700 estrellas están formándose entre polvo y filamentos


El Pais

El telescopio espacial europeo ‘Herschel’ desvela el contenido de una nube oscura de la constelación del Águila

El nuevo telescopio espacial Herschel demuestra su potencia en una imagen que ha sacado de lo que hasta ahora, a los ojos de los astrónomos, no era más que una nube de polvo opaca en la constelación del Águila, a mil años luz de la Tierra. Resulta que en esa masa polvorienta, que ningún telescopio infrarrojo hasta ahora era capaz de penetrar, se están formando unas 700 nuevas estrellas entre filamentos multicolores. “Gracias a la gran sensibilidad del Herschel los astrónomos logran la primera imagen del interior de esa nube”, afirma la Agencia Europea del Espacio (ESA). Ésta fue tomada el 24 de octubre con dos de los instrumentos del telescopio, que inició la fase de observaciones científicas el pasado verano.

De las 700 condensaciones de gas y polvo que acabarán siendo estrellas formadas, los científicos consideran que unas 100 están en las primeras fases de formación, son protoestrellas pendientes de que la fusión nuclear se encienda en su interior para empezar a brillar. Las otras 600 no están suficientemente desarrolladas aún, así que serán la siguiente generación de astros.

La nube ahora estudiada forma parte del cinturón de Gould, un gran anillo de estrellas que se aprecia en el cielo nocturno -el Sistema Solar está cerca del centro-. “Durante más de cien años, ha intrigado a los astrónomos el origen de este anillo, que está ladeado unos 20 grados respecto al plano de la Vía Láctea”, explica la ESA. Lo descubrió, a mediados del siglo XIX, John Herschel, el hijo del célebre astrónomo británico William Herschel, en cuyo honor se bautizó el telescopio de infrarrojos avanzado. Pero quién más se interesó en el pasado por este anillo fue el estadounidense Benjamin Gould, en 1874.

El Herschel fue lanzado al espacio el pasado 14 de mayo junto con otro telescopio de la ESA, el Planck. Ambos están trabajando en un punto de equilibro gravitacional denominado L2 a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra.

La investigación de los viveros de estrellas como el que ahora por fin se ha fotografiado es uno de los objetivos básicos del observatorio europeo para profundizar en el conocimiento de la demografía de la formación estelar, es decir, para averiguar cuántas estrellas se pueden formar y de qué rangos de masa, en esas nubes de gas y polvo. Además de esta región concreta del anillo de Gould, está previsto observar otras 14 regiones de formación estelar en el mismo con el Herschel.