Agencias – El Mundo

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Agrupaciones conservacionistas han comenzado a movilizarse para frenar el deterioro de los corales en Estados Unidos, a los que la pesca comercial y su explotación energética están poniendo en peligro.

Al mismo tiempo, un área de unos 37.000 kilómetros de arrecifes coralinos que se extiende entre Carolina del Norte y Florida, y que se encuentra dentro del plan propuesto por los ecologistas, está siendo estudiado por el Centro Marino de la Universidad de Carolina del Norte.

El profesor Steve Ross lidera un crucero de investigación dirigido al estudio de este ecosistema marino esperando encontrar nuevas especies de peces, cangrejos y corales que conduzcan a descubrimientos científicos y médicos.

Los expertos han señalado que las jaulas para cangrejos y la pesca de gambas suponen la amenaza más inmediata para la zona. Margot Stiles, bióloga marina de la Asociación Oceana, declaró que otros corales en Estados Unidos están resultando seriamente dañados por los pescadores. “En este caso, tenemos 37.000 kilómetros de corales profundos, y no es demasiado tarde para protegerlos”, afirmó Stiles.

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