.

Dada su proximidad al Sol, Mercurio podría parecer el lugar más improbable del Sistema Solar para un hallazgo semejante. Sin embargo, y debido a que la inclinación de su eje de rotación es de menos de un grado, existen regiones enteras (en las zonas polares) que no reciben nunca la luz del Sol. En esas áreas las temperaturas descienden hasta los 185 grados bajo cero. Desde hace ya varias décadas los investigadores consideran la idea de que podría haber hielo de agua (y otros volátiles) confinados allí. Pero hasta ahora se trataba solo de una teoría.

La idea, sin embargo, recibió un gran impulso en 1991, cuando el telescopio de Arecibo, en Puerto Rico, detectó unas extrañas y brillantes manchas de radar precisamente en los polos de Mercurio. Manchas que reflejaban la luz de la misma forma en que lo haría el hielo. La mayor parte de esas manchas, además, procedían precisamente de una región que había sido fotografiada dos décadas antes, en los años 70, por la sonda Mariner 10. Una región llena de profundos cráteres de impacto. Desafortunadamente, durante su misión la Mariner sólo pudo ver menos de la mitad del planeta. Sus datos eran demasiado fragmentarios como para sacar conclusiones sólidas.

La revolucionaria sonda Messenger

Pero la llegada del Messenger a Mercurio (el año pasado) cambió por completo las cosas. La sonda, en efecto, ha podido verificar sin ninguna duda que aquellas manchas brillantes de hace 20 años en el radar de Arecibo coincidían a la perfección con las zonas de sombra polares, que nunca reciben la luz solar. La hipótesis del “hielo mercuriano”, pues, volvía a cobrar fuerza.

Pero los datos del Messenger han ido mucho más allá. No solo hay hielo de agua en el mundo más caliente del Sistema Solar, sino que ese hielo, además, es extraordinariamente abundante. De hecho, es el mayor de los constituyentes de los depósitos de su polo norte y, además de en el interior de los cráteres, existe también muy cerca de la superficie y justo bajo una capa de un extraño “material oscuro” que aparece en casi todos los depósitos minerales y que permite que el hielo se mantenga estable. “La concentración de hidrógeno en la capa enterrada -explica David Lawrence, del Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad John Hopkins y autor principal de uno de los trabajos- es consistente con la existencia de hielo de agua prácticamente puro”.

Por su parte, David Page, de la Universidad de California, aclara la naturaleza del extraño “material oscuro”. Se trata, explica el investigador, de una mezcla de componentes orgánicos complejos,llegados hasta Mercurio a caballo de numerosos asteroides y depositados allí tras los impactos. Ese material orgánico podría haberse oscurecido como consecuencia de la tremenda cantidad de radiación (procedente del Sol) que inunda toda la superficie del planeta, incluso las zonas más oscuras.

Para Sean Solomon, investigador principal de la misión, “durante más de 20 años el jurado ha estado deliberando sobre si un planeta tan cercano al Sol podía tener hielo en abundancia en las zonas de sombra permanente de sus polos. Ahora la Messenger ha emitido un veredicto afirmativo y unánime”.

Sin embargo, estos espectaculares e inesperados datos han suscitado, de inmediato, nuevas cuestiones. «¿Está ese material oscuro de los depósitos polares – se pregunta Solomon- formado mayoritariamente por compuestos orgánicos? ¿Qué clase de reacciones químicas ha experimentado ese material? ¿Puede existir en Mercurio alguna zona aislada en la que esos compuestos se mezclen con agua en estado líquido? Solo si seguimos explorando Mercurio de forma continuada podemos esperar hacer algún progreso y responder a estas preguntas».

 

El asteroide Tutatis se acerca a la Tierra


ABC.es

  • La roca, del tamaño de una montaña y 5 km de diámetro, alcanzará la mínima distancia a nuestro planeta la mañana del miércoles

El asteroide Tutatis se acerca a la Tierra

Tutatis (Toutatis), un asteroide muy bien conocido por los astrónomos, se acercará a la Tierra el próximo miércoles 12 de diciembre. La impresionante roca, del tamaño de una montaña y unos 5 km de diámetro -en comparación, el asteoide que destruyó a los dinosaurios medía 10 km-, no supone ningún peligro, ya que en su máxima aproximación, que sucederá minutos antes de las ocho de la mañana, se situará a 6,9 millones de kilómetros de nuestro planeta (18 distancias lunares), una distancia que puede dejarnos tranquilos. No es la primera vez que pasa a saludarnos. En realidad, lo hace cada cuatro años por estas fechas y en otras visitas se nos ha aproximado mucho más. Por ejemplo, en 2004 lo tuvimos a tan solo 1,55 millones de kilómetros, cuando incluso pudo verse con pequeños telescopios, algo tan extraordinario que no se repetirá hasta 2652.

4179 Tutatis, nombre del dios galo de la guerra y los pueblos, fue descubierto por Christian Pollas en Caussols (Francia) en enero de 1989. Por su proximidad, fue calificado como un «objeto cercano a la Tierra»(NEO, Near Earth Object), con una trayectoria orbital «excéntrica», que lo lleva hasta el cinturón de asteroides, entre las órbitas de Marte y Júpiter, en su máximo alejamiento del Sol y cerca de la órbita terrestre durante su perihelio, cuando está más cerca del Astro rey.

Ha sido muy bien estudiado con radar en 1992, 1996, 2000, 2004, y 2008, y también en una variedad de longitudes de onda ópticas e infrarrojas en 1992 y 1993. Por todas esas observaciones, sabemos queTutatis es irregular y muy alargado. Además, es un objeto muy lento y tiene una rara rotación doble, es decir, gira sobre sí mismo en dos ciclos alternados, uno de 5,4 días y otro de 7,3 días.

Sobrevolado por una nave

En esta ocasión, Tutatis también será fuertemente vigilado por los grandes telescopios y observatorios de todo el mundo, incluidos los deGoldstone (California) y Arecibo (Puerto Rico). Los astrónomos del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA creen que las nuevas observaciones proporcionarán imágenes con mayor resolución del asteroide con un detalle nunca visto hasta ahora.

Además, Tutatis será el blanco para un sobrevuelo de la nave espacial china Chang’e el jueves 13 de diciembre. La sonda fue lanzada originalmente para estudiar la Luna, pero fue desviada el pasado mes de abril para facilitar el encuentro con el asteroide. El sobrevuelo se producirá a una distancia de 300 km sobre el lado orientado al Sol de Tutatis.

Los astrónomos aprovecharán esta oportunidad para estudiar de cerca el asteroide y poder conocer mejor su extravagante comportamiento. El telescopio robótico Slooh Space Camera cubrirá la aproximación mañana a las 21.00 (hora peninsular española), con libre acceso para el público en su web desde las islas Canarias y Arizona. La próxima oportunidad para obtener imágenes de radar de Tutatis no se producirá hasta finales de 2016 y principios de 2017.

El ADN sitúa el origen del éxodo gitano en India hace 1.500 años


El Pais

  • Un estudio genético confirma lo que ya había adelantado la lingüística

gitanos-tribu

El éxodo gitano –la gran marcha que llevó a este pueblo hasta Europa- comenzó hace 1.500 años y tuvo como origen un lugar del norte o noroeste de India. Así lo concluye un estudio del ADN de 13 poblaciones de gitanos en Europa que han elaborado David Comas, de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, y Manfred Kayser, de la Erasmus MC de Rotterdam (Holanda). El trabajo lo publica Cell.

El trabajo ha consistido en una comparación del material genético de individuos de la mayor minoría de Europa: los 11 millones de gitanos. Al compararlo con los habitantes de las zonas de India de donde se cree que proceden y ver qué mutaciones se han producido, se obtiene una especie de reloj biológico que permite datar el momento en que ambos grupos se diversificaron.

Más aún: al ver las diferencias entre los gitanos de distintas partes de Europa se determinó que la expansión en el continente empezó desde los Balcanes hace 900 años.

Las conclusiones son coherentes con las obtenidas estudiando el romaní, y sirve para rellenar los huecos de la historia de los gitanos, ya que este pueblo ha carecido de registros escritos, ha dicho Comas.

“Desde el punto de vista del genoma, los gitanos comparten una historia común única que consiste de dos elementos: las raíces en el noroeste de India y las mezclas con población no gitana de Europa, durante la que han acumulado diferentes mutaciones durante su emigración desde India”, ha dicho Kayser. “Nuestro estudio ilustra que comprender el legado genético de los gitanos es necesario para comprender las características genéticas de los europeos en su conjunto”.

La Tierra nunca duerme


El Mundo

 

  • Imágenes nocturnas del satélite polar ‘Suomi NPP’

La NASA ha mostrado nuevas imágenes nocturnas de la Tierra que ofrecen una visión “sin precedentes” del planeta, en las que se diferencia su brillo natural del creado artificialmente por el hombre en los núcleos urbanos.

Las imágenes fueron presentadas durante la reunión otoñal de la organización American Geophysical Union (AGU), que se celebra en San Francisco (EEUU).

Para hacer esta composición se utilizaron imágenes captadas por el satélite ambiental con órbita polar Suomi NPP, un proyecto conjunto de la NASA y de la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera de Estados Unidos (NOAA, en inglés).

La imagen fue posible gracias al radiómetro de infrarrojo visible (VIIRS, por su sigla inglés), que permite detectar la luz en una amplia gama de longitudes de onda desde los verdes al infrarrojo cercano.

Este instrumento utiliza filtros para observar las señales lumínicas débiles que serían imperceptibles en el espacio tales como las luces de las ciudades, las auroras y los incendios forestales.

Investigar la Tierra de noche

La visión diurna y nocturna de la Tierra es fundamental para la ciencia según indicó Steve Miller, investigador sobre fenómenos atmosféricos de la Universidad Estatal de Colorado para NOAA.

“Por todas aquellas razones por las que necesitamos ver la Tierra durante el día, tenemos también que ver la Tierra por la noche”, dijo Miller en un comunicado en el que destacó que a diferencia de los humanos “la Tierra nunca duerme” y la noche “no es en ningún lugar tan oscura como pensamos”.

Suomi NPP fue lanzado en octubre de 2011 con la intención de mejorar las predicciones meteorológicas a corto plazo e incrementar el entendimiento del cambio climático.

Sus instrumentos permiten realizar predicciones más fiables de las condiciones climáticas, el estado de los océanos y el análisis de la biosfera terrestre.