El Pais

  • Historiadores gaditanos discuten el origen del popular grito asociado a la Constitución de 1812

20120318130202-la-pepa

La Pepa es nombre de mujer. También de un restaurante en Cádiz, un futuro puente y el logotipo del principal organismo para la conmemoración del bicentenario de la Constitución de 1812. Sobre la Pepa gira ahora también el último debate histórico que afecta a esa Carta Magna. Historiadores gaditanos discuten el origen del popular grito ¡Viva la Pepa!, desde hace años asociado a la alegría que supusieron los derechos liberales recogidos en aquel texto. El profesor José María García León abría el debate al asegurar que no existen pruebas históricas que demuestren que esa exclamación fuese utilizada en el siglo XIX. El experto constitucionalista Alberto Ramos Santana rechaza esta teoría con referencias literales más o menos directas. En lo que ambos coinciden es en que el ¡Viva la Pepa!, a pesar de lo que algunos creen, no se pronunció el día de la promulgación de la Constitución.

El 19 de marzo de 1812 llovía en Cádiz. Pero, aun así, las crónicas periodísticas narran que el pueblo salió a la calle a festejar que aquel día España tenía su primera Constitución. En algunos recientes libros de Historia y en multitud de referencias en Internet se atribuye a la gracia gaditana el atrevimiento de apodar la Carta Magna con nombre de mujer. Esos mismos textos apuntan que la algarabía popular hizo nacer aquel día de San José el famoso ¡Viva la Pepa!

García León ha desmontado el mito. El profesor gaditano ha indagado entre periódicos, actas, cancioneros populares, novelas y cuadernos de poesía del siglo XIX alguna referencia a La Pepa. Y no la ha encontrado. “No está ni en los periódicos más liberales. Se habla de una alegría generalizada, de gritos de ¡Viva la Nación! pero podemos decir a boca llena que el ¡Viva la Pepa! es falso”, argumenta. Según García León, de aquella exclamación sólo empezó a hablarse bien avanzado el siglo XX.

Ramos Santana niega la mayor. Y lo hace con citas de referencias recogidas de la primera mitad del siglo XIX. En 1822, el periódico El Zurriago ya identificaba la Constitución de 1812 como La Pepa. Ramos Santana reconoce que las referencias periodísticas y literarias al ¡Viva la Pepa! son escasas y lo justifica en que ese grito fue siempre subversivo. Dos años después de aprobarse la Constitución Fernando VII anuló el texto y también prohibió que se hiciera mención a ella. Por eso, según este historiador, nació el ¡Viva la Pepa!: para burlar la prohibición del rey y ensalzar la Constitución.

Eso sí, nadie puede demostrar que el ¡Viva la Pepa! naciera aquel 19 de marzo de 1812. Incluso Ramos Santana ve “bastante improbable” que se pronunciara aquel día. Detrás, el trasfondo político que hay en el empeño del PSOE para denominar con el mismo nombre de mujer a infraestructuras, actividades y lemas del bicentenario. A pesar de los documentos que le contradicen, García León se congratula de haber abierto un debate público sobre Historia. 200 años después La Pepa vuelve a vivir.

Anuncios