El Mundo

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Arca de la Alianza se encuentra a unos 40 kilómetros de San Francisco. Y el Santo Grial, una estantería más arriba. Estamos hablando de los tesoros de Indiana Jones, que se conservan, juntos a otras reliquias de ‘La Guerras de las Galaxias’, en los Archives Buildings del Rancho Skywalker. La mansión que el director de cine y productor George Lucas compró en los años 70 para que los artistas de los efectos especiales pudiesen crear tranquilos, lo más lejos posible de los estudios de Los Angeles. Cosas de la vida, el valle donde se encuentra el rancho se llama Lucas Valley, aunque no porque el famoso director decidiese instalarse allí.

En la bahía de San Francisco hay unas 60 empresas que se dedican exclusivamente a la animación digital, sea para efectos especiales de cine o para videojuegos. Pero cuando George Lucas decidió comprar la finca todo eso era pionero. En los Ochenta, cuando se rodaron las primeras tres entregas de la saga de Indiana Jones, ‘ni siquiera se imaginaban las posibilidades que ofrecen los ordenadores. Los efectos especiales eran entonces un trabajo de equipo y artesanal’, recuerda Dennis Muren, animador que, en 1985, ganó el Oscar a los mejores efectos especiales por ‘Indiana Jones y el templo maldito’.

El arqueólogo es un personaje muy querido en Skywalker, ayudan sus seis estatuillas de los Academy Awards. Pero las bocas se cierran frente a la pregunta de si habrá una nueva aventura del profesor Jones [vea el especial Indiana siempre Junior].

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