El MNAC exhibe en una exposición el trabajo de sus restauradores y científicos


El Periodico

  • ‘El museo explora. Obras de arte a examen’ desvela los secretos ocultos de las obras de la colección del centro, como cuándo y de qué manera fueron creadas y las vicisitudes que han pasado

¿Cómo se consiguió poner fecha a la talla románica ‘Cristo del 1147’? ¿Qué proceso creativo siguió Marià Fortuny para realizar su ‘Autorretrato’ del 1858? ¿La policromía de la ‘Majestad Batlló’ es la original? ¿Las tres palomas eucarísticas románicas de la colección del MNAC son auténticas o falsas? ¿Cómo se puede restaurar una escultura de plomo maltrecha como ‘El violinista’ de Gargallo? Estas son algunas de las múltiples preguntas que la muestra ‘El museo explora. Obras de arte a examen’ plantea y responde, desde mañana y hasta el 24 de febrero, en el Museu Nacional d Art de Catalunya (MNAC).

La exposición, realizada con piezas de la colección del museo, documenta y explica 32 casos de investigación y análisis de obras de arte llevados a cabo desde el centro, de la década de los 50 a la actualidad, y pretende explicar aspectos de las obras que normalmente quedan ocultos para el público, además de poner en valor el trabajo que se hace en la trastienda de la pinacoteca. “La muestra no explica el proceso de restauración sino que este actúa de telón de fondo para evidenciar el trabajo de los científicos del museo sobre la creación y las vicisitudes de las obras de arte”, aclara Mireia Mestre, comisaria de la exposición y responsable de restauración y conservación del MNAC.

Se trata de una exposición científica pero extremadamente pedagógica que requiere tiempo para ser vista, de ahí, de la intención de ser didáctica y de su tamaño, grande, que la entrada sea gratuita: “Queremos que el trabajo del museo llegue a todo el mundo”, afirma su director Pepe Serra. Y también se trata de una muestra con una disposición insólita de las obras: no están ordenadas cronológicamente, algunas están de espaldas y otras de cabeza abajo. Aunque también las hay que se exponen de la forma tradicional. El objetivo de todo ello es llamar la atención del aspecto a explicar. Y resolver preguntas.

Aquí van las respuestas a las planteadas en el primer párrafo: En el reconditorio del ‘Cristo del 1147’ había un pergamino con la fecha de la consagración de la pieza. Marià Fortuny calcó un dibujo propio para pintar encima el óleo con su retrato. Debajo de la policromía actual de la ‘Majestad Batlló’ hay otra anterior, de mediados del siglo XII. De las tres palomas eucarísticas que tiene el museo y que creía románicas solo una de ellas es de ese periodo, las demás son posteriores. Y para restaurar la escultura de Gargallo, el MNAC realizará un tratamiento de plasma y le cambiará el alma de madera por un alma de material inerte.

Europa colaborará con la NASA en la construcción de la nave ‘Orión’


El Mundo

Jean-Jacques Dordain y los representantes de los países de la ESA durante el consejo de Nápoles.| ESA

La grave situación económica que atraviesa Europa había creado incertidumbre sobre los compromisos que los 20 países que forman parte de la Agencia Espacial Europea (ESA) adoptarían durante el consejo ministerial celebrado en Nápoles del 20 al 21 de noviembre. Finalmente, han acordado asignar un presupuesto de 10.000 millones de euros para las actividades espaciales y los futuros programas durante el periodo 2013-2017. El próximo consejo ministerial se celebrará en la primavera de 2014.

El director general de la ESA, Jean-Jacques Dordain, ha calificado el encuentro como un éxito, pese a la difícil coyuntura económica que atraviesa Europa. En su opinión, los acuerdos alcanzados suponen un reconocimiento a las actividades espaciales y a la importancia de la “inversión, la innovación y la eficiencia” para lograr crecimiento y competitividad, según explicó durante la rueda de prensa posterior a la reunión, transmitida a través de la web.

Por lo que respecta a la contribución de los países, España, que adeuda a la ESA 164 millones de euros y hasta ahora era la quinta potencia europea del sector espacial, aportará a la Agencia la mitad del presupuesto que destinó en 2012, que ascendió a 200 millones de euros. A falta de conocer los programas opcionales concretos en los que España participará, su aportación rondará los 100 millones de euros.

La reducción del presupuesto destinado al sector aeroespacial ha sido criticado en los últimos días por científicos y empresarios, pues lo consideran insuficiente para mantener sus actividades. Cada país recibe de la ESA contratos para sus empresas y centros de investigación en función de lo que invierte, por lo que reducir el presupuesto supondrá en la práctica la pérdida de contratos, que serán asignados a las industrias de otros países.

Más de 12.500 personas han firmado ya una carta al ministro de Industria, José Manuel Soria, para pedirle que “no desmantele un sector clave para el futuro” de España. Según sostienen en esta petición, lanzada por dos investigadoras del centro E-USOC, asociado a la ESA, “el sector en España factura tres veces más que los retornos de la ESA y ha experimentado un crecimiento superior a la media europea”.

El ministro José Manuel Soria no acudió a la reunión de Nápoles “por razones de agenda”, según señaló un portavoz del ministerio a este diario. En su lugar acudió al consejo Luis Valero, secretario general de Industria.

A diferencia de España otros países han decidido aumentar su inversión. El de Reino Unido ha crecido en un 25%. También ha aumentado la aportación de Alemania, Irlanda, Bélgica y Portugal.

Todos los países se han mostrado a favor de seguir explotando la Estación Espacial Internacional (ISS) y han asegurado su financiación para los años 2013-2014. Reino Unido, que hasta ahora había declinado invertir en la ISS, se ha sumado este año.

Colaboración con la NASA

Los ministros también han dado luz verde a la participación de Europa en el desarrollo de la cápsula Orión (Multipurpose Crew Vehicle, MPCV), el próximo vehículo tripulado de la NASA. Tras la jubilación de la flota de transbordadores, los astronautas estadounidenses dependen de las naves rusas ‘Soyuz’ para viajar a la Estación Espacial Internacional hasta que termine el desarrollo de su nueva cápsula. En concreto, Europa financiará el módulo de servicio de esta nave. Una decisión estratégica que permitirá a los europeos contribuir de forma crítica a la construcción de un vehículo diseñado para las futuras misiones de exploración.

Uno de los aspectos que centró las negociaciones fue el debate sobre el futuro de los lanzadores Ariane. Había que optar por mejorar el actual cohete lanzador ‘Ariane 5’, como quería Alemania, o centrarse en el desarrollo de la nueva, ‘Ariane 6’, como pretendía Francia. Los lanzadores europeos van a tener como gran competidor al ‘Falcon 9’, desarrollado por la empresa privada estadounidense Space X. Este cohete estadounidense ofrecerá precios más bajos a los operadores de satélites y permitirá lanzamientos individuales (el alto coste de poner en órbita satélites con el ‘Ariane 5’ lleva a que normalmente se lancen dos satélites juntos, un requisito que en ocasiones retrasa en varios meses el despegue).

De momento las misiones de prueba del ‘Falcon 9’ que ha llevado a cabo con la cápsula espacial ‘Dragon’ han sido un éxito. Países asiáticos, como India, también se han convertido en rivales de la industria europea, pues están llevando a cabo lanzamientos de satélites a precios muy competitivos.

Finalmente, la ESA ha acordado continuar con el desarrollo de adaptación del ‘Ariane 5 ME’ e invertir en los estudios para definir el ‘Ariane 6’. La decisión sobre la continuidad de ambas lanzaderas se tomará en el consejo ministerial de 2014.

Los satélites de telecomunicaciones son el pilar de la industria espacial europea. Según datos de la ESA, en la última década han acaparado el 35% del mercado, frente al 20% de la década anterior. Los ministros han asegurado la financiación del programa ARTES (Advanced Research in Telecommunication Systems), que se encarga de convertir los resultados de los proyectos de investigación y desarrollo en sistemas y productos comerciales.

Por otro lado, los ministros de los 20 países miembros han respaldado todos los programas propuestos para la observación de la Tierra, como EOEP-4, GSC-3 y Metop-SG.

Programa científico

Por lo que respecta al programa científico, se ha confirmado la realización de la misión Gaia, que será lanzada en 2013 para realizar un mapa y un censo de estrellas de nuestra galaxia, de LISA Pathfinder y BepiColombo, una misión a Mercurio cuyo lanzamiento está previsto para 2015.

También se ha renovado la contribución de los estados miembros a los gastos de explotación del Centro Espacial de la Guayana francesa, el principal puerto espacial de Europa. Asimismo, se ha aprobado una declaración política para “definir cómo se puede obtener de la Agencia Espacial Europea el máximo beneficio para Europa”. Según indica la agencia en un comunicado, “el objetivo es capitalizar las capacidades y los logros de la ESA al tiempo que se aprovechan al máximo las políticas de la Unión Europea”.

Además de los 20 países miembros de la ESA y Canadá, que participa en algunos de los programas, asistieron al consejo de Nápoles observadores de siete de los 9 países de la Unión Europea que aún no forman parte de la ESA (Estonia, Hungría, Chipre, Letonia, Lituania, la República Eslovaca y Malta).

Hasta ahora la contribución de España a la ESA era de unos 4 euros por habitante y año. La media europea es de unos 10 euros. Si el cálculo se realiza por contribuyente, la inversión española es de 7,5 euros, frente a los 20 de media en Europa y los 83 de EEUU.

El sector aeroespacial español da trabajo a unas 5.000 personas, 3.200 de forma directa, y genera unos beneficios de 700 millones de euros anuales.