Madrid, París y el Everest son los lugares más buscados en Google Earth


entrebits

Los usuarios españoles de Google Earth han convertido a Madrid, París y el Everest en los lugares más buscados en el servicio de Google en España. Los usuarios españoles también han navegado por otras ciudades españolas como Barcelona, internacionales como Nueva York y por parajes tan especiales como la Antártida.

Los servicios de cartografía de Google se han convertido en toda una referencia para millones de usuarios. Google Earth es uno de los que más interés suscita entre los usuarios, ya que permite ver imágenes en 3D de los destinos seleccionados. Esta posibilidad se ha reforzado con una nueva apuesta de Google por los contenidos en 3D de ciudades, novedad recientemente anunciada.

Precisamente con motivo de las novedades en Google Maps y Google Earth, Google ha facilitado datos de los lugares más buscados por los usuarios españoles. La compañía ha explicado que Madrid, Barcelona y Sevilla han sido las más buscadas a nivel nacional en Google Earth. Además, Valencia, Granada, Bilbao, Málaga, Zaragoza, Alicante y Tenerife también están entre las ciudades más consultadas por los españoles.

Entre los datos facilitados por Google también hay una clasificación de los destinos extranjeros que más consultas, entre españoles, han tenido en Google Earth. La capital francesa, París, es la que más consultas ha generado, seguida de Nueva York y Londres. La ciudad del amor, Roma, seguida de China, Dubai, Venecia, Australia, Egipto y Los Ángeles son el resto de ciudades que han llamado la atención de los usuarios españoles.

Por último, Google Earth también se ha utilizado para descubrir parajes extraordinarios, entre los que hay algunos de los monumentos más importantes del mundo. El Everest es el primer espacio de este tipo, seguido de la Antártida y el Polo Norte. Tras estos lugares, Torre Eiffel, Pirámides de Egipto y Amazonas han sido lo más consultado. Esta clasificación se cierra con Disneyland Paris, el Estrecho de Ormuz, Alaska y la torre de Dubai.

Philip Jodidio – Landscape architecture now


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Que el libro y la letra impresa en general hayan sobrevivido al (no tan exitoso como se pensaba) libro electrónico, a la revolución y cambio de paradigma editorial y, en general, al hecho de que preferimos que nos den todo masticado, digerido y cagadito a base de imágenes, mensajes sintéticos, diagramas y, básicamente, morralla visual para no tener que tragarnos un ladrillaco o un texto de más de dos párrafos es debido principalmente a que el libro se ha convertido en un objeto de consumo de eso: información sintética y accesible pero legitimada por el noble hecho (aunque cada vez menos objetivamente valioso como tal) de estar impresa en papel.

Hace años que Taschen puso de moda el género editorial “recopilatorio” y puso las diferentes disciplinas artísticas en general  (fotografía, arquitectura, cine, música…) al alcance del gran público a través de un lenguaje sencillo, un precio asequible, una maquetación atractiva y sugerente (que le da ese carácter de “objeto de deseo”), el acercamiento a espacios de consumo de mediana y gran escala (VIPS o centros comerciales no especializados) y apropiándose un método que parece querer emular (muy bien por ellos, oye) el remember de los recopilatorios de bakalao noventero BOOM (el Boom 98 quedará en mi memoria para siempre). Esta vez le tocó a la arquitectura del paisaje o paisajismo. Y es que ni siquiera Wikipedia se aclara a la hora de diferenciar términos para una disciplina que en realidad se funde con muchas otras como la arquitectura, la jardinería e incluso la ingeniería, y que por su estrecha relación con el espacio público (el escenario donde se desarrolla casi en su totalidad) genera polémica a nivel político, económico y social. A día de hoy, a pesar de la retórica en torno a la recuperación del medio ambiente (si es que eso es todavía posible) y el empeño por hacer del diseño una tarea inseparable de la sostenibilidad, lo natural es más artificial que nunca. Válgame la paradoja: la arquitectura del paisaje se ha convertido en el arte de componer escenarios y pequeños ecosistemas programados al aire libre y en el representante de una naturaleza cada vez más domesticada.

Philip Jodidio cumple el papel de coordinador, gestor y recolector de información y contextualiza el contenido en una breve introducción inicial. Al igual que pasa en Architecture Now, Art Now y otros recopilatorios de la editorial, no cabe duda de la calidad y credibilidad de la variada selección de obras y proyectos, que abarca desde diseñadores tan actuales como Ken Smith (encargado del jardín en la azotea del MoMA) o West 8 (Madrid Río,Toronto Central Waterfront…); otros más universalmente consagrados como Steven HollRenzo Piano oTadao Ando; e incluso nuevos talentos como el libanés Vladimir Djurovic (Hariri Memorial Garden). El contenido y descripción de cada proyecto es escueto (aunque lo suficientemente conciso como para generar curiosidad al lector y dar pie a que investigue por su propia cuenta) y básicamente se compone de imágenes seleccionadas, material gráfico impreso en un azul boli BIC y textos descriptivos redactados seguramente por parte de los mismos autores de cada proyecto. Pero el carácter repetitivo del asunto, la decadencia de una fórmula cada vez más desgastada y la frialdad de un formato que expone un contenido sin apenas analizar o profundizar en su esencia, hace que se eche de menos un pequeño giro, novedad o sorpresa en estas colecciones de las que siempre seremos seguidores pero de las cuales esperamos con impaciencia “algo más”.

Sonar 2012


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Avanzar el futuro desde la pérfida mirada nostálgica hasta lo mejor y recuperarla en principios y postulados actuales es hacer el bien. O al menos en lo que a música se refiere. El Sónar, más allá de las ínfulas e influencias de sus programados, no necesita retro-visitar ninguna experiencia anterior: sino mirar al futuro. Y eso es lo que hace. De eso es lo que va la música avanzada y eso es lo que hacen en esta, su décimo novena (preparad guirnaldas, antorchas y festejos) edición: comandar un año más los entes festivaleros estatales horadándose como la cita más versátil y global (sus sedes en Cape Town, Tokyo o Sao Pablo de este año, sumadas a las visitas que años anteriores han hecho a Estados Unidos o nuestra provincia de A Coruña, atestiguan el hecho) y, por encima, uno de los carteles más potentes, cósmicos, bailables, festivos, indies y masivos que haya parido padre. Del museo a la feria y tiro porque me toca. Nos toca.

Los ’80 de ayer. Los ’80 de hoy
El retro es el nuevo pop. Y el nuevo pop es el nuevo retro-visitante. Casi como replicantes, nos vemos enmudecidos ante la re-inmersión de ejercicios sepultados que vuelven a cobrar vida o la simulación de la chavalada veinteañera en ejercicios que parecen editados en 1983. Pues no. Porque tanto el regreso de New Order, tras más de una década en el hoyo, a los escenarios con una multitudinaria (y millonaria, a buen seguro) gira como el tonel de nuevos (o no tan nuevos) grupos que militan en una estética tanto físico como creativa que pertenece a hace cerca de treinta años cede testigos y pone en órbita por dónde van los tiros. Normal: desde el synth-pop brutote de Trust hasta el mariconismo kitsch, bailongo, neo-disco-funk de ItalMagic Touch o LA Vampires, el disco-house deDiscodromo, la recreación en formato sensiblero de Azari & III o el vocoder armónico de Thundercat son algunas de las razones que los ’80 vistos desde el siglo XXI nos dan para poder utilizar chándal Kappa, pelo cardado y la camiseta-souvenir que utilizabas con Naranjito como logotipo.

Dame pista y llámame tonto
Si lo que quieres es pasar de recreaciones retro e irte de fiesta, aparecer en la Fira de Barcelona a las 02.00 a.m. embutido en unos pitillos que cortan la sangre y bailar hasta que la llamada de los churros con chocolate diga presente, lo que quieres tú es pista. Dancefloor, que le gusta llamarla a Madonna o los Arctic Monkeys. Y en esa materia, este año el Sónar se licencia: no sólo porque recurre a infalibles nombres que son cromos repetidos de muchos festivales pero que siempre funcionan como Richie Hawtin o Laurent Garnier, sino porque se abren al house de masas de Fatboy Slim, al electro-rock matemático de Simian Mobile Disco, a la reinvención de James Murphy como colocador de beats detrás de una mesa de mezclas, el progressive house menos maquinero y más subidonero (what?!) de deadmau5, la batalla de beats para un formato de club underground que el Sónar intentará recrear en su museístico entorno gracias al showcase de Club Cheval con su híper-acción coronaria con coros deCanblasterMydPanteros 666 & Sam Tiba o el bailoteo tropical de artistas como Chico UnicornioDago,Keys N Krates o los tremendísimos (mucha atención a ellos) Nguzunguzu. La etnia a examen. El pistero, a la pista. Cuestión de hábitat.

Vamos a contar mentiras
El rock y el pop, a veces, nos mienten. En el Sónar Barcelona intentarán mentirnos y nos vamos a dejar. Porque ver a una banda de pop o de rock subida encima de un escenario que acaba por generar más bailoteo, saltos, energía y dinamismo que el pinchadiscos más rabioso tiene cojones. Y de eso irán, a grandes rasgos, directos de indie moderno (con toques baleáricos como el de) Metronomy o (con toques africanistas como el de) Friendly Fires, pero también recreando en una suerte de orquesta hip-hopero como The Roots (la gran actuación del festival, con permiso de New Order), el post-soul con reflujo de jazz versátil de Jesse Boykins III, el experimento de orquesta neoclásica con coqueteos del j-pop que Cornelius y la angelical Salyu se han marcado, la experiencia de rock experimental también japonés de Masaki Batoh, la colaboración en formato incidente experimental de John Paul Jones (bajista de Led Zeppelin) con Supersilent o el soul divino, nostálgico y romanticón de When Saints Go Machine. Bastantes roadies, al final.

Futurible zapatilla

Este año la zapatilla va tanto desde el beat más pistero (el que os comentábamos dos párrafos más arriba) como de la ruptura del beat clásico a una deconstrucción y posterior reconstrucción de la electrónica moderna desde postulados post-pista. Y eso es lo que es, al fin y al cabo, la música avanzada: el post-dubstep, el ñu urban hip hop, la electrónica maquinera experimental, etc. Y en esos terrenos hay varias nuevas y viejas glorias que han sabido darse el gusto de no flojear casi nunca. Probablemente uno de los shows más potentes será el que darán Diamond Version + Atsuhiro Ito, proyecto de Alva Noto y Byetone junto al nipón Ito en un arranque de zapatilla posmoderno digna tanto de museo como del Monegros. Otros puretas del caos de espejos que han sabido adecuarse a este método deconstructivo tan versátil como robóticamente bailable han sido, por un lado,Squarepusher, por otro, Amon Tobin, y por otro, Mouse On Mars: los tres aprovecharán para demostrar que están vivitos y coleando y listos para presentar nueva materia (aunque el último LP de Squarepusher esté a puntito de cumplir dos años). Daedelus, por su parte, continúa reinventándose y en esta ocasión se ocupará de presentar su nuevo show, un experimento todoterreno que mezcla música de club con orquestaciones de sinfonía beat y bizarrismo audiovisual en su Daedelus Archimedes Show. De entre los nuevos, los que más manteca repartirán serán, probablemente, los glitcheros extremos surafricanos Die Antwoord y la new house beat de Flying Lotus, mientras que Modeselektor estarán listos, preparados y con el cuchillo entre los dientes para arremeter al personal a tiro piedra de beat roto.

A las sensualidad de las divas y a los cósmicos narcóticos

Por un lado, las divas. Lana del Rey (¿la nueva Amy Winehouse para adolescentes que quieran hacerse adictas al bótox?) dará uno de los shows más esperados en nuestro país y procurará reivindicar su lugar en el nuevo mercado de pop fino y retro. Austra se ocupará de dar uno de los directos más sensuales, oscuros, embrujados y sensuales de esta edición. Maria Minerva, con sus casi dos metros de altura, mostrará tanto piernas kilométricas como re-flujo synth-pop y caos espectral desde sus maquinitas y su mesa estrellada. Nina Kraviz pondrá a bailotear a todo el personal mientras acude a un simposio de sensualidad excesiva, a medio camino entre la fiesta en un cuarto oscuro y el bombo para hacer parkineo en Lituania. Annie Mac, por su parte, otorgará al respetable una buena sesión vía BBC 1 que mezcle dubstep, drum’n’bass y disco a partes iguales.

De lo cósmico, lo más variado: desde el regreso de Nicolas Jaar a un formato nocturno tras la militancia deDarkstar en otras ediciones hasta la acuosidad sinuosa de Lapalux, las atmósferas graves y minimalistas del brasileño Ricardo Donoso, la síntesis de radiocasete de Peaking Lights, la lucha virtual de Kode9 contra (su propio y) el mundo o la psicodelia sesentera con reflujo del techno de Detroit de los italianos Esperanza son algunas de las excusas más cósmicas y versátiles.

Beat del estado

Si bien este año no es el que más artistas nacionales poblarán las pistas, varias promesas y consagrados del underground poblarán los escenarios. Entre las promesas ubicamos a una revelación que por fin publicó álbum (John Talabot), el hype de esta temporada (el dúo Pegasvs), la consagración atmosférica de Santiago Latorre, el fiesteo electro-rock de The Suicide of Western Culture, los coqueteos darkwave de Stand Up Against Heart Crime, la reivindicación de un experimentalismo analógico por parte de Esperit! o el gusto por el beat desde la atmósfera de Arbol.

El beat a la orden tanto del desorden como de la tragedia cósmica, la visita retro o la actualidad más rupturista.

Fechas: 14, 15 y 16 de junio
Sedes: MACBA y Fira Gran Via. Barcelona
Entradas: entre 39 y 195 €
Venta de entradasaquí

XXI Conciertos de las Velas – Pedraza


XXI Conciertos de las Velas

Avances de los XXI Conciertos de las Velas de Pedraza de la Sierra, Segovia.

SÁBADO 7 DE JULIO DE 2012
Plaza Mayor
22:00h.
“200 años (1812-2012)”
Orquesta Joven de la Sinfónica de Galicia

Director: Víctor Pablo Pérez

Programa: Brahms, Bizet, Beethoven, Tchaikovsky (Obertura 1812), etc.

SÁBADO 14 DE JULIO DE 2012
Plaza Mayor
22:00h.
“Por los 5 sentidos”
DIE WIENER
Ensemble de los Solistas de la Filarmónica de Viena

Director y solista: Peter Seyffert

Programa: Mozart, Haydn, Shubert, Strauss, etc.

AVANCE CONTRA XXI CONCIERTOS DE LAS VELAS 2012

AVANCE XXI CONCIERTOS DE LAS VELAS 2012

Toda la información en La Fundación Villa de Pedraza, organizadora del evento.
Venta de entradas a partir del 15 de mayo de 2012, por teléfono en el número 921 50 99 60 y a través de El Corte Inglés.

Fundación Villa de Pedraza tiene también dos sitios en Facebook:
Página de la Fundación
Página de los Conciertos de las Velas

Veranos de la Villa 2012


  • Veranos de la Villa 2012
  • Lugar: Diversos escenarios de Madrid
  • Tipo: Otras músicas
  • Festival: Veranos de la Villa 2012
  • Fecha: 27/06/2012 – 02/09/2012
  • Hora: Dependiendo del espectáculo
  • Anticipada: Entradas.com (www.entradas.com, 902 488 488 -teatro-, 902 22 14 24 -otros eventos- y oficinas Caja Madrid, Caja Navarra, Ibercaja y Grupo Rural)
  • Precio: Dependiendo del espectáculo

El festival Veranos de la Villa se ha convertido en todo un clásico del estío madrileño, con más de un cuarto de siglo de vida a sus espaldas, sigue siendo joven y viejo a la vez, crece y se arraiga en el sentir de los madrileños, reivindicándose en cada edición como la oferta más importante de música, danza y teatro de Madrid.

La gran novedad de esta edición es que Veranos de la Villa 2012 abandona el que desde 2009 ha sido su escenario principal, el Escenario Puerta del Ángel, para trasladar sus conciertos al Teatro Circo Price, sin olvidar las plácidas veladas en los Jardines de Sabatini, y retomando la programación en el Conde Duque.

Hugh Laurie, Luis Fonsi, Diego el Cigala, Earth, Wind & Fire, Jethro Tull, Jimmy Cliff, Erykah Badu y Toquinho serán algunos de los artistas que pasarán por el Teatro Circo Price, mientras que, José Menese, Estrella Morente o Diana Navarro lo harán por los Jardines de Sabatini.

Más información: www.veranosdelavilla.com

El primer resplandor del Universo, visto como nunca


ABC

El telescopio Spitzer capta la que puede ser la imagen más precisa de las primeras estrellas y galaxias que ocuparon el Cosmos

El primer resplandor del Universo, visto como nunca

El telescopio espacial Spitzer de la NASA ha detectado, con la que puede ser la mayor precisión que nunca antes se haya conseguido, el débil resplandor emitido por los primeros objetos del Universo. Estos objetos pueden ser estrellas masivas, galaxias o voraces agujeros negros. Están demasiado lejos para ser reconocidos de forma individual, pero la óptica del Spitzer sí puede capturar lo que parece ser el patrón colectivo de su luz infrarroja. Estas observaciones ayudan a confirmar que los primeros objetos eran numerosos en cantidad y que quemaban combustible cósmico con furia.

El Universo se formó hace unos 13.700 millones de años en una explosión, el Big Bang, que, según las teorías más aceptadas, supuso el principio de todo. Con el tiempo, el cosmos se enfrió y unos 500 millones de años más tarde empezaron a tomar forma las primeras estrellas, galaxias y agujeros negros. Los astrónomos dicen que parte de esa «primera luz» podría haber viajado miles de millones de años para alcanzar el Spitzer. La luz se habría originado en longitudes de onda visible o incluso ultravioleta, y a causa de la expansión del Universo, se extendió hasta las más largas longitudes de onda infrarrojas observadas por Spitzer.

«Estos objetos habrían sido tremendamente brillantes», dice Alexander «Sasha» Kashlinsky, del Centro Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland, autor principal del artículo que aparecerá en la revista The Astrophysical Journal. «Todavía no podemos descartar directamente que esas fuentes misteriosas de luz puedan provenir de nuestro universo cercano, pero es cada vez más probable que estemos mirando de reojo a una época antigua».

Spitzer captó por primera vez indicios de ese remoto patrón de luz, conocido como el fondo cósmico infrarrojo, en 2005, y de nuevo con más precisión en el año 2007. Ahora, el telescopio se encuentra en la fase extendida de su misión, durante la cual lleva a cabo estudios en profundidad sobre zonas específicas del cielo. Kashlinsky y sus colegas usaron el Spitzer para observar dos zonas del cielo durante más de 400 horas cada una.

Como fuegos artificiales

El equipo sustrajo de la imágenes todas las estrellas y las galaxias conocidas. Pero en lugar de quedarse con un parche negro y vacío en el cielo, descubrieron patrones tenues de luz con varias características indicadoras del fondo cósmico infrarrojo. Esos «bultos» son consistentes con la manera en que se cree están agrupados juntos los objetos muy lejanos en el Cosmos.

Kashlinsky compara las observaciones con la búsqueda de señales de fuegos artificiales en una ciudad que se encuentre a miles de kilómetros de distancia. «Podemos reunir pistas de la luz de los primeros fuegos artificiales del universo», afirma. «Y estas chispas queman intensamente su combustible nuclear».

El nuevo estudio mejora las observaciones anteriores de la medición de este fondo cósmico infrarrojo a escalas equivalentes a dos lunas llenas, considerablemente más preciso que lo que se ha detectado antes. Los astrónomos han aumentado la cantidad de cielo examinado para obtener mayores evidencias y planean explorar más zonas del cielo en el futuro. Confían en que el futuro telescopio espacial James Webb nos diga exactamente qué son y dónde están esos primeros objetos cósmicos.

Un recorrido por la carrera espacial a través de los sellos


El Mundo

Un recorrido por la carrera espacial a través de los sellos

Durante décadas los sellos de correos han sido un indicador de los personajes y los acontecimientos que pasarían a la historia. Y las hazañas de los astronautas han sido un tema recurrente en la ediciones postales de muchos países, sobre todo de EEUU y la URSS.

El ingeniero de la NASA José Manuel Grandela ha logrado reunir una de las mejores colecciones filatélicas sobre la carrera espacial, una modalidad que se conoce como astrofilatelia. Una parte de su ‘tesoro’, compuesto por unos 5.000 documentos, se exhibe en la exposición ‘La aventura del espacio’ junto a cientos de objetos originales de la NASA y réplicas de las naves espaciales más emblemáticas. La muestra, en la Casa de Campo de Madrid, acaba de ser prorrogada hasta el 22 de julio.

Durante cuarenta años Grandela trabajó como ingeniero controlador de naves espaciales en el centro de control de la NASA en Madrid. Primero, en Fresnedillas y, posteriormente, en Robledo de Chavela.

“Cuando entré a trabajar en la estación tenía 23 años y el 99% de la plantilla era estadounidense. Sólo éramos cinco españoles. Nuestra misión no era sólo aprender ese mundo, que para nosotros era de ciencia-ficción y no se parecía en nada a lo que habíamos aprendido, sino ir reemplazando poco a poco a los estadounidenses”, recuerda Grandela, que en la actualidad tiene 66 años y ya está jubilado. La primera misión de este ingeniero fue la del ‘Apollo 11’, en la que la estación madrileña de Fresnedillas tuvo un papel clave, pues aquí fue donde se recibieron las primeras palabras de Neil Armstrong.

Cartas enviadas desde el espacio

Su trabajo en la NASA le ha permitido tener un acceso privilegiado a los sellos y sobres conmemorativos de las misiones espaciales y hacerse con una magnífica colección que incluye una carta manuscrita enviada desde la Estación Espacial Internacional (ISS) en 2004 y otra misiva que fue mandada desde la estación rusa Mir, ya desaparecida.

La ISS sigue contando con una oficina postal que gestiona las decenas de cartas que reciben los astronautas y las que ellos mismos envían desde la plataforma orbital. El comandante de la misión es también el cartero espacial. Con cada nave viajan entre 100 y 200 cartas.

Su afición a la filatelia comenzó cuando tenía unos 12 años, un hobbie que siguió cultivando en los años siguientes, cuando empezó a fraguarse la carrera espacial. En 1957 la URSS mandó al espacio el primer satélite, poco después a la perra Laika y en 1961, a su primer hombre, Yuri Gagarin. A diferencia de los estadounidenses, que no dedican sellos a ningún personaje vivo, los soviéticos se volcaron en ensalzar sus éxitos espaciales a través de la edición de sellos de correos dedicados a sus héroes, como Valentina Tereshkova, la primera mujer en viajar al espacio.

Los estadounidenses también lanzaron sellos de su carrera espacial aunque, en lugar de estampar la cara de John Glenn, el primer astronauta de la NASA que hizo un vuelo orbital, se lanzó una edición dedicada al Proyecto ‘Mercury’.

El sello de 10 centavos que conmemoró la misión del ‘Apollo 11’ fue diseñado por Paul Calle, que había sido el autor de otras ediciones dedicadas a la carrera espacial. Como era habitual, se imprimían con antelación y su diseño era secreto. Calle dibujó a un astronauta descendiendo del módulo lunar, sacando el pie izquierdo. Para asegurarse de que Neil Armstrong no sacaría primero el derecho, el dibujante solicitó una entrevista de urgencia a la NASA para que pidieran al astronauta que sacara el pie izquierdo.

Menos conocido es el correo por cohete, que se desarrolló a finales de los años 20 y principios de los 30. Durante este periodo algunos países usaron los cohetes para enviar medicinas, cartas y alimentos a zonas de difícil acceso (por ejemplo, debido a inundaciones o grandes nevadas). En la exposición se muestra una de las cartas que viajaron en el primer correo por misil (que fue lanzado desde un submarino el 1950).

Los visitantes podrán descubrir otras anécdotas poco conocidas de la carrera espacial. Por ejemplo, en 1983 un cargamento de 261.900 cartas sustituyó en la bodega del transbordador ‘Challenger’ a los experimentos biológicos que se habían echado a perder al ser pospuesta la misión. El ingeniero conserva uno de los sobres que se imprimieron a toda prisa para viajar en el ‘Challenger’. Es una de sus piezas favoritas.

Los matasellos de las cartas indican las fechas en las que se lanzaron o regresaron las misiones, por lo que según señala Grandela, estos documentos le resultan muy útiles como referencia y para recordar fechas: “Me gusta mucho investigar, sacar a la luz la historia que hay detrás de cada una de estas piezas”, señala.

La edición de sellos relacionados con la carrera espacial fue una buena fuente de ingresos de divisas para algunos países. En España, sin embargo, la carrera espacial pasó bastante inadvertida y los medios de comunicación informaron muy poco de ella. El propio Grandela fue el que solicitó la creación del primer sello relacionado con el espacio. Era de 25 pesetas y fue dedicado a la estación de control de la NASA en Madrid. Grandela hizo las fotos de las antenas que se utilizaron para el diseño: “Para mi fue una gran satisfacción”, asegura.

Nacimiento del Acueducto de Segovia


El Mundo

Visita al punto donde los romanos iniciaron la canalización de Segovia

acueducto

Datos prácticos
Situación. El inicio de la ruta está en Valsaín, Segovia.
Cómo llegar. Desde Madrid, por la A-6 hasta Villalba. Continuar por M-601 al Puerto de Navacerrada y CL-601 hasta Valsaín.
Distancia. 75 kilómetros desde Madrid.
Recorrido. Ruta circular, con salida y llegada en el mismo punto.
Accesos. En el kilómetro 124 de la CL-601 dirigirse al centro de Valsaín. Desde este punto iniciar la excursión por la calle que sube al cementerio.
Información. Asociación para el Desarrollo Rural de Segovia Sur. Tel: 921 449 059 y http://www.segoviasur.com.

A 15 kilómetros de distancia del objetivo final de esta ruta se alza uno de los más singulares monumentos de la edad antigua de nuestro país. Inscrito en la lista del Patrimonio de la Humanidad, es mundialmente conocido y símbolo de la ciudad crecida en torno suyo: Segovia.

Todo el mundo lo sabe, hablamos del Acueducto de Segovia. Dos mil años de historia hecha piedra erigida sobre 162 estilizados arcos de rotundos sillares de granito, ensamblados sin un gramo de argamasa. Pero aparte de esa piedra, el acueducto ha tomado de la Sierra de Guadarrama el agua que hasta hace bien poco transportaba al corazón de la urbe. Lo hace en un lugar que es bastante menos conocido.

Está a poca distancia de otra sobresaliente obra de los antiguos romanos: la Vía Antonina, más conocida como calzada romana de la Fuenfría, por transitar por este valle de la sierra madrileña. Es el paraje de río Frío, punto remoto y escondido del arroyo de la Acebeda, que demuestra la de cálculos que debieron hacer y lo bien que se conocían la sierra aquellos ingenieros, para encontrar el mejor lugar donde tomar las aguas y que llegasen a Segovia en la menor distancia y con la mayor fuerza posibles.

Una de las más entretenidas marchas que llevan al azud del acueducto, arranca en la plaza de Valsaín. Desde su centro se toma el camino del cementerio, a los pies del Cerro Matabueyes, carretera por la que también puede subirse en coche hasta una barrera situada más arriba. La carretera transita por las cercanías del campo de fútbol y alcanza un cruce. Tomar el camino central que pasa ante la puerta del camposanto y prosigue durante un kilómetro, hasta alcanzar una barrera.

Recubre esta parte de la ladera un robledal adehesado. Entre los huecos del arbolado se vislumbra el amplio valle abierto por el Eresma a los pies de los montes y bosques de Valsaín. Abajo, en una esquina de las amplios prados de la orilla izquierda del río, las ruinas del palacio de Valsaín es lo más reconocible del paisaje. Al fondo y coronando ese frontón de 1.300 metros que es esta parte de la Sierra de Guadarrama, algún raquitico nevero todavía resiste en los alrededores del Pico Peñalara y la cresta de Claveles.

Un último repecho desemboca en la Cruz de la Gallega, cuyo nombre refiere a los segadores gallegos que bajaban a Castilla a trabajar cruzando la sierra por estos andurriales y que ofrece espectaculares vistas de la llanada segoviana, capitalizada por la ciudad de Segovia en la que se distingue la torre de la robusta catedral.

La pista se bifurca en dos. Debe tomarse la opción de la derecha, que enseguida acomete una última pendiente, ahora por terreno despejado. Alcanzado el punto más alto, la pista cambia de escenario. Ahora lo que llama la atención es un desconocido escorzo de La Pinareja y El Oso, cuyo cordal es conocido por estos pagos como la Mujer Muerta.

Descargadero colosal

Sigue un prolongado descenso. La primera parte cruza importantes prados. Es aquí donde se acumulan las más grandes pilas de troncos que uno pueda imaginarse. Con más de diez metros en algunos casos, se prolongan durante un centenar de metros. Situados a ambos lados de la pista, los montones de troncos son las paredes de un laberinto irreal. Hay árboles cortados en muy diferentes fechas. Tan distintas como sus tamaños.

Aunque en todo caso se trata de árboles crecidos, a simple vista se descubren algunos gigantes tristemente talados, cuya edad supera los tres siglos. Nada más fácil para comprobarlo que contar los anillos del tronco. Estas montañas de troncos proceden de los cercanos montes de Valsaín y su desmesura certifica la crisis galopante que padece hoy día el sector maderero. En esta parte se sitúa un cartel, así como alguna caracerística señal amarilla, que recuerdan que por aquí discurre el Camino de Santiago madrileño.

No tarda mucho la pista en perderse en un frondoso pinar. Siempre en descenso, tampoco se demora demasiado en alcanzar el cruce con el río de la Acebeda. En este punto abandonar la pista forestal y tomar el senderillo que desciende paralelo a las aguas por su orilla derecha, esto es, sin cruzarlas.

Se inicia aquí la parte más hermosa de la ruta. Siempre en las cercanías de las aguas atraviesa praderas secretas y transita bajo una bóveda de árboles colosales. Así se alcanza un mojón de piedra, que señala la propiedad real de estos montes. Enseguida y tras un breve repecho que salva un cortado, se llega a la altura de una singular escultura de metal oxidado situada en la orilla de enfrente.

El arroyo da una curva antes de un pequeño salto de agua. Justo en el recodo se inicia la canalización, donde se sitúan varias balsas decantadoras. Las aguas tomadas en este azud desaparecen por una conducción subterránea sobre la que continúa el sendero. Cada cierta distancia aparece un singular mojón metálico que reproduce la silueta del Acueducto. Son las indicaciones de la Senda del Acueducto, que empieza en el cercano embalse de Revenga y que desandaremos en parte.

El camino inicia un descenso para bordear el Cerrro de Cabez Grande. Poco antes de alcanzar la cola del embalse de Puente Alta o de Revenga, se alcanza la Cañada Real Soriana, punto donde se abandona la citada Senda del Acueducto, que marcha hacia la presa, para tomar la vía pecuaria a mano derecha. Sigue un tramo que coincide con el GR-88, sendero de gran recorrido que recorre todo el pie de sierra segoviano. Algo después cañada y sendero se separan.

Continuar por la vía pecuaria, hasta que se alcanzan las ruinas del rancho de Santillana, el más importante esquiladero de esta parte de Castilla, utilizado por los rebaños merineros en sus viajes trashumantes. Abandonar aquí la Cañada Real Soriana y tomar un camino que rumbo suroeste emboca el vallejo situado justo al sur del cerro de Matabueyes. En un corto tramo cuesta arriba se alcanza la Cruz de la Gallega, regresando a Valsaín por la misma carretera por la que iniciamos la excursión.

Ficha
Horario: Entre 5.00 y 6.00 horas.
Longitud: 16 kilómetros.
Desnivel: 365 metros positivos (Valsaín, 1.200 metros, Cruz de la Gallega, 1.375 metros, Azud del Acueducto, 1.210 metros, rancho de Santillana 1.185 metros).
Dificultad: Ruta sin dificultades, que transita por pistas y sendas bien señalizadas.
Material: Bastones, protección solar y ropa de abrigo.
Recomendaciones: Iniciar la marcha temprano.

 

China lanzará al espacio una misión tripulada en los próximos días


El Pais

La tripulación, compuesta por tres astronautas, participará en una operación de acoplamiento entre la nave Shenzhou-8 y el módulo en órbita Tiangong-1

China avanza con paso seguro en su ambicioso programa espacial. Pekín lanzará al espacio a “mediados” de este mes una nave tripulada, que se acoplará con un módulo que se encuentra en órbita terrestre, según ha informado este sábado la agencia oficial Xinhua. La nave Shenzhou-9 y el cohete que la transportará ya han sido situados en la torre de despegue en la base de lanzamiento de satélites de Jiuquan, en el noroeste de China.

Se trata de la primera misión tripulada que lleva a cabo el país asiático desde septiembre de 2008 y es también la primera en la que se produce un acoplamiento en el espacio con la participación de astronautas.

Shenzhou-9 se unirá al laboratorio espacial Tiangong-1, que descendió a una órbita adecuada para la maniobra a principios de junio, según han asegurado portavoces del Gobierno sin identificar.

Niu Hongguang, vicecomandante del programa espacial tripulado, había asegurado previamente que tres astronautas participarán en el viaje, alguno de los cuales podría ser una mujer, pero que la selección final no se hará hasta el último momento.

La unión de los dos vehículos será realizada manualmente, lo que permitirá a los científicos chinos ensayar una tecnología que los estadounidenses y rusos dominan desde la década de 1960. Dos astronautas pasarán a Tiangong-1, mientras el tercero permanecerá en la nave Shenzhou-9 por si se produce una emergencia, según el portavoz.

Tiangong-1 fue lanzado el 29 de septiembre del año pasado. Poco más de un mes después, a principios de noviembre, se acopló con éxito con la nave Shenzhou-8, que no estaba tripulada. Los dos vehículos llevaron a cabo la maniobra en dos ocasiones, tras lo cual Shenzhou-8 regresó a la Tierra. Fue la primera ocasión en que China realizaba una maniobra de este tipo.

Pekín se ha fijado como objetivo tener una estación espacial permanente, en la cual una tripulación pueda vivir durante varios meses, para 2020. Sustituiría a Tiangong-1 y tendría una masa de unas 60 toneladas, bastante más pequeña que la Estación Espacial Internacional, en la que participan 16 países.

El Gobierno chino lanzó su propio programa para desarrollar una estación espacial después de ser rechazado de la estación internacional, en gran parte por las suspicacias estadounidenses. Washington temía la relación que existe en China entre el programa espacial y el Ejército y no quería compartir su tecnología con un rival político y económico.

Pekín considera el programa espacial como un símbolo de su creciente poderío económico, político y tecnológico. Desde que en 2003 colocó a un astronauta en órbita por primera vez, ha progresado de forma continua, con la realización de viajes tripulados, que han incluido, entre otros, un paseo espacial. Este año, prevé llevar a cabo dos acoplamientos en órbita. Dentro de sus planes, está también enviar algún día astronautas a la Luna.

Los diez templos de la croqueta


El Pais

De Echauren a Casa Gerardo, restaurantes que bordan el arte de lograr un bocado crujiente por fuera y casi fluido por dentro

Los secretos de la croqueta perfecta, a partir de una selección con los diez mejores restaurantes españoles que preparan esta especialidad.

01 Echaurren

Las croquetas de Marisa Sánchez, hoy en manos de su hijo Francis Paniego, son un mito. Receta con jamón, pollo y huevo duro. Sabrosas y crujientes, siempre al borde de la catástrofe de tan ligeras y cremosas.

» Padre José García 19, Ezcaray (La Rioja). 941 354 047 – www.echaurren.com

02 Casa Marcial

Nacho Manzano domina la técnica de la bechamel. Jamón, harina y leche en el interior y una crujiente capa dorada en buen aceite en el exterior, son los secretos de su receta.

» La Salgar 10, Parres-La Salgar (Asturias). 985 840 991 – www.casamarcial.com

03 Casa Gerardo

Croquetas con historia, que se han mantenido generación tras generación en casa de la familia Moran. Bechamel ligera y rebozado firme y crujiente.

» Ctra. Nal. 632, Km. 79,5. Prendes (Asturias). 985 887 797 – www.casa-gerardo.com

04 Viavelez

Paco Ron continúa en Madrid la tradición de la croqueta asturiana, mejorada con ingredientes modernos. En formato pequeño, el equilibrio entre interior cremoso y exterior crujiente resulta perfecto.

» General Perón 10, Madrid. 915 799 539 – http://restauranteviavelez.com

05 Arzabal

Elaboradas con leche de ovejas de Ulzama, resultan especialmente untuosas. Elegantes y muy sabrosas.

» Doctor Castelo 2, Madrid. 915 572 691 – www.arzabal.com

06 Asador El Ciprés

Fieles al estilo tradicional. Abundante jamón picado mezclado en una bechamel cremosa, recubierta de una capa crujiente de pan rallado, bien frito.

» Plaza Primo de Rivera 1, Aranda de Duero (Burgos). 947 507 414 –www.hotelaranda.com/el_cipres/el_cipres.html

07 El quinto vino

Croquetas de corte casero y tamaño XXL. Una de las más celebradas de las tabernas madrileñas.

» Hernani 48, Madrid. 915 536 600 – www.elquintovino.com

08 Mirror

Paco Pérez aplica sus conocimientos de alta cocina a esta especialidad tradicional. En tamaño reducido, son cremosas, recubiertas con una finísima capa de rebozado.

» Córcega 255, Barcelona. 932 028 685 – www.themirrorbarcelona.com

09 MercatBar

Quique Dacosta se enfrenta a este bocado popular con éxito. De mediano tamaño, con el interior cremoso, repleto de jamón y el exterior crujiente y dorado.

» Joaquín Costa 25, Valencia. 963 748 558 – www.mercatbar.es

10 Puerta 57

Responden al patrón más tradicional. Grandes, doradas y crujientes. Lo mejor la regularidad: nunca fallan.

» Padre Damián s/n, Madrid. 914 573 361.