CET – El Mundo

  • HACE 400 AÑOS GALILEO REGISTRÓ EL MISMO FENÓMENO
  • El efecto óptico se debe a la posición del planeta respecto a la Tierra
  • El primero en detectar el fenómeno fue Galileo Galilei en el siglo XVII

cf9d97d1bacf4e11a30346183e661123


MADRID
.- Son quizás los objetos más llamativos y carismáticos de todo el Sistema Solar, pero durante los últimos meses cada vez es más difícil verlos desde un telescopio de aficionado.

El plano relativo de Saturno con la Tierra ha variado a lo largo del último año, de forma que cada vez vemos sus anillos más ‘de canto’; al tratarse de estructuras muy delgadas, pueden llegar a desaparecer por completo para nuestros instrumentos, lo que se estima que ocurrirá el 4 de septiembre de 2009.

“Los anillos se han reducido considerablemente en el último año”, relata el astrónomo ‘amateur’ Efrain Morales Rivera, quien acaba de enviar unas imágenes a la NASA que no dejan duda sobre el cruce de planos que está haciendo menguar a los anillos.

“La ‘división de Cassini’ (un hueco oscuro en los anillos) se está haciendo difícil de observar“, indica este aficionado desde Aguadilla, en Puerto Rico.

Desde que Galileo descubrió los anillos de Saturno en el siglo XVII, se han producido casi 30 cruces de planos. El primero de ellos dejó en evidencia al sabio renacentista ante sus mecenas de la familia Medici: “He hallado otra muy extraña maravilla, la cual me gustaría mostrar a sus Altezas”, escribió el sabio de la Toscana en una carta.

Comparación con un telescopio de aficionado de los anillos en febrero de 2007 (izquierda) y un año después.

 

 

Sin embargo, cuando quiso hacerlo, ya habían desaparecido. Galileo abandonó entonces el estudio del planeta. Seguramente fue un error, ya que los cruces de plano son los peores momentos para observar los anillos, pero los mejores para tratar de encontrar nuevas lunas alrededor del gigante gaseoso.

Aún así, Galileo ya tenía una noción muy clara sobre el movimiento cíclico de los cuerpos celestes, de modo que no dudaría en profetizar: “Regresarán”.

Por supuesto, los anillos de Saturno, que con la tecnología de entonces se veían como una especie de orejeras cubriendo el planeta, regresaron, y el astrónomo holandés Christiaan Huygens pudo explicar, en 1659, que sus idas y venidas se debían a los cruces de plano respecto a la Tierra.

Anuncios