El Mundo

1312558405_2.jpg

La sonda Juno  se dirige ya hacia Júpiter. Con casi una hora de retraso respecto al horario previsto debido a una fuga de helio, a las 18:25 (hora peninsular española) la nave espacial ha despegado con éxito desde Cabo Cañaveral (Florida) a bordo del cohete Atlas V 551.

El lanzamiento se produce pocos días después de que EEUU cerrara un importante capítulo de su historia espacial con la jubilación de su flota de transbordadores, que durante 30 años han transportado a los astronautas de la NASA. Mientras se construye el sucesor de los ‘shuttle’, desde las instalaciones de Cabo Cañaveral sólo despegarán naves no tripuladas como Juno. El coste de esta nueva misión espacial asciende a unos 1.100 millones de dólares.

Dentro de cinco años, la sonda de la NASA se aproximará a Júpiter, donde pasará un año investigando su estructura interna, la composición de su atmósfera y su magnetosfera, y observando las intensas auroras.Está previsto que llegue a su destino en julio de 2016.

La científica española Michela Muñoz Fernández, que participa en esta misión de la NASA, explica que “el conocimiento del interior de Júpiter puede revelar procesos fundamentales de la formacion y la evolucion inicial de nuestro sistema solar, y las condiciones necesarias para creacion de planetas como la Tierra”.

Campos magnéticos

Juno es la nave más rápida lanzada hasta ahora (puede alcanzar velocidades de hasta 270.000 kilómetros hora). Además, la sonda de la NASA no utiliza combustible solar. Sus tres paneles solares le proporcionarán la energía necesaria para tan largo viaje.

Júpiter es probablemente el mejor lugar del Sistema Solar para estudiar cómo se generan los campos magnéticos de los planetas. Los magnetómetros gemelos que lleva Juno, y que han sido diseñados y construidos por centro Goddard de la NASA, permitirán medir en alta resolución la magnitud y dirección del campo magnético de Júpiter. Investigar su campo magnético es una de las pocas maneras posibles de obtener datos sobre la estructura interna del planeta, debido a que la gran potencia de su campo gravitatorio hace que su atmósfera sea impenetrable para la mayor parte de las técnicas.

La presencia de agua en Júpiter también intriga a los astrónomos, y medir la cantidad presente en el planeta será una de las principales tareas que lleve a cabo la sonda.

Anuncios