¿Qué fueron las Cruzadas?»: la hora de la verdad


ABC

Acantilado recupera el clásico del experto Jonathan Riley-Smith

«¿Qué fueron las Cruzadas?»: la hora de la verdad

Las Cruzadas son uno de los mitos fundacionales de la civilización occidental, y también de los islamistas más radicales como los de Al Qaeda que consideran que aún estamos inmersos en ellas.

Durante siglos, los reinos cristianos, espoleados generalmente por el Papa, quisieron reconquistar Jerusalén y Tierra Santa para la Cruz y la Cristiandad. Unas veces lo consiguieron, otras fueron masacrados. Fue una lucha religiosa cuyas motivaciones, al menos a este lado del Mediterráneo, no siempre fueron las mismas, ni tan siquiera igual de puras y honestas.

Quienes había que se embarcaban en la Cruzada huyendo de un panorama poco favorable en su propio reino, en su propio ducado, condado o feudo. Otros se apuntaban porque habían nacido y crecido guerreando y apenas si sabían hacer ya otra cosa. Los vasallos obedecían a su señor, y de paso esperaban labrarse algún futuro. Otros eranhombres de acción nacidos para matar. Otros, auténticos cuerpos guerreros de elite de la Edad Media, pertenecían a las Órdenes Religiosas Militares, otros actuaban de buena fe, esperando ser gente valiente, cabal y aguerrida que ansiaba ganarse el Paraíso. Y otros, como los españoles, vivieron su particular Cruzada durante más de siete siglos y la llamaron Reconquista.

El cine, la literatura (ahí está ese «Ivanhoe», de Walter Scott, por ejemplo), la pintura, los historiadores, los sociólogos… a lo largo y ancho de los tiempos todas las ramas del saber han querido sentar cátedra sobre lo que fueron y significaron aquellas campañas.

Se dan por cuatro las llamadas Cruzadas Mayores, pero oficialmente los historiadores están más o menos de acuerdo en contar hasta ocho e incluso nueve, aunque otras operaciones militares de gran calado también recibieron el nombre de cruzada. La última, probablemente, la organizada por la llamada Liga Santa, una alianza auspiciada por Felipe II con un puñado de aliados (los Estados Pontificios, Venecia, Génova, Saboya y la Orden de Malta) para combatir en el Mediterráneo al Gran Turco y que acabaría con la victoria cristiana en Lepanto.

Uso y abuso de las Cruzadas

Ante tal caudal de información y desinformación, de tergiversaciones y exageraciones, nada mejor que recabar la ayuda de una guía sobre las Cruzadas escrita por uno de los grandes expertos en la cuestión, el historiador Jonathan Riley-Smith, que ha dedicado media vida a ser un auténtico cruzado de la Historia y a poner algo de luz en esta peripecia humana, religiosa y militar que tantos (mayormente los movimientos imperialistas y colonialistas europeos del XIX) han intentado usar en beneficio propio.

En 1977, Riley-Smith publicaba el gran mapa para guiarnos por este descomunal territorio:«What were the Crusades?», libro fundamental que Riley ha ido perfeccionando y adecuando desde entonces, hasta llegar ahora a una fantástica versión en castellano de Acantilado y titulada sencillamente «¿Qué fueron las Cruzadas?».

El resultado es un libro preciso, exacto, conciso, claro y preclaro que en apenas 140 páginas nos sirve de faro y de guía para recorrer el camino, la vida y milagros, los pecados y abusos, los errores históricos, las batallas, los vivos y los muertos ,de aquello que llamamos las Cruzadas , una palabra que todavía resuena en nuestro corazón y en nuestro cerebro como el galopar de una partida de templarios.

Ir al espacio para proteger la Tierra


El Pais

  • El ambicioso programa GMES espera que la UE clarifique su financiación para 2014-2020
  • El primer satélite de la serie Sentinel, casi listo para el lanzamiento

El espacio no es solo un entorno muy favorable para mirar hacia fuera, hacia las estrellas, o para poner satélites que facilitan la comunicación global. Tan importante como la astronomía espacial o el intercambio de información, y con enorme impacto inmediato en la vida cotidiana de los ciudadanos, es la observación de la Tierra, la mirada de los satélites hacia abajo, hacia el planeta. La vigilancia de la evolución de los hielos en océanos y montañas, la expansión de la urbanización en el territorio, la contaminación, el cambio climático, el control de buques o la gestión de recursos ante de los desastres son algunas de las múltiples aplicaciones de estas tecnologías espaciales. Y se consideran tan estratégicas como para que la UE y la Agencia Europea del Espacio (ESA) hayan puesto en marcha un ambicioso programa conjunto, denominado GMES (Observación Global y Seguridad Ambiental).

Los primeros satélites Sentinel de GMES estan casi listos y el sistema está funcionando en su primera fase con algunos medios y prototipos. Ahora ha llegado el momento de lanzar el programa a gran escala. Para ello hace falta que la UE concrete la financiación de 5.800 millones de euros (de 2014 a 2020) y los responsables de GMES contienen la respiración a la espera de esa decisión presupuestaria difícil en tiempos de crisis. Para concretar la situación y clarificar las perspectivas, la Comisión Europea y la ESA han celebrado recientemente en Copenhague una conferencia de expertos en la que se han puesto al día los planes y se han abordado las incertidumbres.

“Estamos a solo 15 meses del lanzamiento planeado del primer satélite Sentinel, pero todavía no sabemos si habrá financiación para la operación más allá de 2014”, declaró Volker Liebig, director de programas de observación de la Tierra de la ESA, en la citada conferencia, GMES en Acción.

El sistema está diseñado para cubrir diferentes áreas de vigilancia y predicción del estado del planeta: medio marino, tierra y atmósfera, además de cambio climático y una sección orientada a la actuación ante emergencias. GMES está compuesto por equipos de toma de datos de múltiples fuentes, desde satélites en órbita terrestre y aviones, hasta sensores en el suelo y en el océano, así como medios para procesar los datos y suministrarlos a los usuarios.

Hasta ahora se han invertido 3.400 millones de euros, financiados al 50% por la UE y los países miembros de la ESA (incluida España) en el periodo 2001-2013, y se han construido o están en marcha cinco de los satélites Sentinel, explicó Joseph Aschbacher, responsable del programa GMES en la agencia espacial. Para la operación hacen falta 640 millones anuales desde 2014 a 2020 más la construcción de los satélites restantes, añadió. Se venían barajando dos propuestas en liza, una de incluir la financiación de este programa en los presupuestos globales de la UE y otra de abrir un fondo separado con las contribuciones específicas de los países a este programa, lo que supondría mayor incertidumbre. Tras la reunión de Copenhague, la presidencia danesa ha propuesto formalmente la primera opción, que se debatirá en el Consejo Europeo del próximo día 26.

De la importancia de este programa de observación de la Tierra habla el hecho de que GMES y Galileo (el GPS europeo) sean los dos grandes proyectos en marcha de colaboración plena entre la ESA y la UE. “El retorno económico estimado de la inversión [en GMES] es impresionante. Por cada euro invertido se generarán cuatro”, señaló en la reunión Paul Weissenberg, director adjunto de la Comisión Europea. Otros expertos ampliaron hasta 10 euros por euro invertido los retornos que podrá generar este sistema si se cuentan los beneficios indirectos.

Un objetivo esencial de GMES es la ecología, en general, y el cambio climático en particular. La directora de la Agencia Europea de Medio Ambiente, Jacqueline McGlade, se mostró en Copenhague como una firme defensora del sistema. “Queremos cuantificar los parámetros medioambientales y el GMES es observación global que nos permite poner ante los políticos los datos para que actúen en consecuencia”, dijo. En su fase de arranque, el GMES ha sido, sobre todo, desarrollo tecnológico e industrial, así como obtención de datos fundamentalmente útiles para el estudio y seguimiento del cambio climático, señalaron los expertos. Los usuarios son, por ahora, casi todos institucionales, es decir, organismos públicos que recurren a datos del sistema para hacer seguimiento del uso del territorio, control de cultivos, vigilancia de la contaminación, etcétera. Pero en su fase de plena explotación se espera que se potencie la actividad económica privada como usuario de GMES.

Medir el viento y el Sol

Los molinos de energía eólica, las tecnologías maremotrices y los huertos solares “necesitan datos medioambientales para hacer las estimaciones de los recursos a explotar, durante el diseño, y para controlar su producción y optimizar sus resultados, durante su explotación, así como hacer las evaluaciones de impacto”, dijo en la reunión de Copenhague Yann-Hervé de Roeck (France Energie Maritime). Para obtener toda esa información, los satélites son clave.

Las aplicaciones de la observación de la Tierra desde el espacio son numerosas. Por ejemplo, la vigilancia de vertidos contaminantes en el mar (casi 11.000 entre 2007 y 2011 fueron detectados por la Agencia Europea de Seguridad Marítima) y la identificación de los buques responsables cuentan con los ojos espaciales.

También ante desastres naturales, como inundaciones, terremotos, incendios, etcétera, se utilizan los medios en órbita para evaluar daños y para organizar la ayuda. Incluso para prestar ayuda sanitaria a poblaciones que carecen de ella, es de gran utilidad una red de observación basada en satélites, explicó Mathieu Sovart, de Médicos sin Fronteras.

Europa da luz verde al ‘ojo cósmico’ más grande del mundo


El Mundo

Recreación del aspecto del futuro telescopio E-ELT .| ESO

Recreación del aspecto del futuro telescopio E-ELT .| ESO

El Consejo del Observatorio Europeo Austral (ESO) ha aprobado el inicio del programa para construir el mayor telescopio del mundo. El ‘European Extremely Large Telescope (E-ELT) estaré ubicado en Cerro Armazones, en el norte de Chile, cerca del Observatorio Paranal de ESO, y será el ‘ojo’ más grande del mundo para mirar al cielo.

España fue uno de los países que aspiró a albergar sus instalaciones aunque Cerro Armazones venció en abril de 2010 a la candidatura del Roque de los Muchachos, en la isla canaria de La Palma.

El E-ELT será un potente telescopio de espejo segmentado de 39.3 metros de diámetro. Está previsto que comience su trabajo científico a principios de la próxima década. “El E-ELT mantendrá a ESO en una posición predominante durante las próximas décadas y dará lugar a unos extraordinarios resultados científicos”, afirmó el presidente del consejo de ESO, Xavier Barcons.

Durante la celebración del consejo de ESO en la sede central la Organización en Garching (Alemania), todos los países miembros expresaron su total apoyo al proyecto E-ELT y aprobaron la resolución para autorizar el comienzo del programa de desarrollo del E-ELT y su primera batería de poderosos instrumentos.

Según explica ESO en una nota de prensa, para aprobar el comienzo del programa, era necesario que dos tercios de los países miembros (por lo menos diez) votaran a favor. En la reunión del Consejo, Austria, la República Checa, Alemania, Holanda, Suecia y Suiza votaron a favor del comienzo del programa del E-ELT. Cuatro países votaron a favor en referendum (Bélgica, Finlandia, Italia y Reino Unido). Los cuatros restantes países miembros se encuentran trabajando activamente para sumarse al programa en un futuro próximo.

1.083 millones de euros

Hasta que las contribuciones comprometidas por todos los países miembros superen el 90% de los 1.083 millones de euros del costo estimado de finalización (según cifras de 2012), no se efectuará ningún otro gasto en elementos del proyecto que no sean las obras civiles iniciales, tal y como establecen los principios de financiación aprobados por el Consejo a finales de 2011.

De acuerdo con el plan actual, dentro del próximo año deberán ser aprobados los primeros grandes contratos industriales para el E-ELT, y estar asegurada la mayor parte de la financiación. Se espera que esto deje suficiente tiempo para cumplir con las condiciones: las confirmaciones por parte de Bélgica, Finlandia, Italia y el Reino Unido; la incorporación de los restantes países miembros al proyecto; y finalmente, la culminación del proceso de ratificación de Brasil.

Los primeros contratos para el proyecto ya han sido asignados, como el que estudiará en detalle el sofisticado espejo adaptativo M4 para el telescopio.

El trabajo de diseño detallado del trazado de la ruta a la cumbre del Cerro Armazones, donde se ubicará el E-ELT, también está en marcha y se espera que algunos de los proyectos de construcción comiencen a lo largo de año. Estos incluyen la preparación de la carretera de acceso a la cumbre del Cerro Armazones, así como la preparación de la plataforma en la misma cumbre.

La fuga de Alcatraz, un misterio sin resolver 50 años después


El Mundo

Mas información en nuestra web http://www.elhistoriador.es:

Alcatraz - San FranciscoAl Capone

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Muchos meses, grandes dosis de paciencia, cucharas y cuchillos robados de la cocina de la prisión, unas cabezas de muñecos y chubasqueros de varios internos para construir una especie de balsa. Estos son los elementos que necesitaron Frank Morris y John y Clarence Anglin para protagonizar la fuga más famosa de la cárcel de Alcatraz, la prisión de máxima seguridad considerada hasta entonces un lugar infranqueable.

Cincuenta años después de este episodio, que ha inspirado novelas y películas, el paradero de los tres hombres que se escaparon sigue siendo un misterio. Algunas teorías apuntan a que fallecieron en las aguas de la bahía de San Francisco. Pero otros, incluido el agente Michael Dyke, el único oficial que sigue destinado a investigar el caso, consideran que “lograron la hazaña”.

Parece imposible que con esos recursos y en ese entorno -Alcatraz está en una isla y sólo se puede salir por mar-, los tres presos tuvieran éxito. Pero según los datos que maneja Dyke y que ha contado a la prensa americana con motivo del 50 aniversario de la fuga, la estadística se pone de su parte. “Los cuerpos de dos de cada tres personas que no logran salir de la bahía de San Francisco se recuperan. Si los hermanos Anglin y Morris hubieran muerto, los cadáveres de dos de ellos tendrían que haber aparecido”.

También Marie Widner, hermana de John y Clarence Anglin, ha declarado al ‘San Francisco Chronicle’ que está convencida de que “los tres escaparon”. Una de las cosas por las que lo piensa es porque su madre estuvo recibiendo flores, sin tarjeta, durante varios años.

Ninguno de los tres era un delincuente de los considerados peligrosos. No eran asesinos ni violadores. Estaban en la cárcel por robar bancos, pero les trasladaron a la prisión de máxima seguridad entre 1960 y 1961 porque se habían fugado con facilidad de otros centros. De estar vivos, hoy serían octogenarios. Sus delitos prescribirán cuando cumplan 100 años.

El plan de escape

Los tres hombres que han pasado a la historia por su hazaña se encontraban en las celdas del bloque B. Al parecer, durante meses cavaron con cucharas y cuchillos un túnel a través de las paredes de sus celdas. El agujero lo iban tapando con pósters y postales, para que nadie sospechara nada.

La noche prevista para la fuga fue el 12 de junio de 1962. Para que los guardias que pasaban revista a las 9.30 de la noche no descubrieran el plan, colocaron en sus camas cabezas de muñecos a las que pintaron pelo para que parecieran reales. Después salieron por el túnel, y salieron por un conducto de ventilación hasta el tejado. Gracias a 50 chubasqueros construyeron una balsa para escapar de la isla.

Hasta la mañana siguiente, los guardias no dieron la señal de alarma. Tuvieron toda la noche para huir.