CET – El Mundo

  • EL PUENTE SERVIRÁ AL TRANVÍA DE LA CIUDAD SANTA

1214398045_0

JERUSALÉN.- “El puente que inauguramos está sostenido desde arriba expresando el carácter de Jerusalén que vive de los designios de arriba. Gracias, genio, Gracias, Santiago Calatrava”, exclama el alcalde, el ultraortodoxo, Uri Lupolianski, sentado en una modesta mesa que el Ayuntamiento ha colocado en la pasarela peatonal del nuevo puente. Una monumental obra aún no acabada pero que el miércoles ya han inaugurado ante la presencia del arquitecto español.“Tras los reyes Salomón y David, ahora tenemos al rey Calatrava”, ironiza Samuel un jubilado israelí que vive en una de las calles adyacentes. Desde su balcón se aprecia la impresionante arpa diseñada por Calatrava, vista desde muchos lugares de Jerusalén. El protagonista de la fiesta se siente incluso abrumado ante tanta expectación y habla de su criatura en español, italiano, alemán, valenciano e inglés.

“A finales de los 90, el entonces alcalde, Ehud Olmert (actual primer ministro) me dijo: ‘Has diseñado muchos puentes en todo el mundo y tienes una carrera llena de éxitos pero hacer una obra en Jerusalén es algo especial, de máxima responsabilidad. Debe ser el puente más simbólico y bonito del mundo’. Y la verdad es que sentí la responsabilidad en cada paso de esta compleja obra. Para mí es un trabajo que te llega una vez en la vida”, explica mientras es acribillado por las cámaras fotográficas.

El puente servirá para el futuro tranvía y ofrecerá una llamativa entrada a la ciudad tres veces santa. “Es verdad que hacer una obra moderna en un lugar tan histórico como Jerusalén requiere sensibilidad especial. Pero a fin de cuentas tiene los mismos problemas que otras ciudades como por ejemplo el transporte. Este puente unirá partes importantes de la ciudad”, nos explica mientras el alcalde asiente con la cabeza.

Este espera que el puente le disminuya los dolores de cabeza provocados por el tráfico habitual en la entrada y centro de la ciudad. Y ante las elecciones municipales previstas en unos meses, nunca hace daño una foto con una figura del prestigio internacional de Calatrava y de fondo el mástil a una altura de 118 metros y sostenido con 70 cuerdas colgantes.

Le comentamos que algunos vecinos de los barrios que se asoman a su nueva obra se quejan ante lo que llaman “deterioro de la calidad de vida”. “Sobre gustos, no hay consenso y es bueno que no lo haya. Pero este puente aun no está acabado y ten en cuenta que allí abajo se construirá una plaza verde que enriquecerá considerablemente esta zona, además de darles una solución con el paso peatonal”, explica a elmundo.es

No es el primer proyecto de Calatrava en Israel ya que en la ciudad de Petaj Tikva, cerca de Tel Aviv hay otro puente peatonal, menos espectacular. “He estado muchas veces en Israel, un país que amo y que cada vez que vengo lo amo más y lo conozco más. De hecho aquí me tratan como un judío más”, nos comenta sonriendo mientras baja con el alcalde para romper la cinta inaugural.

Puente entre culturas

Las autoridades locales han inaugurado el puente —para muchos de forma precipitada— en lo que llaman “el 40 aniversario de la deseada reunificación de Jerusalén”, una celebración que no comparten los palestinos de la parte oriental. “Yo no quiero entrar en política. El puente simboliza la unión, es una obra para todos los ciudadanos de todas las nacionalidades y religiones de la ciudad y del mundo”, explica.

Hace poco más de un mes, Calatrava recibió el título honorífico de la Universidad de Tel Aviv cuya Facultad de Arquitectura se quedó pequeña para rendirle un homenaje por una carrera llena de premios, puentes y elogios. Ciudades de varios continentes lucen su ‘calatrava’ y la bíblica Jerusalén es la última de la lista. Un puente que para los puristas ‘mancha’ el espíritu y la vista de la ciudad antigua y su característica construcción basada en la llamada piedra de Jerusalén.

El Ayuntamiento ha organizado una espectacular (eso dicen) fiesta de inauguración, que ha costado dos millones de shekels (400.000 euros), nada en comparación a los casi 240 millones shekels, presupuesto final el ambicioso proyecto (49 millones de euros).

El desajuste presupuestario, irregularidades en la construcción y guerra de intereses locales han añadido polémica al puente. Sin hablar del temor de algunos vecinos paranoicos (en esta zona no faltan) que profetizan la caída del puente. “Es una de las estructuras más sólidas de Oriente Próximo. Además de ser única en el mundo, es también muy segura, a prueba de terremotos”, tranquiliza el director general del Ayuntamiento Yair Maayan.

Como ante toda obra nueva —e incluso revolucionaria— las opiniones se mezclaban con los temores y el apego al presente. Y más en Jerusalén, donde miles de años de historia, guerras y pasiones pesan más que las toneladas del puente de Calatrava.

Anuncios