EFE – ADN

  • Se extiende a 13 millones de kilómetros de distancia del planeta y está 50 veces más lejos que los anillos más conocidos | Podría haberse formado con los restos de la luna Febe
Artist’s impression close-up of the rings around Chariklo

Observations at many sites in South America, including ESO’s La Silla Observatory, have made the surprise discovery that the remote asteroid Chariklo is surrounded by two dense and narrow rings. This is the smallest object by far found to have rings and only the fifth body in the Solar System — after the much larger planets Jupiter, Saturn, Uranus and Neptune — to have this feature. The origin of these rings remains a mystery, but they may be the result of a collision that created a disc of debris. This artist’s impression shows a close-up of what the rings might look like.

El telescopio espacial Spitzer ha detectado el mayor anillo del sistema solar en la órbita de Saturno, que se extiende a 13 millones de kilómetros de distancia del planeta y está 50 veces más lejos que los anillos más conocidos.

Las imágenes tomadas por el telescopio de la NASA muestran un círculo de polvo de dimensiones nunca vistas hasta la fecha y que podría haberse formado, según los expertos, a partir de restos desprendidos de la luna Febe tras pequeños impactos, según publica hoy la revista científica “Nature”.

Hasta ahora, el mayor anillo de este planeta -y también del sistema solar- era el “E” (los anillos de Saturno están clasificados alfabéticamente según el orden en que fueron descubiertos), que rodea al planeta a una distancia de 240.000 kilómetros.

Una de las peculiaridades del anillo recién descubierto es que cuenta con una inclinación de 27 grados respecto al plano en el que se presentan el resto de anillos, algo que ha llevado a los investigadores a pensar que su origen puede estar relacionado con la luna Febe, que también se inclina alrededor de Saturno.

El equipo de expertos de las universidades de Maryland y Virginia (EEUU), responsables de la investigación, considera asimismo que el polvo que forma este anillo podría ser recogido por otra de las lunas de Júpiter, Japeto, lo que resolvería uno de los grandes misterios de la astronomía: por qué este satélite presenta dos caras con diferentes tonalidades, una mucho más oscura que la otra.

Estos astrónomos sostienen que las partículas más pequeñas de este gran anillo chocan frontalmente con una de las caras de Japeto, lo que la oscurece.

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