Exposiciones navideñas en Madrid


Munimadrid

  • Rembrandt. Pintor de historias

madrid-belen-napolitano-ayuntamiento-navidad-2014-001El Museo del Prado rinde homenaje a uno de los grandes maestros de la pintura europea y lo hace por un motivo: el museo cuenta en su colección con sólo una obra del maestro holandés (Artemisia -1634-). Para compensar esta carencia, el Prado ha decidido organizar una exposición que permite a su público acercarse a la obra de este artista. Compuesta por alrededor de treinta pinturas y cinco estampas procedentes de los principales museos de Europa y Estados Unidos, la muestra se centra en torno al tema de Rembrandt como pintor narrador y en su comparación con las obras de Tiziano, Rubens y Velázquez.Hasta el 6 de enero.

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1914! La vanguardia y la Gran Guerra

El Museo Thyssen-Bornemisza y la Fundación CajaMadrid repasan el arte nuevo internacional entre 1913 y 1917, un periodo que coincide con el máximo esplendor de los movimientos de vanguardia y con el inicio de la Primera Guerra Mundial. La exposición la componen cerca de 180 obras que permiten disfrutar de los genios del expresionismo, el cubismo, el futurismo, el vorticismo o la primera abstracción, ver las conexiones entre las diversas manifestaciones del panorama internacional y la capacidad de los nuevos lenguajes culturales como representación de actitudes belicistas o de denuncia ante el disparate de la guerra. Hasta el 11 de enero.

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El futuro ‘Centro Pompidou’ de Berlín no entusiasma


La Vanguardia

  • Alemania se gastará más de 600 millones de euros en el “Humboldt-Forum”, una obra políticamente revanchista y arquitectónicamente conservadora

35837834.jpgEl recién fallado concurso para erigir el “Humboldt-Forum” de Berlín, ha venido rodeado de polémica. No podía ser de otra manera, tratándose de un proyecto tan grande y emblemático que va a presidir el mismo corazón de la ciudad. El “Humboldt-Forum”, que deberá estar listo para el 2014, será el “Centro Pompidou” de Berlín: un espacio de 40.000 metros cuadrados en la isla del Spree, dedicado a la cultura, la investigación y a las manifestaciones formativas de la ciudadanía. El objetivo es hacer de él, “un lugar de información, encuentro y esparcimiento”, explican sus planificadores.

El concurso lo ha ganado un desconocido arquitecto italiano llamado Franco Stella, un hombre de 65 años sin pedigrí, que no sale en las revistas y comidillas del ramo. “Die Zeit” describe esta semana su proyecto como, “monumento a la timidez” y “residencia de la frialdad”, lo compara elegantemente con el racionalismo italiano que luego influyó en la arquitectura mussoliniana. El proyecto, dice, “tiene algo de totalitario”, no hay en él, “ninguna búsqueda, ninguna duda, sólo eternidad…”.

El pobre Stella no tiene la culpa: los treinta proyectos que competían con él adolecen de la misma sosez y falta de chispa, pero es que el asunto venía ya atado de pies y manos desde el principio, cuando el Bundestag lanzó, en junio de 2002, su directiva de que al emprender el plan de la isla central del Spree, se respetara “el aspecto histórico de la ciudad”. Aun más, el “Humboldt-Forum” se levantará donde en su día estuvo el “Palacio de Berlín”, antigua residencia de los príncipes de Brandenburg, posteriormente reyes de Prusia y Kaisers del Imperio Alemán.

La cámara parlamentaria dictaminó expresamente que el proyecto se orientase “en las proporciones y planta” del antiguo Palacio, e incluso que se mantuvieran las fachadas originales a sur, norte y Oeste. Los arquitectos concursantes sólo podían explayarse en la organización de espacios internos y en la fachada Este, que da al río Spree y a la enorme y mineral Alexanderplatz, un espacio por lo visto irrecuperable para cualquier escala humana.

Los treinta proyectos que participaron en el concurso del “Humboldt-Forum”, con sus maquetas, planos y explicaciones, se exponen desde el miércoles en el “Kronprinzenpalais”, el Palacio del “delfín” prusiano, en el número tres de la Avenida Unter den Linden. La exposición conoce un considerable flujo de visitantes que ilustra el interés con el que estas cosas se siguen aquí.

UN PALACIO SUCEDE A OTRO
A apenas trescientos metros de la exposición del “Kronprinzenpalais”, se encuentra el emplazamiento del futuro “Humboldt-Forum”. Es un enorme descampado en el que un palacio sucedió a otro, el primero prusiano, y ya referido, el segundo un palacio del socialismo real, el “Palacio de la República”, recién demolido, y que constituye la segunda parte de la polémica vinculada a este proyecto.

Lo que la guerra dejó del “Palacio de Berlín” fue demolido por el gobierno de la Alemania del Este (RDA), en diciembre de 1950. El palacio se consideraba una “muestra del absolutismo prusiano”. Veintitrés años después, en los setenta, se inició en el lugar la construcción del “Palacio de la República”, un edificio de acero mármol y cristal, cuyo principal mérito estético era el reflejo de la enorme Alexanderplatz y la Catedral de Berlín en su fachada de opacos cristales marrones. Era un edificio bastante feo, pero muy sólido, y, sobre todo, emblemático del estado socialista alemán. Su uso era polivalente, estaba inspirado en los ateneos obreros del XIX y prestaba servicios comparables a los que el “Humboldt-Forum” quiere ahora contribuir.

El “palacio socialista” incluía un restaurante, una bolera, un teatro y la fea “flor de cristal” de su gran recibidor era popular punto de encuentro para la juventud. Al mismo tiempo, el lugar era la sede del parlamento de la RDA, la Volkskammer, en ella se realizaban los congresos del Partido Comunista (SED), que gobernaba aquella dictadura. Su condición de símbolo del otro estado alemán ha sido decisiva -mucho más que el dañino amianto encontrado en el edificio- para la decisión política de su demolición, que ignoró también más de 80.000 firmas ciudadanas que se recogieron para impedirla. El CDU-SPD tenía que demoler aquel “símbolo de la RDA” por razones muy parecidas a las que el SED esgrimió para dinamitar en su día los restos del palacio prusiano.

La demolición, concluida el 2 de diciembre, ha llevado dos años. El edificio representaba, “un peligro para la ciudadanía”, explicaba la agencia DPA, refiriéndose, claro, al amianto y no a las nostalgias que suscitan algunos aspectos de la RDA en muchos ciudadanos. Muchos medios redujeron la masiva oposición al derrumbe a “nostalgia de la Alemania del Este”, pero el hecho es que en Berlín hay muchos edificios enfermos de amianto, entre ellos el monstruoso y paquídermico centro de congresos ICC, en Berlin Occidental, también construido en los setenta y en el que se gastaron millones para contrarrestar el defecto. La demolición del “palacio socialista” ha costado 100 millones. Su polémico sucesor costará otros 550. Un caro capricho revanchista que habrá que ver si contribuye a rellenar los tremendos agujeros de la guerra y la división, aun visibles en esta ciudad.

Los cambios climáticos de Marte


EFE – El Mundo

  • HALLAZGO DE LA SONDA ‘MARS RECONAISSANCE ORBITER’
  • La NASA detecta indicios de glaciaciones en el planeta rojo como las de la Tierra

actu081210.jpgEn Marte también se producen cambios climáticos y glaciaciones similares a los que ha sufrido la Tierra. Esto es lo que ha revelado un estudio basado en datos recopilados por la sonda Mars Reconaissance Orbiter (MRO) y publicado por la revista Science.

Según los científicos del Instituto Tecnológico de California (Caltech), esa información mostró pruebas de los cambios que sufrió el planeta causados por su inclinación u oblicuidad astronómica.

Mediante los mapas transmitidos por la cámara de alta resolución de MRO, los científicos identificaron y midieron elevaciones rocosas dentro de cuatro cráteres en la región Arabia Terra del planeta. Esas capas surgen en escalas que van de unos pocos metros a decenas de metros, pero en cada lugar tienen un espesor y otras características similares.

Al medir un patrón de capas sobrepuestas en el cráter Becquerel, los científicos proponen la teoría de que cada una de ellas se formó en un período de unos 100.000 años y que su causa fueron los mismos cambios climáticos cíclicos.

En su estudio, los científicos tomaron unidades de 10 capas para un millón de años. Así se puede observar el fenómeno ya conocido de los cambios en la inclinación del planeta causado por la dinámica del sistema solar.

“Debido a la escala de las capas, las pequeñas variaciones en la órbita de Marte son el mejor candidato para (explicar) los cambios del clima”, manifiesta Kevin Lewis, uno de los autores del estudio. Según el científico, “éstos son los mismos cambios que han marcado el paso de las glaciaciones en la Tierra“.

Pero el fenómeno también tiene otras consecuencias, entre ellas el depósito de sedimentos y el desplazamiento de gases atmosféricos, entre ellos el dióxido de carbono el agua en forma de vapor.

“Este estudio nos proporciona una idea de cómo operó el antiguo clima en Marte. Nos muestra un ambiente más predecible que lo que se pudiera deducir de otras características geológicas que indican inundaciones catastróficas y erupciones volcánicas”, señala Lewis.

No obstante, el científico admite que será necesario realizar otros estudios para comprender en toda su dimensión todos los datos que están incluidos en lo que califica como “esos archivos geológicos”.

Astrónomos confirman la existencia de un agujero negro en el centro de la Vía Láctea


CET – El Mundo

TRAS 16 AÑOS DE INVESTIGACIONES

Sagitario A*. Éste es el nombre del agujero negro ‘supermasivo’ cuya existencia se ha confirmado de forma definitiva en el centro de la Vía Láctea, la galaxia a la que pertence nuestro Sistema Solar. Tras 16 intensos años de trabajo enganchados a un telescopio para observar el cielo, los astrónomos europeos han identificado al esquivo Sagitario A* tras seguir la pista de 28 jóvenes estrellas que orbitaban con una precisión sorpredente en torno a esta región.

Los agujeros negros del Universo son regiones con una fuerza de gravedad tan fuerte que nada puede escapar de ellos. Algunos estudios científicos ya avalaban que la Vía Láctera tiene uno del tipo supermasivo en su centro, que generaría la gravedad suficiente para mantener la unidad de la galaxia. Su masa sería de millones o miles de millones de masas solares o soles como el nuestro. En este caso, esa masa es de cuatro millones.

La confirmación de su existencia es obra del equipo del astrónomo Reinhard Genzel, del Instituto Max Planck de Alemania, que ha trabajado, desde 1992, con los telescopios de largo alcance de la Organización Europea para la Investigación Astronómica en el Hemisferio Austral (ESO). «El centro de la galaxia es un laboratorio único en donde podemos estudiar procesos básicos de la gravedad, las dinámicas estelares y la formación de las estrellas», ha señalado Genzel.

El astrónomo español Alfonso López Aguirre, del Instituto Astrofísico de Canarias, confirma la importancia de este exhaustivo estudio: «Es muy importante porque se sabía que había un agujero negro supermasivo en el centro de la galaxia, pero aquí han determinado con gran finura la masa que tiene, algo que no se había logrado hasta ahora».

Para ello, los astrónomos utilizaron ondas de rayos infrarrojos que evitaban el polvo estelar que bloquea la vista de esa zona central. Durante años, fueron tomando puntos de referencia de la órbita de las 28 estrellas, que se mueven más rápido por estar cerca del agujero negro. «Han podido estudiar la órbita completa de una de ellas que tarda 16 años en recorrerla y de ese modo pueden definir la materia que siente cada estrella, que es la que tiene el agujero negro», explica López Aguirre.

«Las órbitas estelares demuestran que la concentración total en el centro de cuatro millones de masas solares debe ser un agujero negro, más allá de cualquier duda razonable», confirma Genzel. Además, las mediciones permiten saber que la Tierra se encuentra a 27.000 años luz del centro de la Vïa Láctea.

A lo largo de todos estos años de estudio, el equipo fue cambiando los instrumentos que utilizaba en sus mediciones y observaciones, a medida que éstos mejoraban. Comenzaron utilizando la cámara SHARP, del telescopio del observatorio de La Silla (Chile). Después se sirvieron del Telescopio VLT de largo alcance, también de la ESO. Los últimos avances tecnológicos les han permitido una precisión asombrosa: podrían ver una moneda de euro a 10.000 kilómetros de distancia.

Fue así como observaron que seis de las 28 estrellas orbitaban el agujero negro en un disco, algo que sólo se suponía por datos estadísticos. Aún así, aún no hay una explicación al hecho de que estas estrellas, que son jóvenes, están tan cerca del Sagitario A* , donde la fuerza del propio agujero negro habría impedido que formaran sus órbitas.

Dar respuesta a esta pregunta es uno de los muchos retos que los astrónomos tienen por delante. Su siguiente paso, según el investigador Frank Eisenhauer, es combinar la luz de cuatro telescopios de largo alcance, una técnica conocida como interferometría, lo que mejorará la extactitud de las observaciones de 10 a 100 veces respecto a las actuales. Si es así, la ciencia estará más cerca de probar la Teoría General de la Relatividad de Einstein.

El Hubble descubre carbono en un exoplaneta a 63 años luz


EFE – ADN

“HD 189733 b” tiene el tamaño de Júpiter y fue avistado por primera vez el 6 de octubre de 2005

El telescopio espacial Hubble descubrió dióxido de carbono en un exoplaneta, en lo que la NASA calificó hoy como un avance en la búsqueda de elementos de vida en otros mundos fuera del sistema solar.

El descubrimiento adquiere mayor relevancia aún debido a que tanto el Hubble como el telescopio espacial Spitzer, también de la NASA, ya habían detectado antes la presencia de vapor de agua y metano en ese planeta. Esos gases están compuestos por moléculas cuyos átomos básicos son carbono, hidrógeno y oxígeno (CO2, H20, CH4).

Un comunicado de la agencia espacial estadounidense indicó que el planeta es el HD 189733b, el cual tiene el tamaño de Júpiter y su ambiente es tan candente que la vida como la conocemos en la Tierra sería imposible en él.

No obstante, la NASA señaló que las observaciones del Hubble demuestran que la química básica para el comienzo de una actividad biológica puede medirse en planetas que orbitan otras estrellas (exoplanetas).

Descubrimientos cada vez más frecuentes

“Los compuestos orgánicos también pueden ser un subproducto de procesos biológicos y su detección en un planeta parecido a la Tierra podría algún día ser la primera prueba de vida más allá de nuestro planeta”, dijo el comunicado.

El descubrimiento se logró mediante la cámara infrarroja del observatorio y su espectrómetro múltiple, con los cuales se analizó la luz proveniente del planeta que está a 63 años luz de la Tierra.

Al estudiar la luz proveniente del candente interior del planeta, Mark Swain, científico del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, descubrió no solo CO2, sino también monóxido de carbono.

Esta es la primera vez que se analiza una emisión infrarroja proveniente de un exoplaneta.

Swain señaló que lo más importante ha sido el descubrimiento de dióxido de carbono, pues “bajo circunstancias adecuadas, podría tener una vinculación con actividad biológica como la que ocurre en la Tierra”.

El científico añadió que el hecho de que hayan podido detectar CO2 y calcular su abundancia “es importante en el esfuerzo de caracterizar a los planetas, con el fin de saber de qué están hechos y si pueden albergar vida”.

A juicio de Erick Smith, científico del JPL de la NASA, el descubrimiento de dióxido de carbono en HD 189733b agrega un nuevo valor al telescopio espacial que durante casi 20 años de operaciones en el espacio se ha convertido en el instrumento más valioso de la astronomía.

Un telescopio polivalente

“El Hubble fue concebido principalmente para observaciones del universo distante. Sin embargo, también está abriendo un nuevo campo para la astrofísica y la ciencia planetaria comparativa”, indicó Smith.

Agregó que los estudios efectuados a través del Hubble ayudarán a determinar la composición y los procesos químicos en mundos distantes.

“El futuro de esta nueva frontera de la ciencia es extremadamente prometedor, porque esperamos descubrir muchas más moléculas en las atmósferas de otros exoplanetas”, señaló.